«Debemos vivir nuestras vidas sin los beneficios que nos prometen los dioses», dice Salman Rushie

«Creo que ha llegado el momento de que intentemos vivir nuestras vidas sin los beneficios que nos prometen los dioses si los seguimos, o si seguimos a quienes dicen hablar en su nombre», afirma Salman Rushdie en una entrevista que hoy publica El Correo y firma César Coca. El novelista angloindio, condenado a muerte durante diaños por el fundamentalismo islámico, reconoce el carácter terapéutico de la religión para aquéllos que necesitan de una mano que les guíe en tiempos de incertidumbre, pero cree que nos iría mejor sin ella, si el ser humano fuera lo suficientemente adulto como para independizarse de las divinidades. «A mí me gustaría que los dioses me dejaran en paz», confiesa en una entrevista repleta de reflexiones interesantes, una de esas conversaciones a las cuales a uno le hubiera gustado asistir, aunque fuera como convidado de piedra. En un momento en el que el periodismo serio es cada vez más frívolo, presta cada vez más atención a personajes y hechos que nunca debían haber merecido una línea, como si quisiera desprenderse del público inteligente, leer diálogos como el de Salman Rushdie y César Coca es un lujo y un motivo para mantener la esperanza en esta bendita profesión.