Un restaurante en un platillo volante suspendido sobre el Danubio

El platillo volante del Puente Nuevo de Bratislava vigila los coches que cruzan el Danubio. Foto: AFP.

Cenar en un platillo volante es posible en Bratislava desde que en junio de 2005 se reabrió el mirador del Puente Nuevo, situado a 85 metros sobre el Danubio y cerrado en la época comunista porque desde él podía verse la capitalista Austria. Las vistas de la capital eslovaca desde el restaurante Ufo -antes de 2005 llamado Bystrica- son espectaculares y dicen que su cocina, una fusión de mediterránea y asiática, es para chuparse los dedos. El menú degustación cuesta entre 68 y 75 euros, dependiendo del número de platos. Abre todas las noches y desde el suelo se llega en 45 segundos en un ascensor que sube por uno de los pilares del puente. El viaducto se construyó entre 1967 y 1972, y fue bautizado originalmente como Puente del Levantamiento Nacional Eslovaco.