Enrique de Vicente

Bill Gates, George Soros y el Ejército de EE UU están detrás de la epidemia de ébola, según Enrique de Vicente

Portada del número 292 de la revista 'Año Cero', dirigida por Enrique de Vicente.La epidemia de ébola de África occidental es intencionada y persigue, entre otras cosas, despoblar Sierra Leona, Liberia y Guinea para multiplicar la rentabilidad de inversiones hechas en la región por grandes magnates, sostiene Enrique de Vicente en el último número de Año Cero. La revista que dirige lleva este mes la conspiración del ébola a su portada y le dedica diez páginas en las cuales el veterano ufólogo acusa, directa o indirectamente, de causar la epidemia a la Fundación Bill y Melinda Gates, George Soros, Muhammad Yanus, farmacéuticas y, por supuesto, el Ejército estadounidense. Ya lo adelantó Juan José Benítez hace unos meses: “El ébola lo han lanzado militares norteamericanos sobre África”. Después de leer el reportaje del conspiranoico de cabecera de Iker Jiménez, sólo echo en falta a los extraterrestres y los illuminati.

No es fácil resumir las argumentaciones de De Vicente y, menos aún, encontrarles alguna lógica. Farragoso y repleto de rumores presentados como certezas, el texto es una sucesión de ocurrencias sin orden ni concierto. Así, arranca recordando los peores augurios -los que han cifrado el posible número posible de víctimas en 5 millones de personas- y cómo Estados Unidos ha anunciado que mandaría militares a la región. “Hay quienes piensan que eso podría ser como poner a los lobos cuidando a corderos”, apostilla el autor. ¿Quiénes piensan eso? No lo sabemos. El autor repite esta fórmula hasta la saciedad a lo largo del texto sin identificar nunca a sus fuentes porque o no existen o su credibilidad es tan baja que hasta a él le da reparo citarlas. En la mejor tradición conspiranoica, inmediatamente después cuenta que “paralelamente a esta plaga” se da una “sorpresiva irrupción de un islamismo alarmante, la incursión israelí en Gaza y el grave conflicto en Ucrania”. También podía haber hablado del desplome de la selección española de fútbol, los casos de corrupción que han cercado a Mariano Rajoy, la omnipresencia de Podemos en los medios de comunicación y el miedo de Isabel Pantoja a ir a la cárcel, pero, de hacerlo, igual se le desinflaba el soufflé.

En opinión de De Vicente, no obstante, uno de los sucesos más inquietantes fue el derribo del Vuelo 17 de Malaysia Airlines, de Ámsterdam a Kuala Lumpur, el 17 de julio cuando sobrevolaba Ucrania. Recuerda que viajaban en el aparato expertos que iban al 20º Congreso internacional sobre sida, que se celebraba en Melbourne (Australia), y destaca que, entre ellos, estaba “el periodista Glenn Thomas, coordinador para los medios de la OMS en Ginebra y gran entendido en ébola y VIH-sida”. Para el director de Año Cero, estamos ante “unas muertes muy oportunas, porque algunos eran virólogos de primera linea y podrían llegar a saber mucho sobre el origen, naturaleza y posibles remedios de la epidemia”. Además, Thomas “habría explicado que poseía evidencia que no estaba dispuesto a ocultar” de que la epidemia era un montaje realizado a partir de falsos positivos para “el uso [en la región] de una vacuna experimental que, según los conspiracionistas, no haría sino propagar la epidemia”.¿Pruebas más allá de la rumorología? Ninguna. Pero eso no importa all periodista del misterio, que va más allá y añade que tampoco fueron accidentales la muerte por ébola de cinco investigadores del hospital de Kenema autores de un estudio del genoma del virus y de un sexto firmante de ese trabajo a causa de “un oportuno ataque cerebral”. “¿Sería de locos sospechar que sabían demasiado y podrían haber apoyado las denuncias de Thomas sobre lo incomprensible de que una epidemia resulte incontrolable precisamente en el lugar donde desde hace siete años se desarrollan remedios eficaces contra la misma?”, se pregunta De Vicente.

El resto del reportaje es igual. Repleto de rumores, acusaciones anónimas, podrías, habrías y hechos muy oportunos. Una obra de la conpiranoia más delirante, como deja claro el autor cuando dice que “hace tres décadas algunos denunciaron que el polémico virus del sida podría haber sido fabricado en Fort Detrick”; que “desde hace tiempo se viene acusando a ésta [la Fundación Bill y Melinda Gates] de apoyar políticas para reducir la natalidad con el urgente fin de salvar un planeta que se encamina a un biocidio apocalíptico”; que George Soros ha hecho en la región “unas inversions cuya rentabilidad supuestamente se multiplicaría tras un despoblamiento de la zona”; y que “la epidemia de ébola llega en un momento muy oportuno, cuando el mundo se enfrenta a la mayor amenaza de guera global del último medio siglo”. Todo esto lo dice el mismo individuo que sostiene que el accidente de tren de Santiago de Compostela del 24 de julio del año pasado, en el que murieron 79 personas, tuvo como última causa “el incremento de la radiación cósmica que llega a la Tierra” y que “la Tierra podrá participar en uno o dos siglos en la confederación cósmica”. ¿Sería de locos pensar que Enrique de Vicente no tiene, como siempre, ni idea de lo que habla?

