Carmen Porter

El día que Iker Jiménez tomó a una mendiga de Cuenca por una “aparición que irradia algo sombrío”

“Da la impresión de [que es] una especie de aparición que irradia algo. Algo sombrio, desde luego. Incluso a mí me parece, a ojo de buen cubero, que esto tiene unas dimensiones grandísimas; pero quizá la gente de Cuenca nos pueda ayudar, sepa muy bien la medida de esa columnata que aparece en el fondo y nos saque de dudas. En fin, una de esas [fotos] que no se puede resolver, y a mí me encanta terminar así”, decía Iker Jiménez en Cuarto Milenio el 12 de octubre de 2008. Juanto a su esposa, Carmen Porter, acababa de analizar una imagen que les habían mandado unos participantes en la Ruta Quetzal de 1998. Se trataba de una foto de grupo que se habían sacado ante la catedral de Cuenca, en la que habían detectado una extraña figura apoyada en la fachada del templo.

Como no podía ser de otro modo, Jiménez y Porter se entusiasmaron con la silueta. “Lleva una sotana o una especie de traje talar”, apuntó él. “Pero una sotana de las antiguas, de las que ya casi no se ven”, puntualizó ella. “Parece un poco un personaje de terror”, añadió él. “La verdad es que es impresionante”, dijo ella antes de pedir “a los amigos de la Ruta Quetzal” que les mandaran más fotos en las que se viera la figura, “para analizar paso por paso quién puede ser este extraño personaje. Porque puede ser que sea un sacerdote que, curioso por toda la gente que estaba allí reunida, pues, se escondió para ver qué salía en esa imagen”. Jiménez no lo creía así: “Hombre, pues un sacerdote con aspecto como del siglo XII…”. Y añadía: “¡Parece un auténtica aparición! ¡Parece una auténtica aparición!”. ¿Un gran enigma? Pues, no.

En Cuenca, lo tenían claro desde el principio. Como ha pasado otras muchas veces con Cuarto Milenio, el enigma no era tal para quienes viven donde presuntamente se localizaba. Así, por ejemplo, mientras casi toda España puede pensar que en Vitoria un fantasma vaga por un palacete porque así lo dicen Jiménez y su troupe, los espectadores vitorianos de Cuatro se carcajeaban en su día de esa historia. Cambien el presunto enigma y la ciudad y es lo que ha hecho el programa desde sus inicios: engordar misterios que no se creen los lugareños de turno, pero los reporteros cuartomilenarios venden como tales al resto de los españoles. En la madrugada del 12 de octubre de 2008, muchos conquenses se tuvieron que partir de risa al ver en la tele esa “especie de aparición que irradia algo”.

Un espectro con nombre y apellidos

“Lo siento, Iker, pero nosotros ya teníamos una imagen del espectro un poco más clara. Si nos hubieras preguntado, te lo habríamos contado”, escribían dos días después en el blog Ataka, que enlazaba una foto del espectro con una señal de tráfico al hombro. “Efectivamente, Iker, la gente de Cuenca te puede ayudar… a quedar como el perfecto imbécil que eres”, sentenciaban en el blog Gachas a la Antigua cuatro días después de la emisión del programa. Y es que la enigmática figura que tanto había intrigado a Jiménez, Porter y su informático de cabecera –el mismo que había certificado dos años antes la autenticidad de una foto de niñas fantasmales que era un burdo montaje– correspondía a una mendiga apodada La ET, muy popular en Cuenca. Remedios González Maya -así se llamaba- murió el 26 de octubre de 2011. Era, según su breve obituario, “una habitual de la entrada a la catedral, desde la que pedía limosna a los visitantes. Generaciones de conquenses la han conocido y convertido en un icono del paisanaje más típico de la capital”. A los investigadores de Cuarto Milenio, les hubiera bastado con llamar a cualquier conquense para dar con una explicación mundana al irresoluble misterio.

