Visión remota

Uri Geller dice que le han pedido que use sus poderes para encontrar el avión de Malaysia Airlines

Tuit de Uri Geller diciendo que le han pedido ayuda para localizar el vuelo MH370 de Malayisia Airlines con su superpoderes.“Me han pedido ayuda. Yo creo en la visión remota. ¿Me puedes ayudar? ¿Puedes, por favor, tratar de ver donde crees que cayó el avión ? ¿Cómo y por qué? ¿Cuáles son tus sentimientos? ¿Qué te dice la intución? Gracias”. Éste fue el mensaje que colgó Uri Geller el martes a las 2.38 horas en Twitter. Una muestra más de su infinita desvergüenza.

Casi treinta años después de haber saltado a la fama engañando a periodistas ingenuos con trucos de ilusionismo que hace pasar por poderes paranormales, Geller no sabe cómo seguir llamando la atención. En diciembre pasado, deslumbró con los mismos trucos de siempre a un crédulo Pablo Motos en su programa de Antena 3 y anunció que iba a parar el reloj de la Puerta del Sol en el ensayo general de las campanadas de Nochevieja del 30 de diciembre. No lo hizo; pero consiguió su objetivo, que se hablara de él. Ahora, con el mismo objetivo, no duda en intentar aprovecharse de lo que tiene todos los visos de ser una tragedia, la desaparición de un Boeing 777 de Malaysia Airlines el viernes cuando volaba entre Kuala Lumpur y Pekín.

La visión remota es la presunta capacidad de saber lo que ocurre mucho más allá de los límites de nuestros sentidos, incluso a miles de kilómetros de donde estamos. La CIA llegó a investigar esa posibilidad entre 1970 y 1994 dentro del proyecto Stargate, que, como ha sucedido siempre con este tipo de estudios, fue cancelado cuando quedó claro que los supuestos dotados no veían, literalmente, nada.

Geller sostiene que sus superpoderes se los otorgaron seres extraterrestres cuando tenía 3 años y que, en su día, fue contratado por Pemex y la sudafricana Anglovaal Corporation para detectar reservas minerales mediante visión remota. Todo mentira, claro. “Nadie puede dudar de los poderes sobrenaturales de Geller para la autopromoción”, advertía en 2006 el periodista Matti Friedman. Siempre ansioso de publicidad, aunque sea a costa de la desaparición de 239 personas; ése es el auténtico Uri Geller.

Sirenas, ‘visión remota’ y energía nuclear, en Punto Radio Bilbao

Javier San Martín y yo hablamos el 24 de junio en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, sobre el día que la prensa español descubrió sirenas en el Tormes, la visión remota puesta a prueba en Twitter y los españoles y la energía nuclear, en la trigésima tercera entrega del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al pensamiento crítico.

El psicólogo Richard Wiseman pone a prueba la ‘visión remota’ a través de Twitter

Richard Wiseman.El psicólogo Richard Wiseman, de la Universidad de Hertfordshire, ha dado un interesante paso en el diseño de experimentos científicos sobre lo paranormal con la utilización de Twitter, la red social de mensajes de texto de un máximo de 140 caracteres, para poner a prueba la visión remota, la presunta capacidad de saber lo que ocurre mucho más allá de los límites de nuestros sentidos, incluso a miles de kilómetros de donde estamos. La CIA llegó a investigar esa posibilidad entre 1970 y 1994 dentro del proyecto Stargate, que, como ha sucedido siempre con este tipo de estudios, fue cancelado cuando quedó claro que los supuestos dotados no veían, literalmente, nada.

Wiseman ha hecho a mucho menor coste -el Gobierno estadounidense malgastó en su proyecto millones de dólares de los contribuyentes- y con cientos de personas un experimento de ese tipo a través de Twitter. Como es lógico, lo anunció a través de la red social, donde reclutó a más de mil voluntarios. El estudio tuvo lugar durante cuatro días en los cuales Wiseman viajó al azar a diferentes lugares. El psicólogo, famoso por sus investigaciones sobre lugares encantados, enviaba desde la ubicación elegido un enlace en el que los sujetos podían ver cinco fotos, una del lugar y cuatro de otros sitios. “La fotografía más votada se tomaría como la decisión del grupo. Si el grupo fuera psíquico, la mayoría votaría el lugar correcto”. El grupo no dio una: la primera vez, Wiseman estaba junto a un edificio moderno y le vieron en un bosque; la segunda, estaba sentado en un parque de juegos infantiles y le percibieron al pie de una gran escalera; la tercera, estaba debajo de una extraña estructura y se inclinaron por un cementerio; y como colofón se quedó mirando a un buzón de correos rojo y le situaron a la orilla de un canal.

Además de las elecciones del grupo, Wiseman analizó por separado los resultados para los subgrupos de creyentes y escépticos, sin encontrar diferencias entre ambos. Los que creían tener poderes paranormales (16% del total) tampoco dieron una. La mayoría de este subgrupo le situó en cada intento en un lugar erróneo: en el bosque (35%), cerca de las escaleras (29%), bajo la estructura (26%) y al borde del canal (30%). En un alarde de trasparencia, el psicólogo ha ofrecido a quien quiera los datos en bruto para que pueda llegar a sus propias conclusiones.