Enrique de Vicente achaca el accidente de tren de Santiago a un “incremento de la radiación cósmica”

El accidente de tren de Santiago de Compostela del 24 de julio, en el que murieron 79 personas, tuvo como última causa “el incremento de la radiación cósmica que llega a la Tierra”, según Enrique de Vicente, director de la revista Año Cero y habitual de Cuarto Milenio. En una entrevista publicada en Deia el domingo, de la que me ha alertado mi compañero Robert Basic, el ufólogo madrileño dice que la radiación cósmica “altera el comportamiento de la gente” y ésa es, en su opinión, la explicación a “la veintena de accidentes graves que hubo en los días previos y posteriores, choques de trenes en Canadá y Suiza, accidente de autobús en Italia, incluso incendios como el de Andratx…”. ¡Impresionante!

Entrevista a Enrique de Vicente en la última página del diario 'Deia'.Al día siguiente de la tragedia, intuí que pronto saldrían a la palestra los caraduras de siempre a pescar en río revuelto. El primero fue el adivino colombiano Omar Hejeile, quien inmeditamente se apuntó en YouTube un acierto al haber anunciado en su programa de Radio Kronos, el 8 de julio, que “tendremos un accidente de metro o trenes, pero más parece una explosión. Algo así. Eso está desde hace días flotando en el oráculo”. No dijo nada más y, cuando más de dos semanas después ocurrió el accidente del Alvia, incluyó en el vídeo la siguiente advertencia: “En el minuto 0:44 de este vídeo, se predice un accidente de tren. El día 24 de julio un tren descarrila en España (este vídeo fue subido el 8 de julio de 2013″. Hejeile es el típico charlatán que suelta vaguedades y luego va buscando noticias a las que poder adaptar sus predicciones.

Lo que yo no esperaba es que los vendedores de misterios nacionales empezaran tan pronto a decir tonterías. Más que nada, por respeto a las víctimas. Claro que si fueron capaces de hacerlo con el 11-S y el 11-M, de grabar psicofonías en un campo de exterminio nazi y de presentar a un pobre joven atropellado por el tren como un viajero del tiempo… La parte de la conversación entre la periodista Concha Lago y De Vicente en Deia  sobre el accidente de Santiago discurre como sigue:

-Habla de cambios cósmicos.

-Sí, me refiero a algunos que ya han planteado científicos como el ruso Alexey Dmitriev. Ellos dicen que el Sistema Solar está entrando en una zona cósmica de altas perturbaciones. Uno de los muchos ejemplos es la cantidad de bólidos celestes que están siendo observados.

-¿Algunos accidentes, como el de tren en Santiago, también se inscriben en este contexto?

-Sí. De hecho, el maquinista confesó que había sido un déficit de atención y, si uno analiza la veintena de accidentes graves que hubo en los días previos y posteriores, choques de trenes en Canadá y Suiza, accidente de autobús en Italia, incluso incendios como el de Andratx… vemos que algunos de sus responsables son personas que actúan de forma inconsciente. La pregunta es ¿tiene alguna explicación que haya tanta gente que se distraiga?

-Contéstese a usted mismo.

-Pues creo que está ocurriendo algo que altera el comportamiento de la gente y que tiene que ver con el incremento de radiación cósmica que llega a la Tierra y que provoca grandes alteraciones y perturbaciones en el Sol.

-¿Hay evidencias científicas?

-Sí, el más de un centenar de estudios que existen sobre los efectos que tienen las tormentas solares. Se ha comprobado que tienen efectos sobre las Bolsas y sobre las crisis económicas porque provoca más nerviosismo y más estrés.

¿Se ha registrado en los últimos años un incremento de la radiación cósmica que llega a la Tierra? “Sí, pero con matices -indica el astrofísico José R. Sánchez-Gallego, del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Kentucky-. En los últimos años ha habido un incremento de la radiación cósmica que llega a la Tierra, y al interior del Sistema Solar, pero no se cree que esto sea debido a un aumento de la radiación en sí, sino a un descenso en la actividad solar. La radiación cósmica es de origen externo. No está claro cómo se produce, pero se cree que la mayor parte de los mal llamados rayos cósmicos (porque en realidad no son radiación, sino partículas) son protones y núcleos ligeros acelerados a velocidades prácticamente de la luz durante explosiones de supernovas. Es probable que haya otras fuentes de rayos cósmicos, como núcleos activos de galaxias, en donde un disco de materia se forma alrededor de agujero negro supermasivo, alcanzando temperaturas y velocidades elevadísimas”.