Me acordé de esta anécdota el domingo cuando discutía en Twitter con un seguidor de Jiménez que minimizaba sus numerosísimos errores. Tras una corta búsqueda por la web, vi que corría el peligro de olvidarse y he decidido recordarla para que se incluya como es debido en el palmarés del misteriólogo vitoriano, quien ha presentado como enigmas el caso del cosmonauta fantasma, la maldición de Ochate, el fraude de las caras de Bélmez, la historia de El Caminante de Boisaca, las similitudes entre los asesinatos de Lincoln y Kennedy y otras muchas fantasías. Dicen, en algunos foros, que Jiménez pidió disculpas a la semana siguiente por su metedura de pata en el caso de la mendiga de Cuenca. No he visto ese vídeo ni dudo de que lo hiciera. Cuando le pillan con algo tan descarado, suele disculparse como si se tratara de un error aislado, cuando en su caso lo aislado son los aciertos.

Iker Jiménez mezcla dos ‘no-misterios’ y crea otro falso: el de la pantera fantasma que mata ovejas en Vizcaya

Se cogen dos sucesos no relacionados, se mezclan en la coctelera del misterio y ya hay un nuevo enigma cuartomilenario. Iker Jiménez y Carmen Porter se inventaron ayer, en Cuatro, el misterio de la pantera fantasma que mata ovejas en Vizcaya. Lo hicieron en cuatro minutos a partir de la mezcla de dos sucesos separados por años y decenas de kilómetros: la muerte de ovejas en la comarca de Las Encartaciones por ataques de cánidos en 1996 y la visión de un extraño felino en la de Uribe Kosta en 2003. Menos mal que estaba viento el programa Pedro Luis Gómez Barrondo, compañero del Círculo Escéptico, que, si no, no me hubiera enterado de este nuevo hito en el periodismo del misterio.

Fotograma del vídeo de la pantera fantasma grabado en Vizcaya en 2003. Sin referencias, bien puede tratarse de un gato. Foto: 'El Correo'.Según Jiménez, a lo largo de la última década, “la denuncia de casos de felinos salvajes también llegó a nuestro país. Lo que están viendo -explicaba ayer en Cuarto milenio– son decenas de ovejas atacadas por un extraño animal en la comarca de Las Encartaciones de Vizcaya. Varias personas, incluida la Policía autónoma vasca, aseguraron haber visto una pantera negra de grandes dimensiones. Ésta es la fotografía -decía mostrando la imagen que ven junto a estas líneas-. El lugar, Lemoiz; el año, 2003. Y, como en Reino Unido, el nerviosismo, las búsquedas con perros y el temor de los vecinos no se hicieron esperar”.

Luego, Porter explicaba cómo fue en Lemoiz y Armintza, hace ocho años, donde hubo gente que empezó a decir que había visto “un gato muy grande que, incluso, ha pasado muy cerca, que ha matado ganado”, y cómo los rastreos no dieron resultado. “Será dos años después, en Gorliz, cuando un vecino va, con su sobrino de 14 años, a ver a un familiar que estaba ingresado en un hospital y se encuentra de frente con esto -enseñando la misma foto-, con este animal que él decía que era gigantesco, que le llegaba por las rodillas, que tenía una cola muy alargada y que, claro, le temblaban las piernas teniéndolo delante. Al parecer, en un gesto, el animal se asusta y sale corriendo. Se adentra en el bosque”. Porter recordaba cómo uno de los ertzainas se había adentrado en la arboleda y abierto fuego contra la fiera. Según la periodista, “creen que lo hieren”, pero no se encuentran restos. “Y había habido muchas matanzas de ganado en la zona”, puntualizaba Jiménez. “Algunas; no muchas”, corregía su esposa, quien añadía que, en una semana, llegaron a ver a la pantera en localidades que distan 70 kilómetros entre sí. ¿Impresionante? Sí, ¡y casi todo falso!

