Y el cerdo volador es para…

Premio Pigasus de la Fundación Educativa James Randi.La Fundación Educativa James Randi (JREF) otorgó ayer, 1 de abril y Día de los Inocentes en el mundo anglosajón, los premios Pigasus, que reconocen a aquéllos que atacan la ciencia y promueven la irracionalidad. Los cerdos voladores de esta edición, que reconocen méritos acumulados durante 2008, han ido a parar a:
-El psiquiatra texano Colin Ross, que dice que puede lanzar rayos electromagnéticos por los ojos y ha merecido el Pigasus «al científico que ha dicho la mayor estupidez relacionada con lo oculto, lo sobrenatural o lo paranormal».
-Logan Craft, Walter Ruloff y John Sullivan, productores de Expelled: no intelligence alowed (Expulsado: inteligencia no admitida), documental que presenta el diseño inteligente como una alternativa razonable a la teoría de la evolución y que considera discriminados en el sistema científico a los creacionistas. Han merecido el galardón a quien «apoya el estudio más inútil relacionado con lo oculto, lo sobrenatural o lo paranormal». Los productores del documental, destaca Phil Plait, presidente de la JREF, no sólo cuentan falsedades, sino que además editaron declaraciones de conocidos científicos evolucionistas como Richard Dawkins hasta tergiversarlas.
-Los canales de televisión de pago que dan en su publicidad de madrugada cancha a las líneas de videntes y a productos milagro como el alargador de pene Enzyte han merecido el Pigasus «al medio que ha presentado como real la afirmación más descaradamente falsa relacionada con lo oculto, lo sobrenatural o lo paranormal».
-A Jenny McCarthy, conejita Playboy y actriz, por animar a la gente a que no ponga la vacuna triple vírica a sus hijos, ya que hacerlo puede provocar que padezcan autismo, discapacidad que dice que padeció su hijo tras la vacunación y de la cual sostiene que se ha recuperado. Se ha hecho con el galardón de la JREF en la categoría de «actor que ha engañado a más gente con el menor esfuerzo» por divulgar esa falsedad peligrosa para la salud pública en programas de televisión y revistas.
-A Kevin Trudeau, escritor promotor de productos y dietas milagro que, entre otras cosas, ha llegado a decir que comer calcio de coral cura el cáncer. Ha sido condenado varias veces por fraude por la Justicia ordinaria y multado por publicidad engañosa por la Comisión Federal de Comercio (FTC), la última vez con 37 millones de dólares. Ha ganado el Pigasus a «la más persistente negativa a hacer frente a la realidad» por seguir vendiendo libros con afirmaciones falsas después de haber sido multado por ello por las autoridades.

El club y el premio del cerdo volador

Tarjeta del Club 2000, creado por James Randi.Hace años que llevo con orgullo en la cartera una tarjeta de plástico con Pigasus, un cerdo volador. Así bautizó a mediados de los años 90 el ilusionista James Randi a la mascota del llamado Club 2000, un grupo de gente que a finales del siglo pasado nos comprometimos a aportar cada uno 1.000 dólares a un fondo común cuyo montante total iría a parar a quien fuera capaz de demostrar poderes paranormales.
En los años 70, Randi ofreció 10.000 dólares a cualquier persona que demostrara «un hecho, paranormal, oculto o sobrenatural bajo condiciones debidamente controladas»; es decir, en un entorno y con unos observadores que garantizaran la imposibilidad de trampas. En 1995, todavía llevaba el cheque encima cuando su colega Ron Leonard le animó a proponer a otros escépticos la creación de un fondo que «pudiera ascender a unos 100.000 dólares» a partir de una aportación mínima de 1.000. Randi lanzó la idea en un mensaje de correo electrónico el 25 de octubre de 1995 y, un mes después, la dotación del premio ya superaba el medio millón de dólares procedente de los miembros del Club 2000.
El premio del reto de Randi, veterano cazador de embaucadores, creció con el tiempo hasta un millón de dólares que no se ha llevado a casa ninguno de esos sacacuartos que alardean de poderes extraordinarios en prensa, radio y televisión en los cinco continentes. Este mago otorga, además, cada 1 de abril -Día de los Inocentes en el mundo anglosajón- los premios Pigasus a los mayores fraudes de lo paranormal y, aunque los galardonados en muchas ocasiones deberían haber predicho tal honor, no se tiene constancia de que ninguno lo haya hecho.
Me he acordado del Club 2000, de James Randi y del premio Pigasus estos días por la invasión de cerdos alados que ha sufrido la campaña electoral vasca después de que Josu Erkoreka, diputado del PNV en el Congreso, dijera que «que Patxi López llegue a lehendakari sería tan difícil como ver a un cerdo volando».