4 de septiembre de 1967: el día que el Ejército británico se enfrentó a una invasión extraterrestre

Una ovni creando un círculo de las cosechas, en un dibujo procedente de los Archivos Nacionales de Reino Unido.

Seis pequeños platillos volantes diseñados por estudiantes de ingeniería provocaron, el 4 de septiembre de 1967, que el Ministerio de Defensa (MoD) británico creyera, durante unas horas, que iba a tener que hacer frente a una invasión extrateterrestre, según información secreta hecha pública hoy por los Archivos Nacionales. Los objetos fueron descubiertos en tierra en seis localizaciones del sur de Inglaterra, que formaban una línea recta entre Sheppey y el Canal de Bristol, y, cuando fueron avisadas las autoridades por teléfono, se movilizaron fuerzas policiales y militares, incluidos helicópteros de la RAF y unidades de artificieros.
La alarma duró hasta que un equipo de desactivación de explosivos de Scotland Yard equipado con un aparato de rayos X examinó uno de los objetos, el de Bromley, y vio sus baterías. Otro de los platillos, el de Chippenham, fue destruido mediante una explosión controlada después de inspeccionarlo un oficial de la RAF y otro, descubierto por un colegial en Clevedon, lo examinó Greville Beale, el diseñador jefe de la División de Armas Guiadas de la Corporación Aeronáutica Británica (BAC). Las naves alienígenas habían sido fabricadas por estudiantes de la Escuela Técnica de Farnborough, y el MoD consideró el montaje una «broma de mal gusto, obviamente, muy exitosa».
La documentación hecha pública hoy por el Gobierno de Reino Unido revela, además, que se han perdido documentos oficiales de llamado caso del bosque Rendlesham, ocurrido a finales de diciembre de 1980 y considerado el Roswell inglés.