Vida después de la vida

Juan José Benítez, tras los pasos de Anne Germain

'Estoy bien', de Juan José Benítez.Del autor que sostiene que el hombre convivió con los dinosaurios, que la sábana santa prueba la resurrección de Jesús de Nazaret, que seres de Orión levantaron las pirámides de Egipto, que existía comercio entre Europa y América antes de 1492, que los astronautas del Apollo 11 encontraron ruinas extraterrestres en la Luna y que Jesús se sentó en el Coliseo romano años antes de que el edificio existiera, llega a las librerías Estoy bien, su versión del clásico de la literatura paranormal Vida después de la vida (1976).

El ufólogo y sindonólogo Juan José Bénitez se pone en este libro en la piel del parapsicólogo Raymond Moody para vender la idea de que hay pruebas de que “la vida continúa tras la muerte y al otro lado hay luz”. Casi nada. En su larga trayectoria, el autor navarro -que vive semirretirado en una casa con forma de platillo volante a pie de playa en Zahara de los Atunes- ha recogido innumerables testimonios de encuentros con extraterrestres con el resultado que todos conocemos, así que no es muy arriegado aventurar que sus “160 casos documentados de la vida después de la muerte” se desharán a las luces de la razón como un cubito de hielo al Sol.

Bastaría una prueba para convencernos a los escépticos de la realidad de cualquiera de las excentricidades que ha propuesto Benítez desde que escribió Existió otra Humanidad (1975), libro en el que daba por buenas las fraudulentas piedras de Ica, para él, el legado de una civilización de hombrecillos cabezones, narigudos, que vestían con taparrabos y se cubrían con tocados de plumas, hacían trasplantes hasta de cerebro, volaban en pájaros mecánicos, viajaban a otros mundos, habían declarado la guerra a los dinosaurios, construyeron las pirámides de Egipto y acabaron huyendo a las Pléyades. ¿Pruebas? Menos que de la existencia de los Reyes Magos. Sólo unas piedras talladas por los lugareños para satisfacer a un pobre médico que creía haber descubierto vestigios de una Humanidad antediluviana.

“En ese nuevo mundo hay vida física”

Estoy bien es más de lo mismo. Testimonios; simples testimonios. Como los encuentros con hadas, brujas y alienígenas. Según la editorial, todo empezó en 1968 cuando Benítez conoció al periodista, fotógrafo y cámara de televisión Miguel Paris (1922-2004), quien -copio del dossier de prensa de Planeta– “durante la Segunda Guerra Mundial había formado parte de la División Azul y servido en Novgorod, Rusia, en donde observó a un soldado español caminando por la nieve. Lo vio y habló con él con total naturalidad… más de dos meses después de que hubiera fallecido en el campo de batalla. El testigo no sabía que su compañero, militar y amigo Francisco Bacaicoa de Marcos había caído en el campo de batalla, hasta que posteriormente sus compañeros se lo contaron antes su propia incredulidad… ¡Había visto a una persona que llevaba tiempo muerta! Imposible, pero cierto. Lo más inquietante es que aquel aparecido ayudó a Miguel París a salvar su vida en mitad de la ventisca siberiana y de las bombas rusas, ya que le indicó el camino a seguir para reunirse con sus compañeros y ser atendido de las heridas que sufrió en un ataque enemigo. «Tira por aquí», le indicó. «Yo continúo», remató, y después, aquel viejo amigo que conocía de anteriores batallas, prosiguió su camino en mitad de la nieve”.

Ése es el mimbre a partir del cual Benítez teje su último libro, apoyado por documentos que carecen de cualquier valor probatorio. Así, en el caso de Miguel Paris y su amigo muerto, el autor presenta “expedientes, certificados e información para demostrar que, cuando su compañero había visto a aquel soldado, el aparecido había fallecido tiempo”. Como si eso demostrara algo. El quid de la cuestión es que los testimonios, sin más, no demuestran nada: sólo que quien nos cuenta una historia cree haberla vivido, presuponiendo la honradez del testigo. La clave está en la leyenda de la portada: “Si tan sólo uno de estos testimonios fuera cierto, el Más Allá sería real”. Pero es que no lo es ninguno, en el sentido de prueba de nada. No hace falta que los testigos engañen. Ellos pueden creer su historia, pero eso no significa que haya pasado en el mundo real. Paris pudo tener un sueño o una alucinación en una situación límite, por ejemplo. Y lo mismo cualquiera de los otros testigos que presenta el ufólogo. Un buen periodista tendría en cuenta eso antes de echar las campanas al vuelo; un misteriodista -como los llama Mauricio-José Schwarz– ve una aparición mariana en una pareidolia o un visitante de otra dimensión en una visión hipnagógica.