El chupacabras en Euskadi

Reportaje de Bruno Cardeñosa en la revista 'Año cero' en 1996, en el que atribuye las muertes de ovejas en Vizcaya a ataques del chupacabras.Durante el verano de 1996, alimañas mataron a decenas de ovejas en la comarca de Las Encartaciones, al oeste de Vizcaya. La Ertzaintza apuntaba en su informe de los hechos a la presencia de “cánidos asilvestrados o no controlados” y cómo un ganadero había visto en las inmediaciones “un perro grande y oscuro”. Sin embargo, Bruno Cardeñosa y Javier Sierra, colegas de Jiménez y Porter, achacaron las muertes a misteriosos animales. Cardeñosa visitó la zona como colaborador de la revista Año Cero y concluyó que los ataques habían sido obra del chupacabras.

Sierra, enviado por Más Allá a Vizcaya, habló con las mismas personas que su colega y llegó a diferentes conclusiones; aunque también misteriosas. “Según pude comprobar durante mi rastreo a lo largo de la sierra de Las Encartaciones -escenario natural entre Burgos y Vizcaya donde se ha concentrado el mayor número de agresiones-, durante estos meses se han mezclado al menos dos clases bien diferentes de agresiones: las ya tradicionales atribuibles a perros asilvestrados y las muertes con agujeros. En estas últimas, y a diferencia de lo que sucede con el chupacabras caribeño, el agresor no desangra totalmente a sus víctimas”. El ahora novelista de éxito añadía que un portavoz de la Ertzaintza le había informado de que la mayoría de los casos se referían a “mordeduras de perros”, que sólo uno de los animales había fallecido por un pinchazo en el cuello y que, en ningún caso, había aparecido el cuerpo seco, sin sangre. Año y medio después, Iker Jiménez achacaba al chupacabras la muerte de decenas de ovejas en Valle de Tabladillo, Segovia, aunque los pastores de la zona culpaban al lobo.

En abril de 2003, agentes de la Ertzaintza y guardas forestales buscaron durante días por la comarca de Uribe Kosta a un gran felino después de que una mujer dijo haber visto una pantera a través de la ventana del baño de su casa, en Lemoiz. “Al principio pensé que era un perro, pero por los gestos enseguida me di cuenta de que se trataba de otra cosa”, declaró a El Correo. La testigo grabó al animal en un vídeo del que se extrajo la imagen que Jiménez y Porter enseñaron ayer en la tele. Dos años más tarde, en octubre de 2005, un agente de la Policía autónoma disparó en una arboleda de Gorliz contra lo que creía que era un gran felino, después de que un hombre que paseaba por la zona con su sobrino de 14 años creyera ver una pantera. “Avanzó despacio unos cinco metros, se paró, volvió la cabeza y nos miró muy fijamente. Le brillaban los ojos como a un demonio. Después salió corriendo y se introdujo en el pinar. Nos quedamos paralizados, a mí me temblaban las piernas”, contaba el protagonista en El Correo. Y se montó la habitual operación de caza y captura de la fiera sin que se diera con ella. Es más, como en 2003, los expertos no encontraron ningún rastro que apoyara la posible existencia de un gran felino en la zona, la pantera fantasma tampoco atacó a ningún animal y un portavoz de la Etzaintza explicó que el agente “disparó contra algo que se movía detrás de unos matorrales, sin saber si era la pantera, un perro o un gato. Lo que sí está claro es que no se encontraron rastros de sangre”. Vamos, que nadie pudo confirmar que por Gorliz se hubiera paseado un gran felino.

