Creacionismo

¡Feliz Día de Darwin 2014!

Tarjetón del Día de Darwin 2014 de Bilbao.

La Biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao (c/ Bidebarrieta, 4) acoge hoy dos conferencias dentro de los actos del Día de Darwin, en una iniciativa organizada por la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco (UPV), el Círculo Escéptico y la Biblioteca de Bidebarrieta, con la colaboración del Aula Espazio Gela, el CIC bioGUNE, el diario El Correo y la Fundación Biofísica Bizkaia. El programa de la octava edición de este encuentro celebrada en la capital vizcaína es el siguiente:

19.00: ‘¿Las extinciones son para siempre?’, por Ana Zubiaga, catedrática de genética de la UPV.

19.45: ‘El genoma neandertal’, por Carles Lalueza-Fox, investigador del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF) de Barcelona.

20.30: Mesa redonda.

Creacionistas de izquierdas

“La evolución jugando a la gallinita ciega difícilmente puede sostenerse hoy como hipótesis científica”, sentenciaba ayer Antonio Sitges-Serra en El Periódico, según me ha alertado Alejandro Cintas. Si usted pensaba que el creacionismo era algo reservado a los sectores más conservadores y clericales de la sociedad española, el artículo de opinión de este médico le sacará de su error, como me ha sacado a mí del mío. Porque el autor es vicepresidente de Federalistas de Izquierdas. A la derecha que legisla desde el púlpito, el centro-izquierda timorato que lo mismo alaba la ciencia que muestra un irracional temor hacia ella, la izquierda feng-shui -en acertada denominación de Mauricio-José Schwarz– que idolatra lo natural sobre todas las cosas y coquetea con la monja antivacunas, y los nacionalismos de todo pelaje que remodelan el pasado a su gusto, hay que sumar ahora los creacionistas de izquierdas.

Artículo antidarwinista del médico Antonio Sitges-Serra.Catedrático de cirugía en la Universidad Autónoma de Barcelona, Sitges-Serra sostiene que “la santificación de Darwin en los concilios científicos” -fíjense en lo religioso del lenguaje- se debe a raíces ideológicas que buscan “la eliminación del pensamiento científico de todo matiz que abra una puerta a la existencia de Dios; el utilitarismo, según el cual la evolución obedece a criterios únicamente adaptativos; y el rechazo de las filosofías vitalistas (de Nietzsche a Bergson, por ejemplo)”. Quizá sea malpensado, pero que alguien postule que en el origen de la teoría de la evolución por selección natural está, como primera idea, sacar a Dios del pensamiento científico -donde, por cieerto, nunca ha pintado nada- me hace sospechar que la prioridad del autor es la misma que la de los postulantes del diseño inteligente: defender una evolución teledirigida por una entidad superior, llámese como se llame.

En esa línea, Sitges-Serra advierte de que, “a pesar de que la posibilidad de eclosión de la inteligencia humana según las leyes del azar equivaldría a la de que un mono tecleando en un ordenador escribiera El rey Lear, los biólogos evolucionistas se adhirieron a la hipótesis del primate novelista, buena muestra de que la filosofía espontánea del científico suele ser ingenua y de poco calado”. Y añade: “Pensemos -es solo un ejemplo- en las alas de las mariposas. Hay en la naturaleza un exceso estético ajeno a la ceguera genética y al utilitarismo”. No va más allá, no nos dice cómo ha acabado un primate escribiendo El rey Lear e infinidad de obras más, esculpiendo, pintando y explorando el Cosmos,  ni a qué achaca el “exceso estético” de la naturaleza. Aunque, como él mismo dejó dicho hace un par de años, “sentirse parte de un gran designio y no pieza insignificante de un inmenso engranaje casual, arrodillarse de vez en cuando ante los misterios, reconforta y a la vez nos distancia de los cultos menores, a la larga fungibles”. Y es que, para él, “las grandes religiones -un paso más allá de las iglesias que las representan- son un firme asidero frente al vendaval de las utopías sanguinarias y de las seudorreligiones de los idearios políticos o científicos”. Amén.

Además del antidarwinismo, que un médico de formación, como Sitges-Serra, abrace el vitalismo en el siglo XXI es algo que nunca entenderé. También me sorprende que reivindique el lamarckismo, la herencia de los caracteres adquiridos, y diga que “Darwin no se alejó excesivamente de este postulado; simplemente radicalizó la propuesta de Lamarck haciéndola extensiva al género humano y orientándola hacia un utilitarismo muy británico”. Pero, a fin de cuentas, yo soy sólo un periodista.

Los dragones existieron porque la Biblia habla de ellos, dice un creacionista

Los dragones no son seres mitológicos. Existieron. Es lo que sostiene Darek Isaacs, autor de Dragons or dinosaurs? Creation or evolution? (¿Dragones o dinosaurios? ¿Creación o evolución? 2010), libro que defiende que humanos y dinosaurios coexistieron, así como que la narración bíblica de la Creación es un relato histórico. “Todo lo que hacemos lo tenemos que medir por la palabra de Dios. Es lo que creo. Por lo tanto, tenemos que ir a la Biblia, y la Biblia habla de dragones”, ha dicho en una entrevista para el programa de televisión Creation Today (La Creación hoy), del ministerio fundamentalista del mismo nombre.

