Barack Obama: demasiada religión en el arranque de la ‘era del cambio’

Barack Obama jura sobre la Biblia el cargo de presidente de Estados Unidos. Foto: Reuters.

Su última aparición pública antes de convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos fue para ir a misa, juró su cargo sobre la misma Biblia usada por Abraham Lincoln en 1861 y en su toma de posesión intervino un clérigo, el pastor evangélico Rick Warren. Demasiada religión para un acto civil, demasiado poco cambio en el arranque de la era del cambio. No me importa en lo que crea o en lo que deje de creer Barack Obama mientras respete los derechos humanos, como no me importa en lo que crean o dejen de creer nuestros políticos; pero sí que mezclen lo público y lo privado, y que en sus tomas de posesión opten por jurar y prometer ante símbolos de sus dioses, ante símbolos que lo son sólo de parte de la ciudadanía. Eso, si quieren, que lo hagan en privado; en público, que juren o prometan por el texto que han de cumplir y hacer cumplir, por el que establece las reglas del juego democrático y que les legitima en su cargo. A Obama, Zapatero y Ibarretxe no les ha elegido ningún dios, sino gente entre la que hay de muchos credos y hasta de ninguno. Por eso, la Biblia, aunque sea la de Lincoln, sobraba ayer en el Capitolio de Washington; al igual que sobra, junto con el crucifijo, en la toma de posesión del Ejecutivo español, y también está de más la humillación ante Dios del lehendakari en Gernika.