El pulpo Paul y la política gilipollas

Carlos Montes, alcalde de O Carballiño, posa con una figurilla de bronce de un pulpo junto al tanque del 'cefalópodo adivino' en Oberhausen. Foto: Efe.El alcalde de O Carballiño (Orense), Carlos Montes, ha posado hoy en Oberhausen junto al tanque del pulpo Paul con la estatuilla en bronce que acredita al cefalópodo como Amigo Predilecto del municipio por haber predicho la victoria de España sobre Holanda en la final del Mundial de Fútbol, según ha informado la agencia Efe, que ha enviado dos despachos y tres fotos dedicados a tan imprescindible noticia.
La decisión de nombrar al famoso pulpo Amigo Predilecto de la localidad orensana fue tomada el 12 de julio con el apoyo de los tres partidos con representación municipal: el PSOE, el BNG y el PP. «La visita del alcalde de O Carballiño al pulpo Paul despierta gran interés en toda Alemania», titula ridículamente la web del Ayuntamiento gallego a mayor gloria del regidor socialista. Si fuera alemán, no pararía de reírme, como deben estar haciendo desde hace semanas los responsables del acuario Vida Marina de Oberhausen. Como soy español, siento vergüenza ajena. Y no me importa que el viaje del sonriente alcalde de O Carballiño a Alemania se lo haya pagado un empresario local. Que, con la que está cayendo, unos responsables municipales malgasten su tiempo -y, por tanto, el dinero de los contribuyentes- en una patochada así debería inhabilitarlos automáticamente para cualquier cargo público y hacerles objeto de escarnio. No es así: les reímos las gracias y, en justa correspondencia, ellos se ríen de nosotros.

Así informó la web del Ayuntamiento de O Carballiño de la visita de su alcalde al pulpo Paul.