Armstrong igual no se confundió y dijo en la Luna que daba «un pequeño paso para ‘un’ hombre…»

Un estudio de investigadores del Laboratorio del Habla de la Universidad Estatal de Michigan (MSU) deja más abierta que nunca la posibilidad de que Neil Armstrong no se confundiera cuando, al pisar la Luna, tenía que decir: «Éste es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la Humanidad» («That’s one small step for a man, one giant leap for Mankind»). Desde poco después del alunizaje, se dio por hecho que el comandante del Apollo 11 se había comido en la histórica frase el artículo indefinido de man (hombre) –a en inglés; un, en español-, con lo que la habría dicho en realidad: «Éste es un pequeño paso para el hombre (for man), pero un gran salto para la Humanidad». Un sinsentido que significaría que la gesta era, al mismo tiempo, un pasito y un salto gigantesco para el género humano. A pesar de que tanto Armstrong -fallecido en agosto de 2011- como la NASA negaron el error, éste se ha dado por cierto durante más de 40 años, ya que en la grabación de audio no parece escucharse la a.

Sin embargo, un nuevo análisis hecho por un equipo liderado por Laura Dilley, profesora del Departamento Ciencias y Trastornos de la Comunicación de la MSU, apunta a que el artículo puede estar ahí. «Análisis acústicos previos –explica Dilley en la web de la MSU– han establecido que, si dijo a, fue rápidamente y la palabra estaría mezclada acústicamente con la precedente». El sonido resultante sería algo así como frrr(uh) y la baja calidad de la grabación dificultaría escuchar la a.

Para comprobarlo, los investigadores han examinado cómo pronuncian for y for a los habitantes de la zona de Ohio donde nació y se crió el astronauta, y han concluido que es posible que dijera for a, por mucho que la mayoría no consigamos distinguir el artículo en la grabación. Han analizado estadísticamente la duración de la erre final de for y for a en grabaciones de conversaciones de 40 vecinos de Columbus, ciudad situada a unos 120 kilómetros de Wapakoneta, la localidad natal de Armstrong y han descubierto numerosos ejemplos en los que el acento local hace que for y for a suenen casi igual.

Los científicos presentaron la semana pasada su estudio en el 21º Congreso Internacional de Acústica, celebrado en Montreal. En la reunión, el psicólogo Mark Pitt, de la Universidad Estatal de Ohio, dijo que «es razonable pensar que Armstrong pudo decir for a, como siempre sostuvo». Y es que los habitantes de la región suelen decir la a de un modo tal que se diluye tras for. «En ese acento, y en el habla rápida en general, estas dos palabras se mezclan y es difícil determinar dónde termina una y empieza la otra, o si se están utilizando dos palabras», ha explicado Pitt en el diario Ottawa Citizen. «Hemos reforzado la versión de la historia de Neil Armstrong. Creemos que le hemos reivindicado parcialmente. Pero muy probablemente nunca sepamos a ciencia cierta lo que dijo basándonos en información acústica», ha admitido, por su parte, Dilley.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.