Trece exorcismos a una niña: maltrato de menores por la gracia de Dios

Una menor fue sometida a trece ceremonias de exorcismo entre abril y junio pasados en Valladolid por deseo de sus padres, varios familiares lo han denunciado ante la Justicia, y el Arzobispado de Burgos ha reconocido en una nota que los hechos ocurrieron tras un intento de suicidio de la niña y puntualizado que los rituales fueron oficiados por un exorcista “legítimamente nombrado” y que “los exorcismos son una práctica religiosa que se ha mantenido en la tradición de la Iglesia como un derecho de todos los fieles”.

Según el Diario de Burgos, la menor, que acaba de cumplir 18 años, empezó a sufrir en mayo de 2012 “problemas de anorexia” y ansiedad que sus padres achacaron a una posesión demoniaca. Entre septiembre y noviembre de ese año, estuvo ingresada en el servicio psiquiátrico-infantil del hospital Clínico de Valladolid, donde dijo a los médicos que “tenía un demonio dentro”. En abril de 2013, sus padres la llevaron a un convento de Guadalix (Madrid), donde -según la denuncia- la habrían sometido a un ritual exorcista. El Arzobispado mantiene, sin embargo, que, si bien ellos lo pidieron, “no recibió en aquella ocasión ningún exorcismo”. Tras continuos ingresos hospitalarios, en septiembre de 2013 la chica intenta suicidarse tirándose desde un tercer piso. Queda en silla de ruedas. Sus padres, por influencia de un seminarista, una profesora de religión y un párroco de Burgos, concluyen que es víctima de una posesión y la llevan a Valladolid ante el único exorcista de Castilla y León. Lo que pasó después, según el diario burgalés, fue lo siguiente:

La tumbaron en el suelo a los pies del altar, pero como intentó escaparse, tras ponerse muy nerviosa, la sujetaron por los brazos y se sentaron encima de las piernas. Mientras un señor le sujetaba la cabeza, una señora “le ponía un crucifijo y apretaba con fuerza”. Le hicieron daño y le causaron una herida, además de colocarle imágenes de santos por todo el cuerpo.

Durante el rito, que duró entre una y dos horas, el exorcista estuvo rezando el rosario y otras oraciones de sanación. Le hizo beber agua con sal exorcizada y se dirigía a ella voceando expresiones como: “¿Quién eres, Satanás, Belcebú, el Diablo en persona?”. Y también: “Bestia inmunda, dixi mi como tu a dominaris”. Como el diablo no contestó, concluyó que la posesión era total y le recomendó, según la joven, que dejara de tomar la medicación prescrita por su psiquiatra. Durante el exorcismo sintió dolor, miedo e impotencia por no poder escapar, pese a que pidió varias veces que cesaran.

Trece veces se repitió el ritual y, como el demonio no abandonaba a la chica, la obligaron a rezar todos los días, golpeándola y maltratándola cuando no lo hacía. Parte de la familia de la víctima denunció el 13 de agosto unos hechos que, según la magistrada María Dolores Fresco, “presentan características que hacen presumir la posible existencia de delito de violencia de género, lesiones y maltrato familiar”.

La Justicia tiene ahora la última palabra, pero, en mi opinión, estamos ante un claro caso de maltrato de menores, del que son culpables desde los padres de la niña hasta la Iglesia, uno de cuyos representantes autorizados para ello practicó el salvaje ritual. No es algo nuevo. Los pacientes psiquiátricos han sido frecuentemente víctimas de este tipo de abusos por parte de los creyentes fanáticos y las autoridades religiosas. Pero estamos en el siglo XXI y da miedo pensar que algo así pueda ocurrir en la puerta de al lado, que la Iglesia siga maltratando a enfermos mentales con la supersticiosa idea de que los posee una entidad maléfica.

Dice el Arzobispado de Burgos que “los exorcismos son una práctica religiosa que se ha mantenido en la tradición de la Iglesia como un derecho de todos los fieles”. La tradición, la maldita tradición… La misma que justifica, para algunos, la ablación de clítoris y que un hombre golpee a su mujer. Da igual que el Arzobispado argumente “no ha tenido nada que ver en el desarrollo de los hechos descritos en la noticia, y ha tenido conocimiento de la situación solo después de lo sucedido”. Mientras haya exorcistas oficiales y se alimente desde los púlpitos la idea de las posesiones demoniacas, las víctimas de barbaridades como las denunciadas en Burgos lo serán de la Iglesia católica. El Diablo nunca posee a alguien que no crea en él.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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10 comentarios

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  1. No se Gámez, me parece muy bien todo esto, pero hace tiempo que se hecha de menos que escribas «un artículo» (y digo «uno», no es necesario más…), sobre los abusos sexuales dentro de la Iglesia a menores…, sobre todo los ocurridos en España…, otra gente lo hace, ¿por qué tu no?, este es un tema muy grave y en este tema tanto por parte tuya como por parte del escepticismo, hay un silencio clamoroso, a ver si lo solucionas pronto, de hecho podrías escribir «algo» sobre el enlace que te dejo, no es de hace tanto. Gracias.

    http://www.eldiario.es/sociedad/presuntos-abusadores-Granada-Clan-Romanones_0_326167833.html

  2. Lo primero que pensé (y tuiteé) cuando supe de la noticia fue: ¿y qué pasa con los curas? Por lo que tengo entendido, los tíos de la niña han denunciado a los padres, pero no al sacerdote o los sacerdotes implicados. Y por muy gañanes que sean unos padres, sin cura no hay exorcismo.

