Cristiano Ronaldo desata la guerra de los brujos

Los chamanes echan flores y ojs de coca sobre imágenes de Cristiano Ronaldo. Foto: Reuters

¡Ha estallado la guerra de los brujos! Los charlatanes del mundo hispanoportugués están aprovechando al máximo la lesión de Cristiano Ronaldo para conseguir sus minutos de gloria en los medios. Primero fue Pepe El Brujo quien contó que le habían contratado por 30.000 euros para dejar fuera de juego al jugador del Real Madrid e informó de ello a Florentino Pérez para que elevara la oferta. Cuando el futbolista se lesionó, salió al contrataque Fernando Nogueira, El Brujo de Fafe, supuestamente pagado por un familiar del astro para “contrarrestar la magia negra» del español.
Lo último, de momento, ha sido un grupo de chamanes peruanos que ayer ofició un ritual ante la embajada de España en Lima para liberar al futbolista del «mal de ojo» al que ellos achacan su lesión. Montaron el show para las cámaras, que es de lo que se trataba, con hojas y flores de coca y pósteres de Ronaldo. Los brujos peruanos que ahora acuden al auxilio del jugador portugués lo hicieron en el de su selección nacional de fútbol durante la fase de clasificacion del Mundial de Sudáfrica consechando el más absoluto de los ridículos. ¿Quién ganará esta guerra de brujos? ¿Quién diría que vivimos en el siglo XXI?

Un brujo contra Cristiano Ronaldo

Pepe El Brujo es un pícaro. Amenazó hace un par de semanas a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, con propiciar lesiones a Cristiano Ronaldo mediante vudú y ahora dice que ha sido el causante de que el futbolista vaya a estar de baja tres o cuatro semanas por una recaída en su lesión del tobillo derecho durante el partido entre Portugal y Hungría del sábado. Asegura que una mujer «una mujer extranjera, rica y traicionada» que tuvo un lío sentimental con el deportista le va a pagar 30.000 de euros por dejar fuera de combate al astro portugués y él, que -claro- es una buena persona, lo hará a no ser que el presidente del club blanco pague más.
Florentino Pérez no ha caído en la trampa, pero ya hay otros que se están beneficiando del chantaje paranormal. Así, Fernando Nogueira, El Brujo de Fafe, afirma que ha sido contratado por un familiar del futbolista para “contrarrestar la magia negra de ese supuesto brujo español». «La madre de Ronaldo puede arrodillarse llorando frente a mí que yo no paro. Mantengo mi palabra aunque quieran pagarme 200.000 euros. El hechizo no se quiebra», ha declarado Pepe. No se lo cree ni él. “¿Cree usted que El Brujo tiene poderes? Si los tiene, por qué no hace un hechizo para ganar la lotería o para ayudar a su familia. Este brujo debe estar enfermo. Sólo quiere hacer dinero”, ha sentenciado Dolores Aveiro, madre de Ronaldo. Igual Pepe no saca un céntimo de todo esto, pero la publicidad gratuita que le están haciendo en informativos, magazines matutinos y espacios deportivos radiofónicos y televisivos atraerá a incautos como a moscas a la…

La impunidad olímpica de los brujos

Manuel aneiros baila alrededor del fuego en Madrid para atraer la suerte a la candidatura olímica. Foto: Efe.Los brujos que participan en el 25º Foro Internacional de las Ciencias Ocultas y Espirituales, que ha reunido en la capital de España a quienes se venden como los mejores profesionales de la videncia, hicieron una vez más el ridículo con sus rituales para atraer la suerte a la candidatura olímpica de Madrid 2016. Uno de ellos, Manuel Aneiros, autocalificado druida, ofició el 1 de octubre una ceremonia de la buena suerte vestido como un Gandalf de rastrillo. Acompañado de un gaitero, un tamboril y unas bailarinas, danzó alrededor de una fogata e hizo un amuleto a base de laurel, ruda silvestre y helecho macho. «El laurel da el poder de ganar, la ruda evita la envidia y el helecho macho protege contra el maleficio», declaró a Efe. Después, aseguró que Madrid tenía un 70% de probabilidades de salir elegida. Ya saben lo que pasó al día siguiente: que los Juegos Olímpicos se fueron para Río de Janeiro. Un montón de medios hablaron del ritual celta de Aneiros, de lo que pronosticaba el tarot y otras bobadas, a mayor gloria publicitaria de los videntes que auguraron el, según ellos, más que probable éxito de la candidatura madrileña. ¿Publicó algún medio al día siguiente que, una vez más, los adivinos no dan una?
Ferias del engaño como la de Madrid se repiten en casi todas las ciudades españolas, sin que ni las autoridades de consumo ni las organizaciones de consumidores hagan nada. Si me venden leche desnatada que no es tal, al fabricante se le puede caer el pelo. Si alguien me predice un futuro inventado, me vende una inútil pócima del amor o me promete la cura de una grave enfermedad mediante la imposición de manos, no le pasa nada. ¿A qué espera el Gobierno español para trasponer de una vez a nuestra legislación la Directiva 2005/29/CE relativa a las prácticas comerciales desleales y que los brujos tengan que demostrar sus poderes para seguir vendiendo sus servicios? ¿Es qué el Ejecutivo de José Luis Rodriguez Zapatero no debe defender a los consumidores frente a quienes les engañan diciéndoles que ven el futuro o el aura, haciendo pócimas, echando las cartas o curando enfermedades milagrosamente?

6.000 euros por pasar tres días conectada a un servicio telefónico de videncia

No sé si cada minuto nace un tonto, pero me he acordado de la famosa frase -atribuida erróneamente al empresario circense estadounidense P.T. Barnum– al enterarme de que una mujer tiene que pagar una factura de 6.000 euros por habr estado conectada durante 72 horas a un servicio telefónico de videncia. La historia, de la que he sabido a través de Goloblog y que fue publicada originalmente por El Mundo, demuestra no sólo la sivergonzonería de ese tipo de empresas y la indefensión de los consumidores ante los abusos de un sector cuya existencia es ya de por sí un abuso, sino también que poco se puede hacer para proteger a quien carece del mínimo sentido común.
Mientras no haya una ley que impida aprovecharse de los tontos, se darán casos como el de Mariflor (nombre supuesto). Recurrió a un tarot telefónico y la chica que la atendió le dijo que tenían que hacer un ritual para librarla de vaya usted a saber qué maleficio que tuviese el teléfono conectdo con el servicio. «El teléfono tenía que estar encendido siempre, pero a la media hora, por el sistema que ellas usan, se cortaba la llamada y yo tenía que volver a telefonear. Ella me llamaba constantemente, incluso por la noche, para decirme que qué hacía que no llamaba. Esta chica me decía que había llamado a otras compañeras para que siguieran el ritual, y que si no llamaba no podían seguir». Y así durante tres dias: 6.000 euros de teléfono en total.
Situaciones como ésta se podían evitar si el Gobierno central traspusiera de una vez la Directiva 2005/29/CE relativa a las prácticas comerciales desleales, que obliga a los brujos a demostrar sus poderes ante los tribunales si alguien les demanda, tal como ha reclamado el Círculo Escéptico en el marco de una petición para el control del mercado de actividades esotéricas que hace hincapié en la persecución de «los fraudes perpetrados aprovechando las creencias religiosas o paranormales de las víctima».