Una gran bola metálica cae del cielo en Namibia

La bola metálica caída en Namibia entre el 15 y el 20 de noviembre. Foto: Instituto Namibio de Ciencia Forense.

Una gran bola metálica de origen desconocido cayó entre el 15 y el 20 de noviembre en la región namibia de Omusati, al norte del país. El objeto, de 35 centímetros de diámetro y 6 kilos de peso, abrió un cráter de 3,8 metros de diámetro y 33 centímetros de profundidad. Según la prensa local, granjeros de la zona oyeron fuertes explosiones poco antes del hallazgo del artefacto. Por fortuna, el director del Instituto Namibio de Ciencia Forense, Paul Ludik, ha salido rápidamente al paso de posibles especulaciones de personajes de fantasía desbordante y vendedores de misterios, indicando que la bola es hueca y parece ser de una «aleación usada habitualmente en vehículos espaciales» terrestres. El responsable policial ha asegurado que se ha puesto en contacto con varias agencias espaciales, aunque, de momento, ninguna ha reconocido la pieza como parte de uno de sus ingenios.
COPV para naves espaciales probados en abril de 2010 en el Campo de Pruebas de White Sands. Foto: NASA.Desde comienzos de la carrera espacial, han caído del cielo numerosas esferas metálicas que formaban parte originariamente de cohetes y satélites, tal como recoge en su web Aerospace Corporation. Así, en 1962 cayó en Sudáfrica una esfera de 56 centímetros de diámetro y 21,7 kilos procedente de un cohete Atlas; en julio de ese año, se encontró en Porto Allegre (Brasil), otra de 40 centímetros de un satélite de la Fuerza Aérea estadounidense; en diciembre de 1965, se hallaron cerca de Sevilla (España) tres esferas metálicas del cohete lanzador de la sonda soviética Luna 8; en febrero de 2010, dos esferas de titanio de 40 y 60 centímetros, prodecentes de un lanzador Delta II, cayeron en Mongolia; y, en marzo pasado, una esfera de 76 centímetros y 36 kilos, de un cohete Zenit 3F, se encontró en Wyoming (Estados Unidos).
La esfera de Namibia tiene todas las pintas de ser un recipiente de presión para gases (COPV), tal como apunta Ian O’Neill en Discovery News y pueden comprobar en la foto de la derecha. Estos objetos están hechos de un material tan resistente que sobreviven casi intactas a reentradas y explosiones catástróficas: las COPV del Columbia, que se desintegró durante la vuelta a la Tierra el 1 de febrero de 2003, se encontraron en agosto al fondo de un lago en Texas. Con el tiempo, se sabrá cuál es el origen terrestre de la bola metálica namibia.

3 comentarios

  1. Caracoles, esto sí que es un tema interesante, me gustaría generar una discusion, pero esta vez lo haré con argumentos sólidos.
    Hacer esferas metalicas
    El procedimiento consiste en hacer girar una chapa metálica y a la vez ir haciendo presión con una herramienta desde el centro hacia afuera de manera que se valla estirando y adquiriendo forma de media esfera. Se pueden hacer dos mitades y después soldarlas fácilmente.
    Lo primero es preparar un torno, o una máquina que sea capaz de hacer girar la chapa a poca velocidad, poniéndole una pieza de madera con una superficie semiesférica para que la chapa se adapte a su forma.
    Lo primero que hay que hacer es recortar un círculo en la chapa de cobre o latón (es posible que no valga acero).
    Después hay que calentar el círculo hasta que se ponga al rojo vivo y sumergirlo rápido en agua para que quede tenso.
    Se coloca en el torno entre las dos superficies de sujeción, una convexa y otra cóncava, y se hace que gire. Es preferible echarle cera al círculo para reducir el rozamiento con la herramienta.
    Hacer presión desde el centro hacia afuera sin volver atrás para que valla cogiendo forma con la barra de acero. La barra tiene un corte como se ve en la foto y está pulida en forma de cuchara.
    Cuando se está cerca del final es conveniente recortar el metal que sobre con tijeras para poder continuar.
    Finalmente así quedan:
    Si se forman estrías en el metal mientras se le da forma es necesario quitarlo y volver a calentar y enfriar. El metal puede romper si no se ha calentado y enfriado bien antes como expliqué arriba. Fíjate en que no se trata de trabajar el metal mientras está caliente sino ponerlo al rojo vivo y enfriarlo muy rápido antes de ponerlo en el torno.

  2. Un enfriamiento rápido produce tensiones internas en el material que lo volverán frágil. El temple del que hablas, como en el caso del vidrio, tiene el objetivo de reducir estas tensiones, al conferir una estructura molecular más ordenada. Para el caso de un enfriamiento rápido se pueden agregar aditivos que estabilicen la mezcla.

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