Crónicas de Magonia

‘Crónicas de Magonia’, a la venta en iTunes por 0,99 euros

'Cronicas de Magonia', a la venta en iTunes.Crónicas de Magonia está desde hoy a la venta sin DRM en 32 tiendas de iTunes. Compuesto por 31 reportajes sobre otros tantos misterios, publiqué este libro electrónico en Amazon en marzo, y algunos lectores potenciales me pidieron entonces en Twitter que lo pusiera también a la venta en la tienda de Apple. Ya está. He tardado más de lo que me hubiera gustado porque me he encargado yo de todo, como hago con este blog desde hace más de nueve años. Pronto sacaré La cara oculta del misterio a la venta simultáneamente en las dos plataformas y no descarto hacerlo en más sitios. Hasta entonces, espero que siga habiendo quien disfrute leyendo estas historias de monstruos, extraterrestres, enigmas históricos y poderes paranormales.

‘Crónicas de Magonia’, en formato de libro electrónico y a la venta en Amazon

'Cronicas de Magonia', de Luis Alfonso Gámez.Al principio, fue una sección de misterios que publiqué en el diario El Correo en agosto de 2009. Ahora, he revisado todos los originales cuidadosamente, cambiado algunas cosas por cuestiones de estilo, incluido enlaces a sitios donde ampliar información, actualizado dos historias en las que ha habido novedades y convertido aquellas 31 anécdotas del mundo del misterio en un libro electrónico que, si quieren, pueden comprar Crónicas de Magonia en Amazon. He elegido el formato del Kindle porque, además de en el ebook de Amazon, existen programas de descarga gratuita para leer estos libros en el iPad, en el iPhone, en las tabletas y teléfonos con Android, y tanto en los ordenadores que funcionan con Windows como en los Mac.

Cuando en 2010 la Editorial Comares publicó en papel La cara oculta del misterio, intenté que sacara a la vez una versión digital, pero lo descarto por razones que se me escapan. Y me quedé con las ganas de que el libro llegara a la mayor cantidad de gente posible. Hasta hace poco, tuve otras prioridades y me faltó tiempo para aprender a crear publicaciones digitales, un paso fundamental que te garantiza la liberación casi total de intermediarios. Hace mes y medio, de cara a otro proyecto escéptico que espero poner en marcha pronto, empecé a explorar el mundo del libro electrónico y aquí tienen el resultado.

En el proceso, ha sido especialmente valiosa la ayuda de Ibon Basterretxea y César Higuero, amigos y miembros del Círculo Escéptico, y del también amigo Javier Pedreira, más conocido como Wicho y un tercio de Microsiervos. Ellos han visto en las pruebas cosas que a mí se me habían escapadado, me han dado pistas para solucionar problemas de novato y han comprobado que, al final, el producto cumple las exigencias de cualquier usuario de un lector de libros digitales. Se suman así a Iker Ayestarán, que fue el ilustrador de la serie en el periódico, y a la periodista María Luisa Idoate y el historiador José Luis Calvo, que revisaron en su día todos los originales e impidieron que metiera la pata en numerosas ocasiones. Además, los periodistas Alejandro C. Agostinelli y Julio Arrieta, buenos conocedores de Misteriolandia, leyeron algunos textos, al igual que hizo Mikel Iturralde, director de información de elcorreo.com. Por cierto, el Magonia de la portada es obra del guionista y director de televisión Jose A. Pérez. A todos ellos, a los compañeros del periódico y a los lectores de este blog que me sugirieron temas a tocar, muchas gracias. Si hay algún error, es exclusiva responsabilidad mía.

De momento, les dejo con Crónicas de Magonia, al que espero que acompañe pronto -en cuanto tenga tiempo- la versión electrónica de La cara oculta del misterio.

31 crónicas de Magonia

Pasaporte a Magonia.Crónicas de Magonia, la sección agosteña de misterios que ha publicado el diario El Correo, ya es historia. Por segundo año consecutivo, he tenido el privilegio de escribir una serie de reportajes veraniegos sobre enigmas desde un punto de vista crítico, una iniciativa única en la prensa española y posible gracias a mis jefes, que aceptaron la idea; los compañeros de la sección de Vivir del periódico de papel que revisaron los textos y se preocuparon porque no se colara ninguna errata; y los de diseño, que lograron que las páginas tuvieran un aspecto atractivo. Como ya dije el año pasado respecto a la sección La cara oculta del misterio -de la que ésta es heredera-, he tenido la fortuna de contar como ilustrador con Iker Ayestarán y como revisores de todos los originales con la periodista María Luisa Idoate y el historiador José Luis Calvo, que me han evitado un buen montón de meteduras de pata. Además, los periodistas Alejandro C. Agostinelli y Julio Arrieta, buenos conocedores de Misteriolandia, leyeron algunos originales, al igual que hizo Mikel Iturralde, director de información de El Correo Digital. A todos ellos, y a los compañeros y lectores de Magoniaque me han sugerido temas a tocar, muchas gracias. Si hay algún error, es exclusiva responsabilidad mía.

