Darwin sin censuras

'Autobiografía', de Charles Darwin.Supe de la nueva edición sin censuras de la Autobiografía de Charles Darwin a través de Julio Arrieta y, en cuanto pude, pasé por una librería y me compré el volumen de Laetoli, una nueva traducción prologada por el biólogo Martí Domínguez. Autobiografía es un texto indispensable para conocer al hombre que está detrás de la idea de la evolución mediante selección natural. Su centenar de páginas muestra no sólo el Darwin humano, sino también los prejuicios de su familia a través de los fragmentos eliminados de la edición original, que figuran en ésta en negrita. De muy amena lectura, es evidente que el autor, además de un apasionado de la ciencia, es amante de su esposa e hijos, devoto de su padre y muy crítico con la religión.
Los fragmentos antirreligiosos y aquéllos en los cuales terceras personas no quedan del todo bien fueron objeto de una depuración que tergiversó la obra hasta el punto de hacer desaparecer nada menos que a Thomas Henry Huxley, «un amigo amabilísimo», «un hombre espléndido» que «ha trabajado de manera excelente por el bien de la Humanidad», en palabras eliminadas del original. El Darwin edulcorado por la censura familiar tiene poco que ver con el pensador que considera que en la segunda mitad de su vida nada ha habido «más importante que la difusión del escepticismo o el racionalismo», que «todo cuanto existe en la naturaleza es resultado de leyes fijas» y que el cristianismo «es una doctrina detestable» por condenar al castigo eterno a los que no creen, entre quienes el naturalista incluye a su padre, su hermano y casi todos sus mejores amigos.
Charles Darwin [1887]: Autobiografía [Autobiography]. Prologado por Martí Domínguez. Trad. de José Luis Gil Aristu. Editorial Laetoli (Col. «Las Dos Culturas», Nº 12). Pamplona 2008. 129 páginas.