“Completamente ridículo”

Enrique de Vicente. Foto: Marcos Vega.“La actividad solar -continúa el investigador- afecta a la cantidad de rayos cósmicos que llegan al Sistema Solar. Esto es así porque, dado que las partículas que forman los rayos cósmicos no son neutras, se ven afectadas y desviadas por el campo magnético del Sol. En épocas como la actual, en que el Sol se encuentra en una fase de baja actividad, este campo magnético es fuerte, y se ha visto un aumento en la cantidad de rayos cósmicos fuera de la atmósfera. Hay que tener en cuenta que la actividad solar está creciendo (los ciclos duran aproximadamente 11 años y el mínimo anterior ocurrió en 2009), por lo que es probable que ya se haya registrado alguna disminución de la cantidad de rayos cósmicos fuera de la atmósfera”. Es decir, cuando el Sol está tranquilo nos llega más radiación cósmica, que procede de fuera del Sistema Solar, y cuando está más activo, menos. Y, además, el campo magnético y la atmósfera terrestres, de los cuales De Vicente se olvida, nos protegen de ella. “Por eso, muy pocos rayos cosmicos llegan a la superficie, y los que lo hacen es con energías relativamente bajas. Mientras que la radiación cósmica es un factor importante para los astronautas, es irrelevante para los que estamos en la superficie; al menos, comparada con otros tipos de radiación solar”.

Afirmar, como hace el ufólogo, que los rayos cósmicos provocan “grandes alteraciones y perturbaciones en el Sol” es “completamente ridículo”, sentencia Sánchez-Gallego. “La cantidad de rayos cósmicos que llega al Sol es mucho más reducida que la que llega a la Tierra, ya que su campo magnético y su tamaño es mucho mayor. Que yo sepa, no hay ninguna teoría que vincule la radiación cósmica con la actividad solar (al menos, para los niveles comparativamente bajos de radiación cósmica que recibimos) ni observaciones al respecto”. Y también “es ridículo” hablar de una relación entre la radiación cósmica y alteraciones en el comportamiento humano. De Vicente asegura que hay “más de un centenar de estudios” sobre los efectos de las tormentas solares, pero es que éstas no tienen nada que ver con lo que él dice: son algo diferente a la radiación cósmica y no hay ninguna investigación que haya comprobado que las tormentas solares tengan algún efecto sobre las Bolsas y  las crisis económicas porque provoquen “más nerviosismo y más estrés”. Es pura fantasía nuevaerista.

Además, la vinculación de los bólidos con “una zona cósmica de altas perturbaciones” es “un disparate absoluto”, añade el experto, y su presunto aumento, una falsedad. “No ha habido ningún incremento en el número de bólidos, más allá de las habituales lluvias de meteoros. Los bólidos no son más que meteoros muy brillantes y, como todos éstos, están producidos por partículas de polvo -para un bólido, quizá del tamaño de un grano de arena de playa- que se queman en la atmósfera a muy altas temperaturas. Su origen es, fundamentalmente, material expulsado por cometas cuando se acercan al Sol y se derriten”.

El director de Año Cero hace en esta entrevista lo que lleva haciendo desde que tengo uso de razón: da por buenas todas las locuras, mezcla cosas sin ton ni son, se agarra a afirmaciones de los científicos y pseudocientíficos más extravagantes, y presenta las especulaciones más disparatadas como si fueran estudios serios. Dice en Deia que “Francisco será el último papa” porque se traga las falsas profecías de san Malaquías, y añade que “hay realidades alternativas”, que “en Roswell cayó algo extraterrestre”, que sobre el 11-S “no se ha dicho la verdad” y se dinamitó uno de los edificios, y que “la Tierra está sometida a un profundo proceso de transformación”. ¿Sorprendente? Sí, pero en su línea. No en vano, sostiene que nuestro planeta “podrá participar en uno o dos siglos en la confederación cósmica”; que a John F. Kennedy se lo cargó el Gobierno estadounidense en la sombra; y que, en los altos niveles de los grupos que en realidad gobiernan el mundo, hay alienígenas y “otros tipos de criaturas incomprensibles, ultradimensionales”.