Ya ven: Iker Jiménez y Carmen Porter cogen dos hechos asilados en el tiempo y el espacio -Uribe Kosta está a decenas de kilómetros de Las Encartaciones con el Gran Bilbao de por medio-, los mezclan convenientemente olvidando las explicaciones racionales -que los ataques a ovejas fueron de perros salvajes y que la pantera de Lemoiz y Gorliz nunca existió-, y ya hay nuevo enigma cuartomilenario al canto, el de la pantera fantasma que mata ovejas en Vizcaya. Por cierto, que alguien le explique al misteriólogo de Cuatro que el tigre de Tasmania, a pesar de su nombre, se parecía más a un lobo -de hecho, se le conoce como el lobo marsupial- que a un gran felino.

Del descubrimiento de Gliese 581g al primer contacto con extraterrestres y el fin del mundo de 2012

Gliese 581g es el primer planeta extrasolar de masa terrestre descubierto en la zona habitable de una estrella, el anillo en el cual es posible la existencia de agua líquida en la superficie de un mundo. Su hallazgo por parte de astrónomos estadounidenses, publicado en el Astrophysical Journal, supone un hito en la búsqueda de planetas como el nuestro. A 20,5 años luz, gira alrededor de una enana roja de la constelación de Libra, tiene entre 3,1 y 4,3 masas terrestres, y un radio entre 1,2 y 1,5 veces el de nuestro planeta. Su detección es importante porque apunta a que la existencia de Tierras y Supertierras en las zonas habitables de otras estrellas es algo común y, por consiguiente, es posible que la vida ahí fuera sea algo habitual. Claro que una cosa es que Gliese 581g sea potencialmente habitable y otra diferente que acoja vida, aunque sea microscópica, algo de lo que no hay ninguna prueba.

Recreación de la apariencia de Gliese 581g. Imagen: Lynette Cook.

En la última semana, algunos han emprendido una carrera hacia el absurdo basándose en opiniones de científicos demasiado entusiastas, bulos divulgados por ufólogos, espectaculares noticias desmentidas por sus protagonistas y conspiraciones inventadas. El estado de la cuestión sería el siguiente: el anuncio del descubrimiento de Gliese 581g, mundo desde el que hemos recibido un pulso láser de origen inteligente, forma parte de una campaña de concienciación sobre un inminente primer contacto con extraterrestres que tendrá lugar hacia 2012, en coincidencia con la profecia maya, y supondrá el final de la civilización tal como lo conocemos. No me estoy inventando nada. Sólo repito lo que contaron el domingo a sus oyentes Iker Jiménez, Carmen Porter, Santiago Camacho, Enrique de Vicente, Javier Sierra y compañía, en Milenio 3, en la Cadena SER.

¿Cómo se llega a tan extraordinaria conclusión a partir del hallazgo de un lejanísimo planeta que puede, o no, tener vida? Gracias a una mezcla de periodismo de cortar y pegar, sensacionalismo paranormal y conspiranoia.

ET llama a casa

Tal como apunta el astrofísico español Daniel Marín, el primer error lo cometió Steven Vogt, líder del equipo autor del descubrimiento, al decir en una rueda de prensa el miércoles de la semana pasada: “Personalmente, dada la ubicuidad y la propensión de la vida a florecer allí donde puede, diría que mi sensación personal es que las posibilidades de vida en este planeta son del 100%. Casi no tengo ninguna duda al respecto”. Yo tampoco de que hizo esa manifestación llevado por el entusiasmo porque por las pruebas, inexistentes, no podía ser. El mal ya estaba hecho, y la vida alienígena de Vogt evolucionó de microbiana a inteligente en cuanto los practicantes del periodismo de cortar y pegar empezaron a hablar de la existencia de una señal inteligente procedente de la enana roja.

Al día siguiente, comenzó a circular por Internet el rumor de que Ragbir Bhathal, un astrónomo de la Universidad del Oeste de Sydney, había detectado hace dos años una señal inteligente enviada desde Gliese 581g. Todo empezó el 9 de mayo de 2009 con un reportaje en The Australian dedicado a la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés), que arrancaba contando cómo Bhathal había captado una “señal sospechosa” cinco meses antes y cómo todavía no había podido confirmar su origen inteligente. Seguidamente, el autor indicada que SETI había recibido un impulso por el hallazgo de un mundo rocoso, Gliese 581e. Hasta ahí, todo era normal.

