Una caza del bigfoot acaba en Oklahoma con un herido de bala y tres detenidos

Una caza del bigfoot acabó el sábado en Oklahoma (Estados Unidos) con un herido de bala y tres detenidos, uno por imprudencia con arma de fuego, otro por intentar destruir pruebas y una tercera por obstrucción a la Justicia. Aunque la Policía no está convencida de que el accidente se produjera como sostienen los implicados, en medio de una búsqueda del homínido de los bosques norteamericanos, sí cree que todo podía haberse resuelto sin arrestos. “Un hecho a consecuencia del cual probablemente nadie hubiera ido a la cárcel si se hubiera dicho la verdad desde el principio ha derivado, con el tiempo, en tres detenidos y uno en el hospital”, ha dicho Scott Walton, sheriff del condado de Rogers.

El 911 recibió en la noche del sábado una llamada desde una gasolinera en la cual se alertaba de que un hombre había resultado herido de bala en la espalda en una zona arbolada, al este de Tulsa, cerca de la Interestatal 44. Los servicios de emergencia se trasladaron al lugar y evacuaron al herido, Joseph Smalley, a un hospital, donde fue operado. Su vida no corre peligro. Según la primera versión de los hechos, él y su amigo Omar Pineda estaban en la zona, con sus escopetas, cuando una tercera persona disparó contra ellos. Durante la investigación, la Policía averiguó, sin embargo, que a los dos amigos les acompañaba la esposa del segundo, Lacey Jane Pineda. Al ser posteriormente interrogada, la mujer ofreció a los agentes varias versiones de lo ocurrido, por lo que acabó detenida.

Los tres detenidos a consecuencia del accidente durante la caza del bigfoot: Omar Pineda, Perry Don James y Lacey Jane Pineda.Cuando le arrestaron, Omar Pineda dijo que él y su amigo habían salido a cazar el bigfoot y que en ello estaban cuando se asustó al oír una especie de ladrido entre la maleza, disparó y le pegó el tiro a Smalley. Pineda fue detenido. Poco después, la Policía arrestaba a su suegro, Perry Don James, por lanzar la escopeta a un estanque para deshacerse de ella. “El agravante de esta historia es que su deshonestidad [la de los implicados] ha hecho que perdiera varias horas de trabajo no sólo el personal de la oficina del sheriff del condado de Rogers, sino también nuestros colegas del condado de Tulsa”, ha indicado el sheriff Walton.

Oklahoma no es una zona caliente de avistamientos del bigfoot, cuyas apariciones se concentran en la costa norteamericana del Pacífico. La Policía no descarta que la caza del monstruo fuera una coartada inventada por los detenidos y el herido para ocultar otras actividades, pero no tiene pruebas.