Enrique de Vicente es el mismo que en 2010 decía que dos círculos del cereal aparecidos en Reino Unido contenían en clave una cuenta atrás para la apertura de puertas dimensionales antes de 2012…

La catastrófica tormenta solar del 21 de diciembre de 2012: otro invento de las revistas esotéricas

Portada apocalíptica del número 274 de la revista 'Más Allá'.“Profecías, estudios de la NASA, recuerdos como el del Diluvio y más, se mezclan ahora en la imaginación colectiva. En diciembre de 2012 celebraremos el fin del calendario maya, un pueblo cuyos sacerdotes-astrónomos vivieron obsesionados con el Sol, y su efeméride coincidirá, al parecer, con un incremento de manchas y tormentas solares. Coincidencia extraña, sí… Para quien crea en ellas”, escribía hace un año Javier Sierra en la revista Más Allá (Nº 274), que dedicaba la portada a “El Sol de Apocalipsis”. El ufólogo y novelista aseguraba que “el Sol está dando muestras justo ahora de una activación sin precedentes” y añadía que “no son pocos los que creen ver en el aumento de la actividad solar el cumplimiento de profecías como las de los indios hopi, que creían que el periodo de la Historia que habitamos (ellos lo llamaban ‘mundo’) se extinguirá por fuego“. No precisaba, claro, a quiénes se refería con ese “no son pocos”.

Portada apocalíptica del número 256 de la revista 'Año Cero'.Año Cero había llevado “La amenaza solar” a portada un mes antes. “¿Cuántos comienzos de otoño tan calurosos como éste recordamos en el Hemisferio Norte? ¿Desde cuándo no nevaba en Atacama, el desierto más seco del mundo, como lo hizo el pasado otoño austral? ¿Qué precedentes hay de la secuencia imparable de inundaciones, huracanes y tornados que asolan las costas del Pacífico desde hace dos años, momento en que se reiniciaron las tormentas solares de este nuevo ciclo? ¿Estamos ciegos o es que no queremos ver lo evidente, por el alarmante shock que supondría hacerlo?”, se preguntaba Enrique de Vicente en su editorial. Y advertía sobre “las grandes tormentas solares que parecen esperarnos”, según él admitidas “por todos los especialistas”. Además de los efectos “que podrían tener sobre nuestra tecnología, forma de vida, salud, comportamiento, economía, revoluciones, guerras, terremotos o erupciones volcánicas, está su notable incidencia sobre el cambio climático”, añadía.

Hasta aquí lo que han vendido Sierra, De Vicente y otros a su público en los últimos años: que, a finales de 2012, el Sol enfurecería con consecuencias catastróficas. “No son pocos -otra vez la misma fórmula para no dar nombres- los que vinculan el momento con un periodo de fuertes tormentas en el astro rey, con erupciones de helio y corrientes magnéticas que podrían afectar severamente a nuestro planeta”, escribía Sierra en Más Allá (Nº 234) en agosto de 2008. “Podría suponer el fin de nuestra civilización y el despertar de una nueva conciencia”, auguraba De Vicente en noviembre del año pasado. Pero ¿qué dice la ciencia?

Una vez más, la realidad desmonta la ficción de los periodistas del misterio para vender revistas y llenar horas de programas de radio y televisión. A punto de vivir el 21 de diciembre de 2012, ni es cierto que estemos ante “el fin del calendario maya” –el más antiguo conocido se proyecta 7.000 años en el futuro– ni, por supuesto, brilla en el cielo “el Sol de Apocalipsis”. La actividad solar registra un pico cada once años y ahora estamos viviendo uno de ellos hasta 2014. En estos periodos, son más frecuentes las erupciones solares que pueden lanzar hacia la Tierra grandes cantidades de partículas eléctricamente cargadas que, además de provocar auroras, causen problemas en el suministro eléctrico y la comunicación por satélite. ¿El fin del mundo? No, por mucho que Sierra, De Vicente y otros lo presenten así.

El Sol, bajo vigilancia

Una llamarada solar, captada el 15 de mayo de 2001 por el 'Soho'. Foto:ESA/NASA.“En un mundo cada vez más tecnológico, donde casi todo depende de teléfonos móviles y el GPS controla no sólo el sistema de mapas del coche, sino también la navegación aérea y los relojes extremadamente precisos que rigen las transacciones financieras, el clima espacial es un asunto serio. Pero es un problema en el mismo sentido que lo son los huracanes. Uno puede protegerse con información anticipada y tomando las precauciones adecuadas. Durante una alerta de huracán, puedes quedarte en casa… o cerrarla, cortar la electricidad e irte. Del mismo modo, los científicos de la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA)  avisan a las compañías eléctricas, operadores de naves espaciales y líneas aéreas antes de que una eyección de masa coronal alcance la Tierra para que tomen las medidas adecuadas. Mejorar estas capacidades predictivas en la misma medida que ha mejorado la predicción meteorológica en las últimas décadas es una de las razones por las que la NASA estudia el Sol y el clima espacial. No podemos ignorar el clima espacial, pero podemos tomar las medidas apropiadas para protegernos. Y, aún en el peor de los casos, las llamaradas solares no son físicamente capaces de destruir la Tierra”, puede leerse en la web que la NASA ha preparado como respuesta a los escenarios catastrofistas para el 21 de diciembre de 2012.