Cuando acabé la serie del año pasado, creí que iba a resultar complicado tener material para otra entrega de misterios veraniegos. No ha sido así. Dos cosas han contribuido indirectamente a ello: la reducción de 42 a 31 reportajes, que se ha debido a que El Correo ha limitado este año sus páginas estivales a agosto, y la de líneas, que decidimos por independiente -“casualidad, ¿lo dudo?”, diría el charlatán de turno- Óscar Villasante, jefe del área de Vivir, y yo. Además, concebí la sección desde el principio como una recopilación de historias curiosas, más que de grandes temas, lo que ha hecho que se hayan quedado en la recámara más reportajes que los publicados. ¿Quiere decir eso que hay material para una tercera entrega de enigmas veraniegos? Sí, y hasta para una cuarta. Lo que no implica, de momento, que vaya a escribirlas; aunque ya tengo más de una cuarentena de anécdotas susceptibles de ser contadas, sin haberme sentado a pensar en serio, sólo con las notas tomadas mientras viajo en metro, leo o veo la tele. De momento, les dejo con las miniaturas de las 31 páginas de las Crónicas de Magonia. Cada una enlaza con el texto correspondiente publicado en esta bitácora.

El médium de 'Cheers'.¡Teletranspórtame ET!'El Caminante de Boisaca'.El Proyecto Alfa.Un santuario en el Himalaya.El toque terapéutico.Radio Marte.Cazafantasmas y 'black metal'.El hombre de hielo de Minnesota.El fraude de Scully.El experimento de Filadelfia.Tierra hueca.El monstruo del lago Ness.Las dos muertes de García Lorca.La amenaza de los 'chemtrails'.Hombres de negro.Santa sangre licuada.Una 'conejita' contra las vacunas.La evolución contra los extraterrestres.Mision: salvar a la Humanidad.Meditacion Trascendental.Telepatía en el 'Nautilus'.Los milagros de Peter Popoff.Exopolítica y reptilianos.El cronovisor.'Orbs'.El Arca de la Alianza.El español con visión de rayos X.James Stewart y la mano del yeti2012, ¿el año del fin del mundo?

Pasaporte a Magonia

Ilustración: Iker Ayestarán.

Los campesinos franceses creían hace 1.200 años que existía en las nubes una ciudad, llamada Magonia, en la que vivían unos brujos, los tempestarios, capaces de enviar tormentas para arruinar las cosechas. La creencia nació durante el reinado de Pipino el Breve (751-768), después de que los silfos, espíritus del aire, empezaron a manifestarse en el cielo, según recoge el abate Nicolás de Montfaucon de Villars (1635-1673) en sus Coloquios sobre las ciencias ocultas. “Se veía por los aires a esas admirables criaturas de aspecto humano, formadas de pronto en orden de batalla, desfilando, permaneciendo en armas, o acampadas bajo soberbios pabellones; o en navíos aéreos de admirable estructura en los que la flota volante navegaba a la deriva de los vientos”.

Cuenta Montfaucon de Villars que el miedo popular a los silfos fue refrendado por sabios y teólogos, hasta el punto de que Carlomagno y su hijo Ludovico Pío “impusieron severos castigos a estos pretendidos tiranos del aire”. Y que un día los vecinos de Lyon capturaron a tres hombres y una mujer que creían que habían llegado de Magonia en un barco volador. Los acusaban de ser magos enviados por un enemigo de Carlomagno para arrasar los campos e iban a lapidarlos cuando medió Agobardo, obispo de Lyon, quien dictaminó que no eran tempestarios, por lo que fueron liberados. El clérigo se pronunció contra esta superstición en su libro Contra insulsam vulgi opinionem de grandine et tonitruis (Contra las necias opiniones del vulgo sobre el granizo y el trueno).

El país de los ovnis

Magonia permaneció durante siglos en las nubes, ajena a los hombres, hasta que el ufólogo francés Jacques Vallée propuso en 1969 que “los seres de los ovnis actuales pertenecen al mismo tipo de manifestaciones que se describían en siglos pasados secuestrando humanos y volando a través de los cielos”. Lo hizo en Pasaporte a Magonia, una obra en la que tiende un puente entre las visiones extraterrestres y las de ángeles, demonios, hadas y elfos. Todas son, para él, manifestaciones de un mismo fenómeno.

En su libro Dimensions, Vallée escribió en 1989 que “Magonia constituye una suerte de universo paralelo que coexiste con el nuestro”. La idea de una realidad alternativa que estaría en el origen de cosas tan dispares como los ovnis, los monstruos y los fenómenos psíquicos tuvo en John Keel, un escritor esotérico estadounidense recientemente fallecido, uno de sus principales impulsores. Keel empezó como ufólogo, pero renegó en 1967 del origen extraterrestre de los platillos volantes para defender que son una manifestación ultraterrestre, “procedente de otro orden de existencia”, como el resto de los fenómenos paranormales.

Magonia está hoy en día por todos lados en forma de fantasmas, extraterrestres, profecías, desapariciones, curaciones milagrosas, monstruos y otros prodigios predicados por algunos como hechos incuestionables. ¿Pero lo son de verdad o estamos ante algo equiparable a los ejércitos que desfilaban por el cielo en tiempos de Pipino el Breve?