La cosa empezó a desmadrarse siete días después, cuando un blog ufológico publicó una anotación titulada “Astrophysicist discovered ‘suspicious’ alien laser like signal coming from Gliese 581e” (Astrofísico descubrió una ‘sospechosa’ señal láser alienigena procedente de Gliese 581e), uniendo dos sucesos independientes: la supuesta captación de una señal inteligente y el descubrimiento del planeta rocoso. Para entendernos, sería algo así como si, después de leer una columna de cotilleos que contara, en primer lugar, que Javier Bardem empieza el rodaje de una película y, seguidamente, que la duquesa de Alba ha ido al cine, un lector dedujera que el actor está rodando una película con la noble y que se estrenará dentro de poco.

Comparación del sistema estelar de Gliese 581 con nuestro sistema solar. Imagen: Fundación Nacional para la Ciencia.

Copiar y pegar, copiar y pegar, copiar y…

Cuando la semana pasada se anunció el descubrimiento de Gliese 581g, el mismo ufólogo avispado publicó el jueves en su blog otra anotación, titulada “Alien laser signal Gliese coming from a habitable planet, star system” (La señal láser alienígena de Gliese procede de un planeta habitable), en la que cita el nuevo mundo junto con la presunta señal extraterrestre. Al día siguiente, The Daily Mail publica una información, según la cual Bhathal vio “hace dos años un misterioso pulso de luz procedente de la misma dirección que la segunda Tierra recién descubierta”. Y se arma la marimorena.

Desde el lunes, se han sucedido en la web titulares del estilo de “Astrónomo asegura que recibió señal inteligente desde planeta potencialmente habitable”, “Planeta emite señales de vida”, “Astrónomo dice haber captado señales de vida en otro planeta”, “ET llamando a casa”, “¿Se recibió en 2008 una señal inteligente de Gliese 581g?”… A pesar de lo trascendente de la noticia, los autores de este tipo de textos se han limitado a beber de The Daily Mail y, por eso, han vendido a sus lectores gato por liebre, rumores inventados por un ufólogo como hechos reales.

Portada del 'blog' del ufólogo en la que el autor advierte que 'The Daily Mail' ha copiado su 'exclusiva'.

Tengo que reconocer que me sorprendió descubrir el origen de todo este castillo de naipes y que sólo me puse a rastrearlo después de que un amigo me alertara en Facebook de que se había hablado del asunto en Milenio 3 con el rigor marca de la casa. De que el mensaje alienígena muy posiblemente no sea era tal -Bhathal no ha descartado el origen natural del pulso láser- y, en cualquier caso, no procede del entorno de la estrella Gliese 581, me enteré través Daniel Marín. Tras leerle, decidí que no hacía falta que yo escribiera sobre el asunto, ya que él decía lo esencial; pero empecé a tirar del hilo y descubrí al final el blog del ufólogo que la ha liado, que ayer destacaba en su portada que The Daily Mail se había hecho eco de su exclusiva. Y ya, después de oír a Iker Jiménez y los suyos, me pareció que el episodio era demasiado delirante como para ignorarlo. ¿Pero qué dijeron el capitán y los tripulantes de la nave del misterio el domingo en la Cadena SER?

Preparándonos para el primer contacto

El disparatado cóctel que se sirvió a los oyentes de Milenio 3 es la mejor prueba del rigor de quienes hacen ese programa. Jiménez y sus colaboradores no sólo daban por cierto que hemos recibido una señal inteligente de Gliese 581g, sino que además aseguraban que el desmentido de la ONU de que vaya a nombrar una embajadora ante los alienígenas y las declaraciones de Stephen Hawking sobre el riesgo de hacernos notar y que haya por ahí extraterrestres violentos pueden formar parte de una campaña de concienciación ante un inminente contacto.