Además, en contra de lo que sostienen Sierra y De Vicente, no hay ninguna prueba de una activación del Sol “sin precendentes” que vaya a provocar una gran eyección de masa coronal. Como el fin del mundo maya, esa amenaza inminente es un invento de quienes viven de la credulidad de la gente. La vigilancia de la actividad solar es fundamental para detectar las llamaradas que pueden proyectar hacia la Tierra nubes de partículas cargadas y, en caso de que sea necesario, desconectar redes eléctricas y satélites hasta que pase el peligro. En septiembre de 1859, una gran erupción solar provocó el fallo de todas las telegráficas de Europa y América. Se conoce como el Evento Carrington, en honor al astrónomo británico Richard Carrington, quien detectó la llamarada solar. Nuestra dependencia de la tecnología hace que ahora estemos mucho más expuestos ante un fenómeno de ese tipo, pero es la tecnología, en este caso la espacial, la que también nos puede ayudar a minimizar los daños, que en ningún caso supondrían el fin del mundo, por mucho que se empeñen Sierra, De Vicente y compañía.

“La Tierra podrá participar en uno o dos siglos en la confederación cósmica”, dice Enrique de Vicente

Enrique de Vicente. Foto: Marcos Vega.“La Tierra podrá participar en uno o dos siglos en la confederación cósmica”, anunció Enrique de Vicente, director de la revista Año Cero, hace nueve días en Espacio en Blanco, el programa de Radio Nacional de España (RNE) dedicado a lo paranormal. Las casi dos horas de entrevista a este veterano vendedor de misterios resultan increíbles por la cantidad de alucinantes revelaciones que hace, una detrás de otra, sin dar tiempo al oyente a que recupere el aliento y con la complicidad de Miguel Blanco. Mi conclusión, tras escuchar la entrevista, es que De Vicente es incapaz de diferenciar ficción de realidad y cree que vivimos en un universo mezcla de los de Star wars, Star trek, Men in black, Stargate, El señor de los anillos, Ultimátum a la Tierra y lo que se tercie. Quizá sea la consecuencia inevitable de décadas de inmersión acrítica en el mundo alternativo de los platillos volantes y los poderes paranormales.

Supe de la entrevista a De Vicente en Espacio en Blanco gracias a un mensaje en Twitter del filósofo Eduardo Robredo Zugasti, autor de La Revolución Naturalista, en el que contaba que el director de Año Cero nos convertía en socios del club galáctico en un par de siglos. Di por hecho que no se trataba de una broma, le pregunté dónde había dicho nuestro protagonista tal bobada y Robredo Zugasti me contó que en la radio pública. Así que me fui a la web de RNE, me baje los audios de la entrevista -emitida el 18 de diciembre- y los escuché. Ahora puedo decir con conocimiento de causa que la llamativa afirmación que da título a esta anotación es sólo una tontería más en un discurso plagado de ellas. Les recomiendo que, aunque voy a hablar aquí de los mejores momentos, escuchen ustedes la entrevista para hacerse su propia idea de lo que financian con sus impuestos.

ADN de diseño extraterrestre

De Vicente mete en el mismo saco las declaraciones de la esposa del primer ministro japonés en las que dice que ha sido abducida, el auge de los avistamientos de ovnis y de la ufología en China, que el 20% de la población mundial creen que los extraterrestres están entre nosotros, el anuncio de Julian Assange acerca de información sobre ovnis en poder de Wikileaks, la desclasificación de documentación secreta acerca de casos de platillos volantes por varios Gobiernos, el caso Roswell… Se coge todo eso, se mezcla sin ningún criterio y ya tenemos macroconspiración. ¿Por qué sigue el mundo como si nada? “Porque el estado de hipnosis es completo y porque, además, asumimos nuestra propia estupidez”, dice De Vicente, quien sostiene que, “en toda la historia de la ciencia, no ha habido tanta revolución [sobre las pruebas de existencia de vida extraterrestre] como la que ha habido este año”. Menos mal que él mismo reconoce que en Internet hay “cantidad de pirados” diciendo tonterías, aunque añade que también hay muchos desinformadores sembrando la confusión y la duda.

Para el director de Año Cero, lo que podría anunciar Barack Obama no es que nos estén visitando naves alienígenas porque eso supondría una revolución, sino que “se han descubierto una serie de secuencias en el ADN que sugieren una programación original extraterrestre”. A John F. Kennedy se lo cargó el Gobierno estadounidense en la sombra, según De Vicente, y el caso Roswell es cierto “sin ninguna duda” porque él y Javier Sierra lo han “investigado muy a fondo”. Dice este ufólogo que, en los altos niveles de los grupos que en realidad gobiernan el mundo, hay alienígenas y “otros tipos de criaturas incomprensibles, ultradimensionales”. A él, no le cabe ninguna duda de que somos fruto de una sucesión de experimentos genéticos extraterrestres y cita en apoyo de esta idea a Richard Dawkins, quien “dice que la vida pudo llegar [a la Tierra] a bordo de una nave espacial”, como también sostiene Francis Crick.

