El Vaticano se arroga el ‘copyright’ sobre el Papa, su nombre y su escudo, y no los dejará usar sin permiso

Cuando lo he leído en el blog de P.Z. Myers, no podía creérmelo: resulta que el Vaticano se ha arrogado el copyright sobre «el nombre y/o el escudo de los papas» para evitar que se utilicen para «fines y actividades que en poco o nada tienen que ver con la Iglesia católica». Para usar el nombre, la imagen y el escudo papales, así como «la denominación Pontificio/Pontificia» habrá que «contar con la autorización expresa y previa de la Santa Sede», según el comunicado que la Secretaría de Estado vaticana publicó el sábado en su web y que reproduzco seguidamente. Disculpen, pero me entra la risa floja. Puede que el Vaticano sólo pretenda reservarse el monopolio de los recuerdos papales -ese mercadillo que tan poco agradaría al Jesús del Nuevo Testamento- o que lo que quiera es emprenderla contra las caricaturas y sátiras que le apetezca. ¿Tendrá que pedirles permiso un cineasta si quiere sacar al sucesor de Pedro en una película?, ¿tendrá que pagar por ello?, ¿le negarán el permiso si el Pontífice sale mal parado en el guión?, ¿le meterán un paquete si lo convierte en personaje sin permiso expreso del Vaticano?… Seré desconfiado, pero es que les llevamos sufriendo 2.000 años.

Declaración para la tutela de la figura del Papa

Sobre todo a lo largo de estos últimos años, se ha podido constatar el creciente afecto y estima cordial de muchos respecto a los Sumos Pontífices, a quienes algunos desean dedicarles instituciones universitarias, escolares o culturales, así como asociaciones, fundaciones u otras entidades.

Teniendo en cuenta esta situación, se declara que compete exclusivamente a la Santa Sede la legitimidad de tutelar en todas las formas el debido respeto a los Sucesores de Pedro y, por tanto, de salvaguardar su figura y su identidad personal de aquellas iniciativas que usen sin autorización el nombre y/o el escudo de los papas para fines y actividades que en poco o nada tienen que ver con la Iglesia católica. En efecto, a veces, con el uso de símbolos y logotipos eclesiales o pontificios, lo que se pretende es dar credibilidad y autoridad moral a lo que se está promocionando u organizando.

Así pues, tanto el uso de lo que se refiere directamente a la persona o al ministerio del Sumo Pontífice (nombre, imagen y escudo), como de la denominación Pontificio/Pontificia, debe contar con la autorización expresa y previa de la Santa Sede.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.