Joseph Allen Hynek y Jacques Vallée, en los años 70.Carmen Porter se inventaba que Bhathal había confirmado que la señal láser de Gliese 581g era algo extraño, “que parecía una llamada o una respuesta a esos mensajes que habíamos mandado desde la Tierra”, y lo vinculaba con la reciente desclasificación de información sobre ovnis por algunos Gobiernos. Enrique de Vicente sacaba a colación declaraciones de Paul Davies, Stephen Hawking y Martin Rees -a veces, malinterpretadas por los medios-, vinculando las afirmaciones de estos científicos con sus obsesiones como sólo sabe hacerlo él. Javier Sierra recordaba la cruzada emprendida a finales de los años 70 por el entonces primer ministro de Grenada, sir Eric Gairy, quien intentó que la ONU estableciera un comité ovni con el apoyo de los ufólogos Joseph Allen Hynek y Jacques Valle, y daba crédito a la afirmación de varios ex militares y conspiranoicos de que los platillos volantes han llegado a desactivar misiles nucleares. Y Santiago Camacho ponía la guinda diciendo: “A mí, en las proximidades de 2012 todo esto me da un poco de repeluco. Un anuncio como éste es el fin del mundo, al menos, el fin del mundo tal como lo hemos conocido hasta ahora”.

Lo mejor, no obstante, es que, si quieren hacerse una idea real de hasta dónde llegaron los citados, escuchen este audio a partir del minuto 18:

Ya ven: un periodista escribe un reportaje sobre SETI, un ufólogo lo malinterpreta, otro periodista copia dos años después la fantasía del ufólogo y la revende como conectada con un hallazgo reciente, otros periodistas copian al periodista copión y unos vendedores de misterios acaban vaticinando que está próximo el día que veamos cara a cara a ET y, como profetizaron los mayas, llegue el fin del mundo tal como lo conocemos. De locos, ¿no?

El primer libro contra Iker Jiménez (y Carmen Porter): un ajuste de cuentas

Espero que Antonio Luis Moyano no me califique nunca de “entrañable amigo” porque, en su libro Iker, el mago del misterio, casi siempre que dice eso de alguien es porque después le va a dar estopa. ¡Y de qué modo! Cuando me enteré de que la obra estaba a punto de salir a la venta, escribí a partir de la información facilitada por la editorial una nota titulada: “El primer libro contra Iker Jiménez: ¿un ajuste de cuentas?”. Después de haber leído la obra, que llegará a las librerías el 10 de noviembre, me ha quedado claro que los signos de interrogación de esa entrada sobraban y que, además, tenía que haber añadido al victimario de Moyano a Carmen Porter, a quien casi siempre cita como en el titular de este recensión: entre paréntesis y subordinada a su marido, en lo que interpreto como una muestra de desprecio. “En ninguna de las páginas de este libro se ha pretendido reprochar a Iker Jiménez (y Carmen Porter) de mentir o de cometer fraude ni se ha cuestionado en ningún momento su profesionalidad” (p. 19), dice Moyano en el prólogo de la obra. Lo que uno se encuentra después es todo lo contrario.

Portada de 'Iker, el mago del misterio', de Antonio Luis Moyano.“Anticipándose a lo que sería su exitosa trayectoria profesional, y como si fuera un presagio de lo que después serían Milenio 3 y Cuarto milenio, uno no puede dejar de imaginarse a un adolescente Iker copiando en los exámenes y plagiando las respuestas del compañero de al lado” (p. 59), dice Moyano cuando se remonta a los inicios del protagonista como vendedor de misterios. Cuando explica por qué no podemos fiarnos de su programa de televisión, puntualiza: “Siempre habrá quien piense que el hecho de que se hayan desvelado algunas incorrecciones (y en este libro sólo se menciona un minúsculo porcentaje), no significa que TODO [en mayúsculas en el original] lo que cuenta Iker Jiménez tenga que ser necesariamente fraudulento. Por supuesto que no; del mismo modo que tampoco puede negarse la existencia de los Reyes Magos por más que en la Cabalgata de Navidad el rey Baltasar nos recuerde sospechosamente a un concejal del Ayuntamiento pintado de negro” (página 169).