Como casi siempre cuando se refiere a hechos reales, De Vicente cuenta sólo la parte de la realidad que le conviene, porque Dawkins nunca ha dicho lo que dice él que ha dicho. Lo que el biólogo dijo una vez, en respuesta a una pregunta lanzada por el creacionista Ben Stein, fue lo siguiente:

Ben Stein: ¿Cree usted en la posibilidad de que el diseño inteligente pueda llegar a ser la respuesta a algunas cuestiones de la genética o la evolución?

Richard Dawkins: Bueno, podría ocurrir del siguiente modo. Podría ser que en algún momento antes de ahora, en algún lugar del Universo, una civilización evolucionara, probablemente mediante mecanismos darwinistas, a un nivel tecnológico muy avanzado y diseñara una forma de vida que podía sembrar quizás en este planeta. Ésta es una posibilidad, una intrigante posibilidad. Y supongo que sería posible que usted pudiera encontrar pruebas de ella si buscara en la bioquímica, en la biología molecular, la firma de algún tipo de diseñador.

¿Qué entienden ustedes? Yo no entiendo que Dawkins respalde la idea de la panspermia dirigida, sino que dice que, si ese escenario de panspermia dirigida fuera real, deberían encontrarse en nuestro ADN pruebas de ello. Pero, claro, Enrique de Vicente siempre se queda sólo con la parte del discurso que le conviene, quitando condicionales y peros para presentar al campeón mundial del ateísmo como alguien convencido de que nos crearon en laboratorios alienígenas.

Puertas estelares

“El más antiguo monumento megalítico, Newgrange, es aparentemente como un platillo volante y, el 21 de diciembre, el Sol penetra por un túnel de 19 metros y va a impactar sobre una pared en la que hay una espiral. Y activa esa espiral. Eso es lo que, si Dios quiere, va a ocurrir este año. Se va a activar la espiral que activará la energía telúrica en Europa”, dice De Vicente. Según él, eso va a plasmarse en una apertura de las puertas del cielo que permitirá “que entre la luz en este mundo de oscuridad y de tinieblas que ha sido la cárcel que llamamos la Tierra”. Citando fuentes anónimas o abiertamente charlatanescas, como Michael Salla, uno de los impulsores de la exopolítica, aboga por un inminente anuncio de que hay vida inteligente extraterrestre, hay alienígenas en contacto con nosotros, y la mayoría de los visitantes son amistosos.

De Vicente sostiene que dos círculos del cereal aparecidos en Reino Unido contienen en clave una cuenta atrás para la apertura de puertas dimensionales de aquí a 2012. Cuando se enteró de eso, nuestro protagonista empezó a “enlazar cosas” y llegó a “conclusiones tremendas” después de realizar un “trabajo energético en Chartres”, donde conoció con un misterioso individuo que le dijo que se iban a activar “una serie de puertas a las estrellas”. “Y me dijo: «No sólo a las estrellas; a otras realidades»”. El momento sería cuando ocurrieran una serie de acontecimientos “en los lugares regidos por el rey Salomón y la reina de Saba”, Israel y Yemen, que, según De Vicente, han empezado a suceder. Y ya se ha activado el vórtice energético de Yemen. “La gran puerta de entrada” de la luz está en Irak, dominada por quienes controlan el Gobierno de Estados Unidos, y una puerta de acceso a Shamballa, “donde vive el Gobierno espiritual de la Humanidad”, está tomada por los talibanes, “que manejan magia negra sin saberlo”, según este ufólogo.

De Vicente atribuye la construcción de esas puertas estelares a dioses egipcios como Horus y Set, que, en realidad, fueron visitantes extraterrestres. ¿No les suena? En esta delirante historia alternativa sólo falta decir que los dioses egipcios eran en realidad los goa’uld de la franquicia de ciencia ficción Stargate, cuyo eje argumental son las puertas dejadas en la Tierra por extraterrestres que permiten viajar instantáneamente por la galaxia. En el caso que nos ocupa, “al otro lado de esos portales, hay seres tratando de ayudar a la Tierra”. “La apertura de esas puertas va a suponer que haces de luz empiecen a llegar a este planeta. Es el descenso del plano supramental sobre la Tierra”, explica De Vicente, que, para curarse en salud, dice que los cambios no serán repentinos, sino que se prolongarán en el tiempo. O, lo que es lo mismo, que seguirá reinterpretando la realidad a su gusto y predicando patrañas de este tipo hasta que tenga fuerzas.

