La selección española de baloncesto lleva en la camiseta un símbolo chino para atraer la suerte

Pau Gasol, en cuyo hombro derecho se ve la estrella mágica, intenta evitar una canasta del británico Luol Deng. Foto: AFP.

La marcha victoriosa de la selección de baloncesto en Londres 2012 no se basa sólo en la calidad de sus componentes y la dirección de Sergio Scariolo, sino que también le debe mucho a un símbolo chino de la buena suerte con forma de estrella que lucen los jugadores sobre el omóplato derecho, aseguraba ayer Kiko Martín, periodista de la Federación Española de Baloncesto (FEB), en la web de la entidad. La estrella, indicaba en un texto del que he sabido gracias al informático Alejandro Casado, «representa el ciclo de la creación con las cinco energías y elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua) fundamentales en la tradición asiática de Li-Ning, la marca que viste a España en los Juegos».
Esa mística de los cinco elementos se llama Wu Xing, y Martín la explica del siguiente modo:

«Si los conceptos del Yin y el Yang expresan una dualidad energética como los dos polos de un imán, los cinco elementos representan cinco fases distintas del Chi. Esta teoría es la piedra angular de prácticas chinas como la medicina [tradicional], las artes marciales y el propio feng shui. Para su explicación, se recurre a cinco elementos simbólicos de la naturaleza, en concreto: el fuego, la tierra, el metal, el agua y la madera, cada uno de ellos representa un movimiento, una transformación distinta del Chi.

Al elemento fuego se le relaciona con la energía en ascensión, con la luminosidad, el verano, a la tierra con el movimiento circular y por consiguiente los cambios de ciclo, al metal con el movimiento hacia dentro y la estación otoñal, al agua con la energía descendente representada en el invierno y a la madera con el movimiento hacia fuera y energía que aparece en la primavera.»

El periodista de la FEB apunta que, según esa sabiduría ancestral tan desconectada de la realidad como algunos de nuestros políticos, esos elementos tienen que estar en equilibrio, y «el feng shui, como visión de la energía natural, puede apuntar estos desequilibrios instaurando soluciones que corrijan los problemas». Superchería sobre superchería, sobre superchería… para concluir con una tontería superlativa:

«Por lo visto hasta el momento, la estrella está dando resultados excelentes en el equipo español, ya que el equilibrio entre su juego interior y exterior está convirtiendo España en una de las selecciones con mejores registros estadísticos en el campeonato.»

Anuncio de declaración de concurso de acreedores, en la web de la firma Li-Ning España.La explicación de Martín me intranquiliza no sólo porque supone la oficilización de la superstición en la indumentaria de la selección de nacional de baloncesto, sino también porque, si los jugadores creyeran una bobada de ese calibre, tendrían un grave problema. A la firma que les viste, esa estrella mágica no le ha servido de mucho en nuestro país: el Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid declaró a Li-Ning España hace unas semanas en concurso de acreedores, lo que antes se llamaba suspensión de pagos.

