Juguetes

Retiran de la venta una maqueta de un platillo volante nazi por falsear la Historia

El platillo volante nazi 'Haunebu II' de Revell. La juguetera alemana Revell ha retirado del mercado una maqueta de un platillo volante nazi, el Haunebu II, porque en su descripción se falsea la Historia al decir que es una réplica de una nave real. En la caja el producto se presenta como un modelo de una aeronave que en los años 40 llegó a volar “a más de 6.000 kilómetros por hora” y viajó al espacio, según ha informado el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung. La realidad, sin embargo, es que el Haunebu II no existió. Los nazis no conquistaron el espacio, no tienen una base en la cara oculta de la Luna y no construyeron platillos volantes. Eso son fantasías de periodistas del misterio, Hollywood y Canal de Historia.

La comercialización de la maqueta como si fuera de un aparato de la Luftwaffe había provocado las protestas del Museo de Historia Militar (MHM) de Dresde y la Asociación Alemana para la Protección de la Infancia (DKSB), a la que preocupaba que un juguete con simbología nazi llegara a manos de niños. “En esa época era tecnológicamente imposible hacer algo así”, ha indicado al diario alemán el historiador Jens Wehner, del MHM, en referencia a la construcción de una nave espacial como el Haunebu II. “Los entusiastas (de la ultraderecha) pueden usar esto como una estrategia para arrojar dudas sobre lo que sabemos hoy del nacionalsocialismo”, ha añadido el experto.

Revell tiene en su catálogo maquetas de naves espaciales del cine, como el Halcón milenario, y también hay otros fabricantes que venden réplicas del Haunebu II, pero en ambos casos se aclara que son producto de la imaginación de sus creadores. Al anunciar que deja de fabricar el platillo volante nazi -medida un tanto drástica porque hubiera bastado con corregir la descripción de la nave en la caja-, Revell ha admitido que erró en el etiquetado de la maqueta. “Lamentablemente, la descripción de nuestro producto no expresa adecuadamente esto y nos disculpamos por ello”, ha dicho en un comunicado. Un portavoz de la compañía ha precisado que en ningún momento ha sido su intención glorificar a los nazis. No diría yo lo mismo de algunas revistas esotéricas españolas de mi colección.

Un bonito platillo volante… ¡de juguete!

El platillo de volante expuesto en el Museo del Juguete Antiguo de México. Foto. Efe.

No lo podemos pedir de regalo porque está en un museo, pero, por lo menos, podemos verlo: es un platillo volante con amenazadores robots asomados a sus ventanas. Forma parte de la colección de Roberto Shimizu, quien empezó a recopilar juguetes en 1955 y ahora los expone en el Museo del Juguete Antiguo de México. La nave alienígena está fabricada en lata y es uno de los 40.000 juguetes que pueden verse en lo que antaño fue una pastelería familiar. Ya sé que es muy freak. Sin embargo, como a mi amigo Joe Nickell, me gusta coleccionar juguetes y elementos decorativos relacionados con lo paranormal y los extraterrestres. A ver si me acuerdo un día y traigo alguno por aquí.

La imagen más famosa del bigfoot, en Lego

La imagen más famosa del bigfoot, en Lego.

He visto en el blog de Pedro Jorge una bonita recreación con Lego de la fotografía del hombre delante del tanque en la plaza de Tiananmen, Pekín, en 1989. Es una de las réplicas que hace Balakov, quien tiene una colección de recreaciones de imágenes clásicas que incluye la del famoso fotograma de la película que los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimlin consiguieron de un bigfoot en 1967. Por exigencias del guión, en el mundo de Lego es el entrañable Chewbacca el que da vida al hombre peludo de los bosques norteamericanos. En el mundo real, bajo la piel del monstruo se escondía Bob Hieronimus, un trabajador de Pepsi.