Disfruten de la hora y media de una entrevista que no es, aunque lo parezca, una inocentada. (Iba a publicar esta anotación mañana, pero lo hago hoy para no que quede ninguna duda de eso.) Pero no la escuchen de un tirón ni, por favor, busquen lógica alguna en el discurso del director de Año Cero. Y tengan en cuenta que Enrique De Vicente y otros usan como altavoz para sus tonterías la radio pública, convertida en un aspersor de irracionalidad gracias a profesionales como Miguel Blanco.

Del descubrimiento de Gliese 581g al primer contacto con extraterrestres y el fin del mundo de 2012

Gliese 581g es el primer planeta extrasolar de masa terrestre descubierto en la zona habitable de una estrella, el anillo en el cual es posible la existencia de agua líquida en la superficie de un mundo. Su hallazgo por parte de astrónomos estadounidenses, publicado en el Astrophysical Journal, supone un hito en la búsqueda de planetas como el nuestro. A 20,5 años luz, gira alrededor de una enana roja de la constelación de Libra, tiene entre 3,1 y 4,3 masas terrestres, y un radio entre 1,2 y 1,5 veces el de nuestro planeta. Su detección es importante porque apunta a que la existencia de Tierras y Supertierras en las zonas habitables de otras estrellas es algo común y, por consiguiente, es posible que la vida ahí fuera sea algo habitual. Claro que una cosa es que Gliese 581g sea potencialmente habitable y otra diferente que acoja vida, aunque sea microscópica, algo de lo que no hay ninguna prueba.

Recreación de la apariencia de Gliese 581g. Imagen: Lynette Cook.

En la última semana, algunos han emprendido una carrera hacia el absurdo basándose en opiniones de científicos demasiado entusiastas, bulos divulgados por ufólogos, espectaculares noticias desmentidas por sus protagonistas y conspiraciones inventadas. El estado de la cuestión sería el siguiente: el anuncio del descubrimiento de Gliese 581g, mundo desde el que hemos recibido un pulso láser de origen inteligente, forma parte de una campaña de concienciación sobre un inminente primer contacto con extraterrestres que tendrá lugar hacia 2012, en coincidencia con la profecia maya, y supondrá el final de la civilización tal como lo conocemos. No me estoy inventando nada. Sólo repito lo que contaron el domingo a sus oyentes Iker Jiménez, Carmen Porter, Santiago Camacho, Enrique de Vicente, Javier Sierra y compañía, en Milenio 3, en la Cadena SER.

¿Cómo se llega a tan extraordinaria conclusión a partir del hallazgo de un lejanísimo planeta que puede, o no, tener vida? Gracias a una mezcla de periodismo de cortar y pegar, sensacionalismo paranormal y conspiranoia.

ET llama a casa

Tal como apunta el astrofísico español Daniel Marín, el primer error lo cometió Steven Vogt, líder del equipo autor del descubrimiento, al decir en una rueda de prensa el miércoles de la semana pasada: “Personalmente, dada la ubicuidad y la propensión de la vida a florecer allí donde puede, diría que mi sensación personal es que las posibilidades de vida en este planeta son del 100%. Casi no tengo ninguna duda al respecto”. Yo tampoco de que hizo esa manifestación llevado por el entusiasmo porque por las pruebas, inexistentes, no podía ser. El mal ya estaba hecho, y la vida alienígena de Vogt evolucionó de microbiana a inteligente en cuanto los practicantes del periodismo de cortar y pegar empezaron a hablar de la existencia de una señal inteligente procedente de la enana roja.

Al día siguiente, comenzó a circular por Internet el rumor de que Ragbir Bhathal, un astrónomo de la Universidad del Oeste de Sydney, había detectado hace dos años una señal inteligente enviada desde Gliese 581g. Todo empezó el 9 de mayo de 2009 con un reportaje en The Australian dedicado a la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés), que arrancaba contando cómo Bhathal había captado una “señal sospechosa” cinco meses antes y cómo todavía no había podido confirmar su origen inteligente. Seguidamente, el autor indicada que SETI había recibido un impulso por el hallazgo de un mundo rocoso, Gliese 581e. Hasta ahí, todo era normal.

La cosa empezó a desmadrarse siete días después, cuando un blog ufológico publicó una anotación titulada “Astrophysicist discovered ‘suspicious’ alien laser like signal coming from Gliese 581e” (Astrofísico descubrió una ‘sospechosa’ señal láser alienigena procedente de Gliese 581e), uniendo dos sucesos independientes: la supuesta captación de una señal inteligente y el descubrimiento del planeta rocoso. Para entendernos, sería algo así como si, después de leer una columna de cotilleos que contara, en primer lugar, que Javier Bardem empieza el rodaje de una película y, seguidamente, que la duquesa de Alba ha ido al cine, un lector dedujera que el actor está rodando una película con la noble y que se estrenará dentro de poco.

Comparación del sistema estelar de Gliese 581 con nuestro sistema solar. Imagen: Fundación Nacional para la Ciencia.