“«Estoy bien». Ésta es la frase más repetida a lo largo de este libro, puesto que eso es lo que transmiten los entrevistados por J.J. Benítez a propósito de lo que transmiten los fallecidos que se les aparecen. Que la muerte es un tránsito a otra vida, que volvemos a ver a nuestros seres queridos, que nos encontramos de nuevo con ellos, que el cielo es real, aunque no sea como nos han trasmitido las religiones y sus doctores”, explica el dossier de prensa. Los muertos dicen cosas como: “En ese nuevo mundo hay vida física”; “La muerte no es lo que creemos”; “En ese nuevo mundo no existe la enfermedad, ni la tristeza, ni el dolor, ni los lazos familiares, como los conocemos en la Tierra”; “En el más allá, nadie juzga a nadie. El Infierno es un invento de las religiones”; “La muerte es un dulce sueño”; “Morir es una mudanza; sólo eso”… Básicamente, el mismo tipo de mameluconadas que repiten los médiums desde que, el 30 de marzo de 1848, dos niñas hicieron una broma a su madre y nació el espiritismo moderno.

Con este libro, Juan José Benítez se convierte en nuestra Anne Germain. No esperen de sus resucitados ninguna revelación que merezca la pena; tampoco la hicieron nunca sus extraterrestres.

Condenado un catedrático de Universidad a 204 euros de multa por llamar “estafadores” a unos espiritistas

Fernando Cuartero, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos y subdirector académico del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), ha sido condenado a pagar una multa de 204 euros como autor de una falta de injurias por haber calificado en una carta de “vulgares estafadores” a los organizadores de un seminario espiritista celebrado en esa institución académica, en Albacete, el 31 de octubre y 1 de noviembre del año pasado. La titular del Juzgado de Instrucción Nº 1 de Albacete, Otilia Martínez Palacios, considera en la sentencia que, “aunque sea una crítica social aceptada el hablar de la parapsicología como pseudociencia, no lo es el decir que son vulgares estafadores, porque socialmente estas expresiones son ofensivas y menoscaban y quebrantan la fama y prestigio de la persona a la que van dirigidas”.El llamado II Seminario Vida después de la Vida contó en octubre de 2009 con la presencia del parapsicólogo Raymond Moody, autor del libro Vida después de la vida (1976), y la médium Marylin Rossner, que protagonizó una sesión espiritista en el paraninfo de la universidad castellano-manchega. El organizador del acto, Rafael Campillo, incluyó en un principio el logotipo de la UCLM en la convocatoria del acto y presentó a la institución como colaboradora del mismo, pero tuvo que quitarlo cuando varios profesores alertaron de ello a los responsables académicos. Uno de los docentes que protestó enérgicamente por la celebración de un acto de estas características en al UCLM fue Fernando Cuartero, quien dirigió una carta al vicerrector del campus de Albacete que publiqué con su permiso.

“Pura pseudociencia y charlatanería”

El catedrático recordaba, en su misiva, que el seminario era “pura pseudociencia y charlatanería, algo completamente impropio de una institución científica y seria como es una universidad”, y manifestaba su “total desaprobación a este tipo de actos, como también a sesiones de astrología, quiromancia, videncias, y otras supercherías que no deben tener cabida en una sede como la nuestra”. Pedía la suspensión del acto y consideraba “un insulto doloroso” que en la publicidad del seminario pusiera “Colabora la UCLM” y se incluyera el logotipo de la institución”, al tiempo que se preguntaba cómo se permitía que alguien usara indebidamente la imagen de la UCLM. “Aquí me permito recordarte que es eso precisamente lo que buscan. Este tipo de vulgares estafadores, por el módico pago de unas tasas, obtienen, mediante una mala práctica, un pretendido amparo académico que es completamente falso. Y, en cualquier caso, si han hecho un uso indebido de nuestra imagen, me parece que es otro motivo para cancelar el acto, acreditada su mala fe, o al menos exigirles de manera inmediata que cesen en ese uso. Me permito hacerte notar que, el mero hecho de que el que la universidad ceda sus instalaciones, y que además aparezca como colaborador del evento, va a transmitir la impresión de que de algún modo la UCLM da credibilidad a este tipo de actividades, con todo lo que ello supondría para la imagen de la universidad, y sea o no cierto que se otorga ningún tipo de aval”, escribía Cuartero.

