Mad Mike Hughes

El origen de la moderna chifladura de la Tierra plana

Mad Mike Hughes, en 2017 junto a uno de los cohetes a vapor que construyó en su garaje.  Foto: Waldo Stakes.

“Conduzco de costa a costa y es jodidamente plana”, dijo hace tres años Shaquille O’Neal respecto a la Tierra. El exjugador de la NBA no está sólo en su excentricidad. El rapero B.o.B. anunció en septiembre de 2017 que quiere recaudar un millón de dólares para poner en órbita un satélite y demostrar que vivimos en un mundo plano. Y el domingo el conductor de limusinas Mike Hughes -conocido como Mad Mike, Mike el Loco- murió a los 64 años cuando el cohete de fabricación casera, propulsado a vapor, con el que pretendía llegar hasta los 1.500 metros de altura para demostrar que la Tierra es plana se estrelló a unos 180 kilómetros al noroeste de Los Ángeles (California, Estados Unidos). ¿Estamos rodeados de terraplanistas?…

Sigue en el diario El Correo (suscripción).

El ‘terraplanista’ Mad Mike Hughes suspende su despegue en un cohete casero

Mad Mike Hughes, junto al cohete que ha construido en su garaje. Foto: Waldo Stakes.

Despegue abortado. Mad Mike Hughes, el terraplanista que iba a intentar volar en un cohete propulsado a vapor, suspendió ayer su aventura por carecer de los pertinentes permisos gubernamentales. El conductor de limusinas, de 61 años, asegura en un vídeo en YouTube que la Oficina de Administración de Tierras (BLM), la agencia federal que gestiona el suelo público en Estados Unidos, le comunicó hace unos días que no le permitiría hacer el lanzamiento sobre el pueblo fantasma de Amboy (California).

“Fue muy desagradable”, dice el terraplanista, quien afirma que, por si eso fuera poco, el miércoles se averió la autocaravana que hace las veces de lanzador. Hughes achaca la reacción gubernamental al eco mediático de su aventura y afirma que hace un año la BLM le dio autorización verbal para el vuelo a la espera de aprobación por la Administración Federal de Aviación (FAA). Sin embargo, un portavoz de la BML ha señalado a The Washington Post que en su oficina local no sabían nada del asunto.

Mad Mike Hughes quiere despegar en los próximos días desde una propiedad privada cercana a Amboy, pueblo fantasma localizado en el desierto de Mojave. Habrá que ver si lo hace y, si lo consigue, si no acaba estampándose contra el suelo como en 2014, cuando miembros de su equipo le sacaron semiinconsciente de otro cohete con el que se estrelló en Arizona.

El terraplanista se ha gastado 17.000 euros en la construcción de la nave, que él mismo ha montado en el garaje de su casa, y la conversión en rampa de lanzamiento de una autocaravana. Ayer pretendía volar 1,5 kilómetros a 800 kilómetros por hora. Iba ser el primer vuelo de un programa espacial para desmontar la conspiración según la cual la Tierra tiene forma de esfera achatada por los polos. Porque para Mike El Loco está claro que vivimos en un disco.