“¡Qué escándalo! He descubierto que aquí se miente”

Al igual que el capitán Renault de ‘Casablanca’ descubre que en el local de Rick se juega, algunos periodistas han descubierto ahora que en el mundo se miente.“La culpa es de las redes sociales”. No me dirán que la sentencia no les suena familiar. De un tiempo a esta parte, el periodismo anda inquieto por la facilidad con que se expanden los bulos y las mentiras a través de las redes sociales. Muchas veces son los mismos que nos han alertado de la existencia de un juego -el de la ballena azul– que lleva a los adolescentes a suicidarse, del peligro de las borracheras femeninas por meterse en la vagina tampones empapados en vodka -el llamado tampodka-, del riesgo de que los teléfonos móviles provoquen cáncer y de las bondades de la homeopatía, por citar cuatro falsedades con gran predicamento mediático.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y el Brexit, dos victorias de la mentira y el populismo, han provocado un terremoto en torno a lo que se ha dado en llamar posverdad. Acuñado en 1992, el término, según el Diccionario Oxford, “denota circunstancias en que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal”. Es un neologismo para rebautizar el impacto de uno de los usos de la mentira de toda la vida: la propaganda. Sin embargo, como si el uso propagandístico de falsedades fuera algo nuevo, algunos grandes medios dedican tribunas y reportajes a la posverdad, los bulos y las mentiras, incidiendo en que el peligro está en las redes sociales y el efecto eco, consecuencia de la creación de comunidades ideológicas aisladas del exterior, de burbujas impermeables a mensajes discrepantes.

… Sigue en «¡Paparruchas!».

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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5 comentarios

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  1. Bueno, quizás no he sido muy claro. La «noticia falsa» que cita es:
    «las denuncias falsas por violencia de género solo son el 0, 001 por ciento»
    Ahora dice:
    «Es quien afirma una cosa quien debe probar lo que afirma, no al revés.»
    Vale. ¿Fuentes de tal afirmación?

    El enlace que añade no proporciona datos sobre denuncias falsas, sólo una curiosa y probablemente justa condena por injurias. Una anécdota, nada más.

    Mis fuentes, noticias en internet que mencionan datos de la memoria Fiscalía General del Estado y el CGPJ, buscando se accede fácilmente ej.

    «La Fiscalía añade que hay 38 casos abiertos y que el porcentaje de denuncias falsas demostradas podría aumentar, como máximo, hasta el 0,01%.»
    Además
    «En 2013 murieron 55 mujeres víctimas de la violencia machista y 45 de ellas no habían denunciado anteriormente a sus agresores»
    http://www.20minutos.es/noticia/2234822/0/violencia-machista/denuncias-falsas-retirada-acusacion/memoria-fiscalia/#xtor=AD-15&xts=467263

  2. ¿Es un comentario paradójicamente basado en una noticia falsa (con otras afirmaciones disparatadas) en una entrada de blog sobre noticias falsas?
    ¿Fuentes?
    Pues la fiscalía y el cgpj dan datos un orden de magnitud mayores pero sigue siendo un % ridículo. Aunque fuese mucho mayor ¿cambia que la violencia contra la mujer es un grave problema?

    1. Lo que es disparatado es su comentario. Los hechos hay que probarlos. Es quien afirma una cosa quien debe probar lo que afirma, no al revés. Un hecho negativo no necesita demostración y normalmente reultará imposible de probar, por tanto esas estadísticas del régimen son falsas y cínicas, así como anticientíficas.

      Es como cuando un contactado dice que los científicos no han demostrado que él no ha tenido un encuentro en la tercera fase con seres de Ganimedes y por tanto su narración es verídica. O como cuando la Santa Inquisición condenaba a alguien a la hoguera porque esta no había demostrado que la acusación por parte de un vecino de que aquella estaba en connivencia con el Diablo era falsa -prueba diabólica-.

      Esto constituye un atropello contra el derecho fundamental de presunción de inocencencia por parte de una ley que criminaliza a las personas por razón de sexo como en la Alemanaia nazi se podía hacer por razón de raza -derecho penal de autor- y en la que cualquier cosa puede ser considerada violencia de género.

      http://www.alertadigital.com/2011/06/24/condenado-un-hombre-a-un-mes-de-multa-por-soltar-una-ventosidad-durante-una-discusion-con-su-pareja-en-valencia/

      Lo que es un grave problema es la violencia contra las personas. Otra cosa puede ser perfectamente un negocio o responder a intereses políticos.

      1. El segundo párrafo, después de quitar y poner palabras, al final no me ha quedado muy bien redactado, pero se entiende lo que era o en qué cosnsistía la prueba diabólica en los procesos de los tribunales de la S.I por herejía, o contra los acusados de brujería por los puritanos y calvinistas.

  3. Claro, vivimos en la época de la posverdad porque la época de la verdad ya pasó. Así que como quedó demostrado, en Iraq había armas de destrucción masiva y Obama era un premio Nobel de la Paz merecido. Y Rodríguez Zapatero tenía razón cuando dijo que estábamosmos en la Champion Li, que había brotes verdes, que las denuncias falsas por violencia de género solo son el 0, 001 por ciento y que la Tierra no es de nadie, sino del viento.

    Y ahora ha tenido que venir el malvado Trump, que se come a los niños y es amigo de Putin, a estropearlo todo y a acabar con nuestra maravillosa época de las luces, en la que todo era cierto. Salvo alguna cosa…