De todo lo argumentado, Rafael Campillo considero ofensiva la frase que dice: “Este tipo de vulgares estafadores, por el módico pago de unas tasas, obtienen, mediante una mala práctica, un pretendido amparo académico que es completamente falso.” Y demandó a Cuartero. La jueza considera ahora “que dichas expresiones son innecesarias para la crítica del seminario, excediendo de ese animus criticandi. De la misma manera que no eran necesarias para poner de relieve que la parapsicología no es una ciencia”. La magistrada, que condena a Cuartero al pago de una multa de 204 euros y de las costas procesales, saca a colación el significado de estafar según la RAE y dice que, al usar estafador, el catedrático “se está excediendo de la crítica al evento para pasar a menoscabar la fama y el honor de quien organizase el mismo”. Cuartero ya explicó en su día que usó la expresión no en referencia a estafa económica, sino como símil de embaucador, charlatán y farsante que, en este caso, estafa moralmente a la sociedad al apropiarse del nombre e imagen de la UCLM para legitimar un acto anticientífico, como queda claro a cualquiera que lea la frase objeto de litigio.

La juez añade que, “aunque sea una crítica social aceptada el hablar de la parapsicología como pseudociencia, no lo es el decir que son vulgares estafadores, porque socialmente estas expresiones son ofensivas y menoscaban y quebrantan la fama y prestigio de la persona a la que van dirigidas”. Es decir que, si alguien practica magia y cobra por ello, no se le puede llamar estafador, aunque la magia no exista. O, trasladado al acto celebrado hace un año en la UCLM, si alguien cobra a un montón de crédulos por ponerles en contacto con sus seres queridos muertos y simula hacerlo mediante todo tipo de artimañas, no se le puede llamar estafador ni a él ni a su agente o promotor que se han aprovechado de la ingenuidad del público. De verdad, ¡manda narices!

No sé si Fernando Cuartero recurrirá o no la sentencia. Sea cual sea el caso, merece que quienes abogamos por el pensamiento crítico le ofrezcamos nuestro apoyo moral y, si fuera necesario, económico. Si quieren dar el primer paso, únanse en Facebook al grupo Apoyo al profesor Fernando Cuartero.

Dan Brown y sus desvaríos y el espiritismo universitario, en Punto Radio Bilbao

Almudena Cacho y yo hablamos el 28 de octubre en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, sobre Dan Brown y sus desvaríos pseudocientíficos y el seminario espiritista de la Universidad de Castilla-La Mancha, en la tercera entrega del curso 2009-2010 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al pensamiento crítico.

Suspendida la emisión de ‘Espacio en Blanco’ desde la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete

Anuncio de la emisión de ‘Espacio en Blanco’ desde la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete.

La emisión del programa de radio esotérico Espacio en Blanco desde el paraninfo de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en Albacete, prevista para la noche del sábado, se ha suspendido. El acto formaba parte del II Seminario Vida después de la Vida, en el que participarán la médium Marilyn Rossner, que se pondrá en contacto con el Más Allá, y el parapsicólogo Raymond Moody, que hablará sobre las experiencias cercanas a la muerte (ECM). “Por motivos ajenos a la organización del Seminario y a la dirección del programa Espacio en Blanco, se suspende la realización del programa desde Albacete, tal y como estaba previsto”, se informa en la web del evento. La celebración del encuentro espiritista en el paraninfo albaceteño de la UCLM ha provocado quejas entre el profesorado del centro por el carácter anticientífico y supersticioso del acto, lo que se plasmó hace unos días en la retirada del logotipo de la institución académica del anuncio del evento. Los organizadores presentaban en Internet a la Universidad como colaboradora del encuentro, cuando desde la UCLM se negaba tal colaboración y se aducía que simplemente se había cedido el paraninfo previo alquiler, como se hace para otros actos sin que ello suponga ningún tipo de apoyo de la institución.

Quitan el logo de la Universidad de Castilla-La Mancha de un seminario espiritista tras quejas del profesorado

Los vendedores de misterios recurren en España desde hace tiempo a subterfugios para rodearse de un halo universitario de credibilidad. Sea mediante invitaciones de asociaciones de alumnos -como en el caso del conspiranoico Rafael Palacios en la Universidad de Valencia– o el alquiler o cesión de instalaciones -como en el homenaje a Fernando Jiménez del Oso en la Universidad Carlos III-, la anticiencia y la superstición se sirven tramposamente cada dos por tres del nombre de alguna universidad. Rara es, sin embargo, la ocasión en que desde la institución académica implicada alguien emprende acciones para frenar un despropósito de ese tipo y que no se repita en el futuro.

