Monstruos asesinos entre nosotros

Lazo negro.Un hombre ha sido asesinado hace hora y media en Arrigorriaga (Vizcaya) por ETA, en un intento más de la banda terrorista de someternos a su dictadura: la de las pistolas y el pensamiento único. ¿Qué pasa por la mente de estos criminales?, ¿qué principios les han inculcado en las escuelas y en sus familias a los asesinos de Eduardo Puelles García?, ¿cómo se entiende que un porcentaje significativo de la sociedad vasca les respalde, que esté tan enfermo como para dar su voto a formaciones que apoyan asesinatos como el de hoy?, ¿qué hemos hecho mal durante los treinta años de democracia para que persista el fanatismo criminal entre muchos de nuestros vecinos?
No hablo de política; hablo de principios básicos, el primero de los cuales es el respeto a la vida. ¿A qué esperan nuestros gobernantes para meter de una vez en la formación de las nuevas generaciones el pensamiento humanista, limpio de residuos políticos y religiosos, y sacar de las aulas sin miramientos a quienes contaminan las mentes infantiles de fanatismo? Los terroristas, todos, no quieren que seamos libres, nos quieren hacer esclavos de sus mitos, algunos de los cuales son alimentados por políticos sin escrúpulos que no se manchan las manos de sangre, pero disparan las palabras.
Nada diferencia en esencia a los asesinos de Eduardo Puelles García y sus cómplices de sus correspondientes del 11-S, del 11-M, del franquismo, del nazismo y de tantos episodios vergonzosos de la Historia. Para quienes creemos que el ser humano es la medida de todo, cada vida es sagrada por irrepetible y única. Hoy es otro día triste por obra y gracia -¡maldita!- del fanatismo nacionalista de ETA.