Cintas kinesio: el esparadrapo mágico de Londres 2012

El yudoca griego Ilias Iliadis, con cuatro gruesas cintas kinesio en la base de la espalda. Foto: Reuters.La voleibolista alemana Katrin Holtwick ha lucido en los entrenamientos una catarata azul de finas tiras adhesivas sobre el estómago; su compañera Ilka Semmler llevaba ayer tres bandas rosas en cada glúteo durante el partido contra Isla Mauricio; el yudoca griego Ilias Iliadis combatió con cuatro gruesas -también azules- en la base de la espalda, el mismo lugar donde llevaba tres similares el futbolista italiano Mario Balotelli durante la Eurocopa… Hicieron su aparición en Pekín 2008 y son la sensación de Londres 2012. Se llaman cintas kinesio y dicen que ayudan a recuperarse de lesiones o evitarlas, pero ¿es verdad?
«Yo no creía en ellas, hasta que las apliqué en mi cuerpo», dice Garikoitz Aristegui, del Colegio de Fisioterapeutas del País Vasco. La diferencia entre estas tiras y el esparadrapo de toda la vida radica en su elasticidad a lo largo y en que dejan que la piel transpire, por lo que no restringen el movimiento y un vendaje puede aguantar días, según el fisioterapeuta vasco. Él las usa «como complemento» para tratar tendinitis, lumbalgias, contracturas y cervicalgias, entre otras dolencias. Admite que no hay pruebas científicas de su efectividad; pero añade que «se ve que funcionan, aunque no se sabe por qué». «Si un deportista profesional no sintiera algún tipo de beneficio, no las usaría», sentencia.
Shaquille O’Neal, Cristiano Ronaldo y Rubens Barrichello utilizaron y promocionaron la Power Balance, una pulsera de silicona con un holograma de la que se han vendido millones de unidades con el reclamo de que mejora «la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad». Sin embargo, en diciembre de 2010 el fabricante de esa pulsera  admitió que no hay pruebas de nada de eso y que había incurrido en publicidad engañosa. ¿No estará pasando lo mismo con las cintas kinesio?
Aristegui asegura que su experiencia en el club de remo de Orio y el de rugby de Zarautz demuestra que estos vendajes mitigan el dolor. Además, recuerda que, aunque sea ahora cuando están de moda, estas tiras tienen más de 30 años, frente a la corta vida de la Power Balance antes de caer en desgracia. «El argumento de antigüedad no demuestra nada», advierte Helena Matute, catedrática de Psicología Experimental en la Universidad de Deusto. Veámoslo con un ejemplo. Las estampas de san Cristóbal son mucho más antiguas que estas tiras de colores. ¿Significa eso que son efectivas a la hora de favorecer una conducción segura?
Las cintas kinesio las inventó a finales de los años 70 el médico alternativo japonés Kenzo Kase, que las tiene patentadas y preside la Asociación Internacional de Kinesio Taping, uno de cuyos instructores certificados en España es Fernando Reyes, fisioterapeuta del Real Madrid. Kase es quiropráctico -está convencido de que puede curar enfermedades mediante bruscas manipulaciones de la columna- y cree en la cromoterapia, el poder sanador de los colores. De hecho, vende sus cintas en azul, que, según la cromoterapia, bajaría la temperatura de la zona afectada; rosa, que la elevaría; y negro y beige, colores neutros.
Pruebas contra creencia
«Vendar adecuadamente, por un profesional experto, una articulación o un músculo dañado resulta conveniente para la recuperación de una lesión y puede permitir que vuelva a utilizarse hasta cierto punto, incluso para competir», apunta José Carlos Pérez Cobo, profesor de Fisiología Humana de la Universidad del País Vasco. Este biólogo muestra su perplejidad ante el hecho de que vendajes como el de Balotelli «no sujetan nada» y el añadido de la cromoterapia. «¡Es alucinante lo que algunos se inventan para sacar pasta a la gente!». Y recuerda que nadie ha demostrado que estas cintas sean más efectivas que el esparadrapo, algo que hasta Kase admitía a la BBC hace unas semanas.
La revista Sports Medicine publicó en febrero una revisión de todos los estudios científicos sobre las cintas kinesio. Según sus autores, las pruebas que apoyan su uso frente a otros tipos de tiras elásticas para tratar o prevenir lesiones son de «muy poca calidad». Es decir, nada respalda la idea de que bien empleadas funcionen mejor que el esparadrapo bien empleado.
Matute no ve diferencias entre las cintas kinesio y la, con razón denostada, Power Balance. «Éste también es un ejemplo típico de ilusión de causalidad, de falsa relación entre causa y efecto. No somos conscientes de que nuestra percepción está sujeta a errores y creemos que a nosotros nos funcionan cosas que en realidad no funcionan«, explica. «Ellos creen que estas cintas funcionan», coincide Pérez Cobo, remarcando el creen.
La voleibolista alemana Katrin Holtwick, con cintas kinesio durante un entrenamiento en Londres. Foto: Reuters.