Más adelante, en un capítulo dedicado al triángulo de las Bermudas, firma la siguiente sentencia: “Lástima que, por mucho que les pese a sus incondicionales seguidores, resulte más fácil localizar a un pingüino haciendo footing en el desierto del Gobi que encontrar un dato exacto (uno sólo) en todo lo que nos cuenta la esposa de Iker Jiménez…” (p. 259). Advierte en un caso de un edificio maldito: “Un visionado desapasionado del reportaje sobre el Hospital de la Atalaya es suficiente para que cualquiera se percate del escaso rigor con el que el equipo de Iker Jiménez aborda las cuestiones relacionadas con lo paranormal” (p. 272-273). Indica sobre la rectificación de Jiménez después de dar por real la ficción del cosmonauta fantasma: “En lugar de disculparse y reconocer honestamente que se ha cometido un error y que no volverá a repetirse en posteriores ediciones del programa, Iker Jiménez recurre a una hábil estrategia de manipulación” (p. 335). Menos mal que Moyano asegura en el prólogo que no guarda ningún rencor al matrimonio milenario, que “nunca haría nada que les pudiera perjudicar personal o profesionalmente” y que Iker Jiménez cuenta con su “aprecio desinteresado” (p. 19). Con amigos así…

¡Es la guerra!

La obra tiene dos partes: una primera dedicada a presentar a los protagonistas y otra segunda, titulada “Veinte mil gazapos de viaje televisivo”, centrada en la exposición de dieciséis meteduras de pata de la pareja. En la primera mitad de Iker, el mago del misterio, el autor da su versión del ascenso del protagonista al Olimpo paranormal español, en el que no faltan, según él, unas cuantas traiciones a amigos. Estamos ante una especie de biografía no autorizada con ataques basados, a veces, en opiniones de personajes ya muertos -que a no ser que se recurra a la ouija no podrán replicar al autor- y fuentes anónimas. Así, Moyano sostiene que a Fernando Jiménez del Oso, fallecido hace cuatro años y padrino profesional del capitán de la nave del misterio, le disgustaba “el excesivo afán de notoriedad” del matrimonio y que renegaba de las obras de su discípulo. “Al recibir sobre su mesa las últimas novedades editoriales, Jiménez del Oso comentará cuán útiles pueden ser los libros del Iker Jiménez en determinadas circunstancias: «Esto sólo sirve para limpiarse el culo»” (p. 61-62).

Tanto el autor como Julio Barroso, su prologuista, mantienen, por otro lado, que el desembarco en 1998 de Jiménez en la Cadena SER se debió a que robó una colaboración al segundo al coger un recado telefónico y nunca transmitírselo: “Aquella tarde Julio Barroso no estaba, y tal vez Iker Jiménez no encontraba su teléfono en la agenda que hay en la mesa de la redacción [de la revista Enigmas] para facilitárselo a [Alberto] Granados [realizador de Ser aventureros] ni tenía otro modo de contactar con él. Así que, muy probablemente, y muy oportunamente, a Iker no le quedara más remedio que pensar en él mismo para ofrecerse a colaborar en dicho programa…” (p. 73). Carmen Porter es retratada en todo momento como una incapaz que ha llegado a donde ha llegado por ser mujer de…. Así, Moyano dice respecto a ella que “se presenta como escéptica, y en esa línea de ofrecer explicaciones científicas tal vez sería capaz de argumentarnos que los cirujanos de una mesa de operaciones llevan máscara para que no puedan ser reconocidos por el paciente si cometen una negligencia” (p. 87). De rebote, reciben lo suyo los miembros del programa de Cuatro. Recuerda el autor logros como la resurrección de Federico García Lorca, obra de Juan Jesús Haro Vallejo, y dice que éste y otros eran “los colaboradores que Iker Jiménez necesitaba para decir (siempre sin ruborizarse, claro está) que Elvis Presley seguía vivo y que el que había muerto era su hermano gemelo” (p. 85).