Isaacs es un creacionista de la Tierra joven -cree que nuestro planeta tiene unos 6.000 años- y preside Watchmen 33, una organización que considera que el libro sagrado del cristianismo es la fuente de todo conocimiento. Así que, como en el Antiguo y Nuevo Testamento se habla de dragones, estos seres existieron. Según él, Dios compara en el Libro del Apocalipsis a Satán con un dragón porque “los humanos de hace 2.000 años sabían lo peligrosos que eran los dragones”, sus “mayores enemigos”, y así iban a entender lo peligroso que es el Diablo.

‘La evolución del mundo’, el frustrado documental didáctico de Ray Harryhausen

El mago de los efectos especiales Ray Harryhausen murió el martes a los 92 años. Hizo soñar a generaciones con bestias antediluvianas, como El monstruo de tiempos remotos (1953), y seres mitológicos, como la Medusa de Furia de titanes (1981). Sin embargo, le traigo aquí porque uno de sus grandes proyectos inacabados fue una historia de la vida en la Tierra, desde su aparición hasta la desaparición de los dinosaurios.

La película documental se iba a titular La evolución del mundo y empezó a trabajar en ella en 1938, con sólo 18 años. Tenía fines didácticos y esperaba que se usara en las escuelas. Fabricó un tiranosaurio, un tricerátops, un brontosaurio y un pterodáctilo, entre otros animales, y empezó a hacer experimentos con fondos mates. Por desgracia, en 1940 se estrenó Fantasía. Tras verla, el joven Harryhausen tiró la toalla, convencido de que nunca podría igualar lo plasmado en La consagración de la primavera, que abarcaba el mismo periodo temporal que su documental: acababa con la extinción de los dinosaurios después de que Disney renunciara a trasladar a la pantalla la evolución de los mamíferos y la aparición del ser humano, por miedo a la reacción de los creacionistas.

Hasta nosotros ha llegado una pequeña parte del metraje original de La evolución del mundo, cinta de la cual la Fundación Ray y Diana Harryhausen conserva un modelo de mamut y los armazones del tiranosaurio, el brontosaurio y el pterodáctilo. El siguiente vídeo, como indica el artista en él, sirve para que nos hagamos una idea de lo ambicioso de su proyecto.

La Universidad del País Vasco desautoriza al profesor que dice que la Tierra es el centro del Universo

La Universidad el País Vasco ha desautorizado científicamente a Juan Carlos Gorostizaga, profesor de matemáticas de la Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas Navales y coautor, junto con el matemático Milenko Bernadic, de un libro recientemente publicado en el que afirman que la Tierra es el centro del Universo. Los directores de todos los departamentos que imparten fisica en la UPV suscriben hoy una declaración que dice :

“Ante la reciente publicación de un libro titulado Sin embargo no se mueve”, en el que aparece como coautor Juan Carlos Gorostizaga, profesor de matemáticas en la Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas Navales, los directores de los departamentos de la Universidad del País Vasco abajo firmantes (departamentos todos ellos que imparten asignaturas de física) desean manifestar su más absoluto desacuerdo con el pronunciamiento que se realiza en dicha obra, contrario a la evidencia científica. La opinión reflejada en ese libro no es compartida por los profesores miembros de estos departamentos ni por el conjunto de la comunidad científica”.

Los profesores Juan María Collantes Metola (Departamento de Electricidad y Electrónica),  Agustín Sánchez Lavega (Departamento de Física Aplicada I), Carlos Santamaría Salazar (Departamento de Física Aplicada II), Gotzon Madariaga Menéndez (Departamento de Física de la Materia Condensada), Ángel Alegría Loinaz (Departamento de Física de Materiales) y Alexander Feinstein Gotlinsky (Departamento de Física Teórica e Historia de la Ciencia) dejan así claro, por si a alguien le cupiera alguna duda, que las opiniones del profesor citado son anticientíficas, algo por lo que les felicito, y supone el desmarque de la universidad de las estrafalarias ideas del docente.

Gorostizaga, no sólo es geocentrista, sino también creacionista de la Tierra joven. Fundamentalista religioso, cree que “el Dios Uno y Trino creó la Tierra, el Universo y todo lo que éste contiene -incluido el hombre- desde la nada, hace unos 6.000 años” y considera históricos hechos como la expulsión de Adán y Eva del Paraíso, y todos los demás narrados en el Antiguo Testamento. “La Tierra no se mueve, es decir, no orbita alrededor del Sol (es el Sol el que lo hace alrededor nuestro), ni tampoco rota sobre el eje Norte-Sur (es el firmamento como un todo el que lo hace)”, explicaba hace unas semanas  en su blog. Para él y su colega Bernadic, “todo el universo fue hecho para usted, por amor”.