Por eso, es de alabar el compromiso con el pensamiento crítico, con la razón, de que han hecho gala varios docentes de la Universidad de Castilla-La Mancha tras enterarse de que su centro va acoger la semana que viene en Albacete un seminario espiritista a cargo de la médium y vidente Marilyn Rossner, que contactará en vivo con el Más Allá, y el parapsicólogo Raymond Moody, autor del superventas paranormal Vida después de la vida (1976). Varios catedráticos se han dirigido a las autoridades académicas alarmados por la promoción de la superchería en un recinto universitario y pidiendo la cancelación del acto. Fernando Cuartero, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos y subdirector académico del vicerrectorado de Investigación, le ha dirigido al vicerrector del campus de Albacete las siguiente carta, que reproduzco con autorizacion:

Estimado vicerrector,

Ha llegado a mi conocimiento, a través del periodista Luis Alfonso Gámez, de El Correo Digital, que en la UCLM, y en el campus de Albacete se celebrará una especie de curso o charlas sobre “experiencias cercanas a la muerte”, espiritismo y otras mandangas que se enclavan en lo que es pura pseudociencia y charlatanería, algo completamente impropio de una institución científica y seria como es una universidad, y cuyo enlace te pongo a continuación.

Como vicerrector del Campus, y máximo responsable de estas actividades, quiero manifestarte mi total desaprobación a este tipo de actos, como también a sesiones de astrología, quiromancia, videncias, y otras supercherías que no deben tener cabida en una sede como la nuestra.

Cuenta el periodista que la participación de la UCLM se limita, según un portavoz de la institución, a la cesión del local previo alquiler. Puede ser, conozco el funcionamiento del sistema y sé que es perfectamente posible que peticiones de todo tipo puedan colarse, por falta de los adecuados medios de control. No obstante, estoy seguro de que debe existir una cláusula de salvaguarda de la imagen de la institución para evitar este tipo de acciones, que sólo buscan publicidad que las prestigie. Deben existir, pues no puedo imaginarme, por ejemplo, que se amparase la realización de actos de naturaleza racista o xenófoba, por ejemplo, por meras cuestiones de índole administrativa. Por tanto, insisto en transmitirte mi total reprobación, y me permito rogarte que se intente su cancelación.

En cualquier caso, si eso no fuera posible, sí que me parece un insulto que en la publicidad de la misma ponga que “Colabora la UCLM”. Un insulto doloroso.

El logotipo de la Universidad de Castilla-La Mancha, entre los de los organizadores del congreso espiritista.

¿Es eso cierto? Si es así, ¿en qué medida? Y, si no lo es, ¿por qué hacen uso de la imagen de la UCLM de manera indebida? Aquí me permito recordarte que es eso precisamente lo que buscan. Este tipo de vulgares estafadores, por el módico pago de unas tasas, obtienen, mediante una mala práctica, un pretendido amparo académico que es completamente falso. Y, en cualquier caso, si han hecho un uso indebido de nuestra imagen, me parece que es otro motivo para cancelar el acto, acreditada su mala fe, o al menos exigirles de manera inmediata que cesen en ese uso. Me permito hacerte notar que, el mero hecho de que el que la universidad ceda sus instalaciones, y que además aparezca como colaborador del evento, va a transmitir la impresión de que de algún modo la UCLM da credibilidad a este tipo de actividades, con todo lo que ello supondría para la imagen de la universidad, y sea o no cierto que se otorga ningún tipo de aval.

Y, ya puestos, comentar que también en el paraninfo se realiza la emisión del programa Espacio en Blanco, donde se defiende la existencia del agua imantada, los poderes de las pirámides y otras muchas supercherías por el estilo. No sé hasta que punto se podrá tener control sobre esto, pero ¿en verdad queremos que el nombre y la imagen de la UCLM aparezcan asociados a este tipo de cosas? El próximo paso será hacer el horóscopo oficial para todo el personal de la universidad por el astrólogo de plantilla de la universidad previsto en la RPT. Todo se andará.

Un fuerte y escéptico abrazo,

Fernando Cuartero

El logotipo de la UCLM ya no está en la página del II Seminario Vida después de la Vida.El efecto inmediato de esta misiva y otras que ha recibido el vicerrector del campus de Albacete ha sido la desaparición del logotipo de la UCLM de la página del II Seminario Vida después de la Vida, donde la institución académica figuraba hasta ayer como colaboradora del acto y ahora ya no. Hace más de una semana, un portavoz del centro me negó que éste colaborase en el evento, a pesar de lo cual aparecía como tal en la web de los organizadores. Ignoro si ese uso del logotipo ha sido ilícito o si alguien en la universidad metió al pata. También ignoro si la institución dispone de margen de maniobra para cancelar la celebración de este acto pseudocientífico en sus instalaciones. ¡Ojalá sea posible! Si no, espero que, por lo menos, se tomen las medidas oportunas para que algo así no se repita. Si la UCLM revisa sus sistema de cesión de sus instalaciones, podrá disponer de los medios necesarios para impedir en el futuro que su nombre se vea asociado con el oscurantismo, algo que deberían hacer todas las universidades españolas.