    También pensé lo mismo que Intrépido: «violencia de género, ¿de qué?».

  3. dejemos de dogmatizar con lad ideas que son contrarias a las posesiones demoniacas. y si hablamos de libertad tan libres deben de ser los que creen en ellas como los que no. quisera saber si alguno de los que escribe ha sido testigo de un exorcismo. nunca hay maltrato ni acoso. tan solo oraciones y los que acuden lo hacen voluntariamente con el deseo de sanar porque su vida es una tortura.
    y como en esta noticia hay desinformacion solo apuntar que igual que los periodistas confunden el termino » canonigo penintenciario» con cura del centro penitenciario de valladolid. porque no pensar que el resto de la informacion es igual de erronea.

    1. Porque no se trata de pensar ni todas las ideas son igual de válidas; se trata de razón, lógica y hechos probados, y el Estado debe proteger a las personas de la ignorancia y de cualquier intervención de ésta sobre la vida de los menores de edad. A mí me da igual que usted se encierre en una iglesia a rezar de rodillas durante toda su vida, pero no acepto que por ello arrastre a un menor a hacer lo mismo y lo aleje de la realidad en base a unas creencias absurdas que no tienen más base que una tradición que se justifica a sí misma de manera circular.
      Para que un menor acuda voluntariamente -y en este caso dudo que haya sido así- a un exorcista, primero tiene que haber un mayor que le haya convencido de que está poseído; por lo tanto, el proceso comienza con una manipulación hecha sobre alguien, como dije antes, cuyo cerebro no está todavía formado y depende emocionalmente de sus padres, de los que todavía no ha aprendido a dudar y en los que cree ciegamente. Y cree de la misma manera que creyó en el ratón Pérez y en los Reyes Magos, solo que de estos se le desengaña al llegar a cierta edad y de Dios no. ¿Verdad que cuando usted creía en los Reyes Magos lo hacía con total convencimiento? ¿Y qué piensa ahora, no le parece absurdo? Imagínese que nunca le hubieran dicho que todo era una mentira.

  4. Muy de acuerdo con Intrépido.
    Pero hay que seguir luchando por erradicar las creencias, al menos de la vida pública.
    Cada cual es muy dueño de tener las creencias que quiera o crea necesitar, pero si no es capaz de deshacerse de ellas para legislar, hacer cumplir la ley, castigar a los que la incumplen o sencillamente no coartar la libertad de terceros que no comparten las mismas creencias, no están cualificados para estar en puestos públicos.
    Y el primer problema que tienen es que a su creencia ellos la llaman verdad.

  5. Lo primero que me sorprende es eso de que la juez ve indicios de violencia de género. ¿Violencia de género? ¿Pero de qué estamos hablando? No veo ningún tipo de conflicto con la pareja ni parece que los motivos del maltrato sufrido por esta joven tengan nada que ver con la violencia de género. ¿Es porque es mujer o porque nos estamos volviendo imbéciles todos? A este paso lo va a ser hasta un incidente de tráfico en el que se vea implicada una mujer.
    En fin, el tema no era ese pero la juez lo ha metido a martillazos como si hubiera que calificar así todo aquello en lo que haya una víctima femenina.
    Respecto al exorcismo, no nos pongamos estupendos que ya sabemos que no va a pasar nada. Los pases mágicos están protegidos y ningún exorcista va a resultar culpable de nada; como mucho, culparán a los padres del maltrato hacia su hija, pero preveo que el cura se va a ir de rositas y muy orgulloso de haber metido sus sucias creencias en la cabeza de una menor. Porque al fin y al cabo es a lo que se dedican, ellos y la educación de este país, a meter ideas absurdas en mentes sin formar, que es algo que solo les está permitido a ellos; pobre de aquel que haga lo mismo con cualquier otra magufada, lo encerrarán por pervertir menores. En eso tienen la exclusiva.
    No nos engañemos, vivimos en un país donde no hay forma humana de meter a la religión en las iglesias; desde hace un siglo se le han dado tantas alas que se han hecho amos de la ley, de las normas y sus dioses impregnan todo aquello que nos rodea, empezando por nuestros gobernantes. Nos han comido el tarro tanto desde pequeños que todavía nos da miedo señalarles con el dedo.
    Y me temo que así vamos a seguir durante mucho tiempo.

  6. Lo más alucinante son los falaces argumentos que anteponen sobre el derecho de ellos como fieles, por encima de las leyes de carácter social y civil.
    La estupidez de estos es ilimitada, tanto como sus posibilidades de ver algún día en lo que dicen creer.

  7. Pero ¿como a estas alturas del siglo XXI todos estos idiotizados cristianos no están bajo estricto tratamiento psiquiátrico en una clínica especializada? Lo digo más que nada por su propio bien y a ver si dejan de una vez de imponer a los demás sus fanáticas, ignorantes y medievales creencias? http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2014/02/ciberexorcistas-la-gran-salida.html

  8. Tú lo has dicho y rematado este informe, “El Diablo nunca posee a alguien que no crea en él”
    Me pregunto si estos fundamentalistas cristianos saben que hay rama de la medicina llamada Siquiatría.

    Pero he ahí la Iglesia católica que sigue repatriando carnet de exorcistas a mucho de sus sacerdotes,
    Lo miso el Papa moderno este acaban con esto.