Copiar y pegar, copiar y pegar, copiar y…

Cuando la semana pasada se anunció el descubrimiento de Gliese 581g, el mismo ufólogo avispado publicó el jueves en su blog otra anotación, titulada “Alien laser signal Gliese coming from a habitable planet, star system” (La señal láser alienígena de Gliese procede de un planeta habitable), en la que cita el nuevo mundo junto con la presunta señal extraterrestre. Al día siguiente, The Daily Mail publica una información, según la cual Bhathal vio “hace dos años un misterioso pulso de luz procedente de la misma dirección que la segunda Tierra recién descubierta”. Y se arma la marimorena.

Desde el lunes, se han sucedido en la web titulares del estilo de “Astrónomo asegura que recibió señal inteligente desde planeta potencialmente habitable”, “Planeta emite señales de vida”, “Astrónomo dice haber captado señales de vida en otro planeta”, “ET llamando a casa”, “¿Se recibió en 2008 una señal inteligente de Gliese 581g?”… A pesar de lo trascendente de la noticia, los autores de este tipo de textos se han limitado a beber de The Daily Mail y, por eso, han vendido a sus lectores gato por liebre, rumores inventados por un ufólogo como hechos reales.

Portada del 'blog' del ufólogo en la que el autor advierte que 'The Daily Mail' ha copiado su 'exclusiva'.

Tengo que reconocer que me sorprendió descubrir el origen de todo este castillo de naipes y que sólo me puse a rastrearlo después de que un amigo me alertara en Facebook de que se había hablado del asunto en Milenio 3 con el rigor marca de la casa. De que el mensaje alienígena muy posiblemente no sea era tal -Bhathal no ha descartado el origen natural del pulso láser- y, en cualquier caso, no procede del entorno de la estrella Gliese 581, me enteré través Daniel Marín. Tras leerle, decidí que no hacía falta que yo escribiera sobre el asunto, ya que él decía lo esencial; pero empecé a tirar del hilo y descubrí al final el blog del ufólogo que la ha liado, que ayer destacaba en su portada que The Daily Mail se había hecho eco de su exclusiva. Y ya, después de oír a Iker Jiménez y los suyos, me pareció que el episodio era demasiado delirante como para ignorarlo. ¿Pero qué dijeron el capitán y los tripulantes de la nave del misterio el domingo en la Cadena SER?

Preparándonos para el primer contacto

El disparatado cóctel que se sirvió a los oyentes de Milenio 3 es la mejor prueba del rigor de quienes hacen ese programa. Jiménez y sus colaboradores no sólo daban por cierto que hemos recibido una señal inteligente de Gliese 581g, sino que además aseguraban que el desmentido de la ONU de que vaya a nombrar una embajadora ante los alienígenas y las declaraciones de Stephen Hawking sobre el riesgo de hacernos notar y que haya por ahí extraterrestres violentos pueden formar parte de una campaña de concienciación ante un inminente contacto.

Joseph Allen Hynek y Jacques Vallée, en los años 70.Carmen Porter se inventaba que Bhathal había confirmado que la señal láser de Gliese 581g era algo extraño, “que parecía una llamada o una respuesta a esos mensajes que habíamos mandado desde la Tierra”, y lo vinculaba con la reciente desclasificación de información sobre ovnis por algunos Gobiernos. Enrique de Vicente sacaba a colación declaraciones de Paul Davies, Stephen Hawking y Martin Rees -a veces, malinterpretadas por los medios-, vinculando las afirmaciones de estos científicos con sus obsesiones como sólo sabe hacerlo él. Javier Sierra recordaba la cruzada emprendida a finales de los años 70 por el entonces primer ministro de Grenada, sir Eric Gairy, quien intentó que la ONU estableciera un comité ovni con el apoyo de los ufólogos Joseph Allen Hynek y Jacques Valle, y daba crédito a la afirmación de varios ex militares y conspiranoicos de que los platillos volantes han llegado a desactivar misiles nucleares. Y Santiago Camacho ponía la guinda diciendo: “A mí, en las proximidades de 2012 todo esto me da un poco de repeluco. Un anuncio como éste es el fin del mundo, al menos, el fin del mundo tal como lo hemos conocido hasta ahora”.

Lo mejor, no obstante, es que, si quieren hacerse una idea real de hasta dónde llegaron los citados, escuchen este audio a partir del minuto 18:

Ya ven: un periodista escribe un reportaje sobre SETI, un ufólogo lo malinterpreta, otro periodista copia dos años después la fantasía del ufólogo y la revende como conectada con un hallazgo reciente, otros periodistas copian al periodista copión y unos vendedores de misterios acaban vaticinando que está próximo el día que veamos cara a cara a ET y, como profetizaron los mayas, llegue el fin del mundo tal como lo conocemos. De locos, ¿no?