Los destellos que ven los astronautas con los ojos cerrados

Los astronautas del proyecto Apollo vieron en el espacio destellos, incluso con los ojos cerrados. Buzz Aldrin recuerda cómo, encerrado en el módulo de mando, con las ventanas cerradas y la luz apagada, percibió algunos flashes y Neil Armstrong, cerca de un centenar durante su primera noche a bordo del Apollo 11. Ese misterio, uno de los reales de las misiones que llevaron al hombre a la Luna, fue resuelto hace años. Los causantes de las visiones eran los rayos cósmicos, partículas subatómicas de muy alta energía originadas fuera del Sistema Solar que bombardean constantemente nuestro planeta y pueden causar fallos en aparatos electrónicos.

«No es necesario llamar a los agentes Mulder y Scully, de Expediente X: lo que los astronautas están experimentando es la radiación espacial que penetra rápidamente en sus ojos como si fueran balas subatómicas. Cuando una bala choca contra la retina, dispara una falsa señal, que el cerebro interpreta como si fuera un destello de luz», explicaba hace cinco años la NASA. La agencia espacial estadounidense indicaba que esa exposición a la radiación cósmica parece favorecer el desarrollo de cataratas, según un estudio realizado en 2001. Esta semana, un equipo internacional de astrónomos ha anuncido en la revista Science que los rayos cósmicos son acelerados por las explosiones estelares y, como la nota de prensa incluía una referencia a los destellos visto por los astronautas de las misiones Apollo -también los han percibido los de vuelos posteriores-, algunos medios han interpretado erróneamente que por fin se ha resuelto ese misterio. Lo que ahora han confirmado los astrónomos es que las explosiones estelares aceleran esas partículas cargadas energéticamente, algo que no tiene nada que ver con que se haya aclarado el misterio de lo que vieron los astronautas. ¡No!, ese enigma se resolvió hace mucho, mucho tiempo.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.