Misteriosos fenómenos lunares

Representación de los cerca de 2.000 TLP registrados en los últimos 1.500 años. El grosor de cada punto es proporcional a la frecuencia de fenómenos registrados en cada lugar.
Representación de los cerca de 2.000 TLP registrados en los últimos 1.500 años. El grosor de cada punto es proporcional a la frecuencia de fenómenos registrados en cada lugar.

Los astrofísicos Arlin Crotts, de la Universidad de Columbia, y Peter Schultz, de la Universidad de Brown, quieren desentrañar uno de los grandes misterios lunares, el de los cientos de destellos y oscurecimientos de origen inexplicable que los astrónomos han creído ver en la superficie del satélite y que se conocen como Fenómenos Transitorios Lunares (TLP). «Se ha informado de unos 1.500», indica Crotts, quien cree que se trata de algo real, frente a otros astrónomos que sospechan que son ilusiones ópticas.

Los TLP son resplandores u oscurecimientos en la superficie lunar que duran entre segundos y horas. Los han visto astrónomos y astronautas de las misiones Apollo, y no se sabe a qué se deben. La mayoría de ellos ha ocurrido en unos pocos sitios de la Luna, con el cráter Aristarco acaparando casi la mitad y el Platón, el 20%. Los científicos escépticos sobre los TLP no consideran que esa localización concentrada sea una prueba a favor de su realidad física. Chuck Wood, de la Universidad Jesuita de Wheeling, cree que se debe simplemente a que son los accidentes lunares que, por sus dimensiones, más atraen la atención de la gente y que los fenómenos transitorios podrían deberse a que el Sol ilumina periódicamente zonas que están normalmente en sombra.

Crotts y Schultz coordinan un proyecto, financiado en parte por la Sociedad Geográfica Nacional, en el que van a utilizar dos telescopios robot de 25 centímetros, uno en Nueva York y otro en el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo (Chile), para fotografiar la Luna cada 20 segundos durante este año y el próximo. «Queremos empezar cogiendo esas cosas en el acto». Si detectan un TLP auténtico -no debido a las fluctuaciones atmosféricas que hacen titilar las estrellas, por ejemplo-, los ordenadores conectados a los telescopios alertarán a los satélites en órbita lunar para que apunten sus instrumentos de observación al lugar. Los dos científicos creen que los TLP se deben a explosiones causadas por gas radón que escapa del interior del satélite, lo que, de confirmarse, significaría que la Luna está geológicamente viva.

En Paranormalandia se han sugerido, ¡cómo no!, otras razones. «La conclusión más directa que puede deducirse de estos extraños fenómenos -suponiendo que los científicos tengan razón en la no existencia de vida nativa en la Luna- es la de que la Luna está siendo utilizada como base espacial por extraterrestres», escribía Don wilson en La Luna, una misteriosa nave espacial (1975). Y citaba a Robert Charroux, quien consideraba los TLP una prueba de que los cráteres lunares podían estar siendo «frecuentados por astronautas extraterrestres».

Nota publicada en Magonia el 6 de marzo de 2009.


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