Bebedizos, campos magnéticos y chupones contra la celulitis

El Real Decreto 1907/1996 establece que «queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada, de productos, materiales, sustancias, energías o métodos con pretendida finalidad sanitaria» que «sugieran propiedades específicas adelgazantes o contra la obesidad» (Art. 4.1.); que «pretendan aportar testimonios de profesionales sanitarios, de personas famosas o conocidas por el público o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo» (Art. 4.7); que «atribuyan a los productos cosméticos propiedades distintas de las reconocidas a tales productos conforme a su normativa especial» (Art. 4.11); que «utilicen el término natural como característica vinculada a pretendidos efectos preventivos o terapéuticos» (Art. 4.13); y, «en general, que atribuyan efectos preventivos o terapéuticos específicos que no estén respaldados por suficientes pruebas técnicas o científicas acreditadas y expresamente reconocidas por la Administración sanitaria del Estado» (Art. 4.16).

Además, la norma establece también que «las agencias de publicidad, periódicos, revistas, emisoras de radio y televisión y cualquier otro medio de comunicación no admitirán publicidad que contravenga lo dispuesto en este Real Decreto» (Art. 7.2) y que «las autoridades sanitarias cuando consideren que determinada publicidad o promoción comercial no se ajusta a lo establecido en este Real Decreto, podrán formular, con carácter inmediato, la correspondiente advertencia a través de los medios de comunicación que la hayan facilitado, que la deberán difundir de forma gratuita, con objeto de mantener la correcta información sobre las autorizaciones, precauciones y controles sanitarios existentes en la materia de que se trate, y sin perjuicio de promover además las acciones de cesación y rectificación de la publicidad a que se refieren los artículos 25 y siguientes de la Ley General de Publicidad» (Art. 7.3). Amén.

La verdad es que cualquier españolito medio sufre a diario el acoso y derribo publicitario milagroso, del cual en el vídeo de arriba pueden ver varios ejemplos de remedios contra las arrugas y la celulitis emitidos por canales de televisión locales -no sé si los nacionales hacen lo mismo-. Y es que, si nadie la hace cumplir, importa un bledo lo que diga la ley.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.