“No vimos hombrecillos verdes al otro lado del cráter”, dice Buzz Aldrin

Buzz Aldrin en la Luna. Foto: NASA.Eran las 4.15 horas del 21 de julio de 1969 cuando Buzz Aldrin, tras haber leído la Biblia y comulgado “como un gesto simbólico”, abandonó el Águila y posó los pies en el polvoriento suelo de la Luna. Diecinueve minutos antes, su compañero de aventura, Neil Armstrong, había dado “un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la Humanidad” ante unos 600 millones de telespectadores. Después de clavar una bandera estadounidense en el Mar de la Tranquilidad y depositar una rama de olivo de oro “como símbolo de paz”, los dos astronautas del Apollo 11 permanecieron en la superficie lunar dos horas y media para desplegar el material científico y recoger 22 kilos de rocas mientras Michael Collins esperaba en el módulo de mando.

“Vista desde la Luna -explicaba Aldrin en junio de 1994-, la Tierra es el objeto más bello que pueda imaginarse. Es un planeta muy hermoso. Lo difícil es saber qué parte del planeta estás viendo”. Y, seguidamente, arremetía contra uno de los rumores que mucha gente considera auténticos. “Están confundidos quienes creen que desde la Luna se ve la gran muralla china. Con suerte, puede verse desde órbita terrestre, pero nada más”. El pionero era igual de contundente a la hora de pronunciarse sobre los misteriosos sucesos propalados por los representantes de la ufología más delirante. “Ni vimos nada extraño ni se ha ocultado ningún tipo de información. Lo que todo el mundo sabe es lo que realmente ocurrió”.

Aldrin, que hablaba con pasión de la búsqueda de inteligencia extraterrestre, calificaba de “tonterías” las historias narradas por autores como Juan José Benítez, quien en uno de sus primeros libros, Ovnis: SOS a la Humanidad, presenta una conversación entre los astronautas y el centro de control de la misión con platillos volantes incluidos. “Es una fantasía. A lo largo de estos años, muchas personas han hablado de sucesos extraños y misteriosos ocurridos en esta misión, pero son sólo producto de su imaginación”. Una imaginación disparatada, como lo demuestra el hecho de que “hay quien dice que vimos hombrecillos verdes al otro lado del cráter. Es la tontería más grande que he oído”.

Las huellas de Aldrin y las de otros once exploradores permanecerán inalterables en nuestro satélite durante milenios. “Me impresiona pensar que estarán allí dentro de miles de años si un pedazo de basura espacial no acaba con ellas antes”, ironiza el astronauta. “Cuando pisé la Luna –recuerda-, lo que más me sobrecogió fue el contraste entre la magnificencia de nuestro logro y la desolación del lugar. No sentí ningún tipo de miedo, sino ansiedad al sentirme observado por los millones de personas que nos estaban viendo a través de la televisión. Creo que lo llaman miedo escénico”.


“No debe creer todo lo que lea por ahí”

Buzz Aldrin. Foto: Efe.Buzz Aldrin tuvo el 20 de junio de 1994 un encuentro con periodistas en Getxo (Vizcaya) durante el cual descalificó con una sonrisa las fantasías de quienes dicen que los astronautas del Apollo 11 se encontraron con algo inesperado en el Mar de la Tranquilidad e1 21 de julio de 1969. Aquí tienen, ahora que se cumplen 40 años del alunizaje, el diálogo que mantuvimos.

-¿Se ha contado toda la verdad sobre la expedición del Apollo 11 o se han ocultado al mundo, como sostienen algunos autores, las pruebas de un contacto con alienígenas?

-Tengo un secreto especial para usted.

-¿Cuál?

-¿Por qué hace esa pregunta?, ¿cree que los astronautas mentimos a menudo?

-Quiero saber su opinión sobre lo que dicen algunos escritores sensacionalistas.

-No debe creer todo lo que lea por ahí.

-¿Cree que seres extraterrestres visitaron la Tierra en un pasado remoto. como ocurre en la novela que está escribiendo?

-Realmente, no. Creo que es más posible que seres extraterrestres hayan visitado la Tierra hace millones de años o la visiten en un futuro lejano a que lo hagan ahora. Sería demasiada coincidencia.

-¿Vieron ustedes algo raro en el Mar de la Tranquilidad?

-No. Hay quien dice que vimos hombrecillos verdes al otro lado del cráter. Es la tontería más grande que he oído.