Entrevista promocional a Iker Jiménez en 'El País Semanal'.La segunda parte del libro se centra en lo que el autor califica de gazapos de Iker JIménez y Carmen Porter, que abarcan los casos del pueblo maldito de Ochate, las niñas fantasma de Navalperal de Pinares, las caras de Bélmez y el cosmonauta fantasma, entre otros. Por si alguien tuviera alguna duda, es aquí donde queda claro que éste no es un libro dedicado a descubrir lo que hay de verdad tras ningún enigma, sino que su objetivo es únicamente minar la credibilidad de los jefes de pista del circo esotérico ibérico. Porque Iker, el mago del misterio no aboga por el pensamiento crítico, aunque Moyano, colaborador habitual de revistas esotéricas, cite ocasionalmente a autores de referencia en el escepticismo científico. No en vano, él es un crédulo de tomo y lomo. “No soy nada incrédulo; creo en los ovnis, en el monstruo del lago Ness y en que hay fenómenos paranormales que escapan a explicaciones científicas” (p. 17). Puestos a creer, profesa tanta devoción por Fernando Jiménez del Oso que justifica la emisión por su parte del falso documental Alternativa 3 en 1983 en TVE, argumentando que el psiquiatra no tenía forma de saber entonces que era ficción, cuando lo cierto es que la producción se había estrenado en Reino Unido el 20 de junio de 1977 -¡seis años antes!- y al día siguiente ya sabía todo el mundo en las islas que nada de lo que se sostenía en ella estaba pasando o había pasado.

El rápido, e inesperado para algunos, ascenso de Jiménez en el mercado esotérico le ha generado gran cantidad de enemigos entre los mal llamados periodistas del misterio. Por eso, la obra de Moyano será recibida con champán por quienes compiten por el mismo mercado que la estrella paranormal de Prisa. ¿Merece la pena Iker, el mago del misterio? Depende. Si a uno le van el morbo y los chismorreos, y está dispuesto a dar crédito a cualquiera cuando se mete con alguien que no le cae bien, puede que la primera parte del libro le satisfaga. Sin embargo, si uno busca más que ataques ad hóminem, le decepcionara. La segunda parte tampoco aporta casi nada a quien esté al tanto de las andanzas de los protagonistas a través de éste y otros blogs. Personalmente, me he quedado sin saber lo que más me interesaba: ¿cuál fue el detonante que hizo estallar la amistad entre Iker Jiménez y Antonio Luis Moyano? Y ahora me pregunto: ¿habrá algún libro similar desde el otro lado de la trinchera después de lo que parece un estallido de hostilidades en toda regla en Paranormalandia?

Antonio Luis Moyano [2009]: Iker, el mago del misterio. Los expedientes X de ‘Cuarto milenio’… al descubierto. Prologado por Julio Barroso. Ediciones Nowtilus (Col. “Investigación Abierta”). Madrid. 382 páginas.

Decidiendo el tema estrella del próximo ‘Cuarto Milenio’

Iker Jiménez y Carmen Porter, en la radio.-Echa un dado, Iker.

Ha salido la palabra perro. Echa otro, Carmen.

-Ha salido la palabra telepatía.

¡Ya tenemos programa! Esta semana, en Cuarto Milenio, ‘El extraño caso del perro telépata’.

¿Decidirá así cada semana el matrimonio más paranormal de la televisión española el tema estrella de su programa?

Chiste contado por un usuario en Meneamé.