Periodismo

“Sigamos a los espíritus”, digo en ‘Muy Interesante’

Artículo invitado en 'Muy Interesante'.Si hay quien sigue a los espíritus, sigámosle. Si hay quien cree en las abducciones, las medicinas alternativas, los poderes paranormales… sigámosle. Esa gente difícilmente va a toparse con la realidad leyendo un artículo de psicología sobre los mecanismos mentales que propician que creamos lo increíble. Pero puede darse con ellos de bruces en un reportaje crítico sobre cualquier creencia pseudocientífica, acercarse a la ciencia gracias a lo paranormal y cambiar de opinión. Porque la mayoría no es tonta; sólo carece de información veraz sobre estos temas”, escribo este mes en Muy Interesante. Es un honor ser la firma invitada de una revista que llega a tanta gente curiosa y, por eso, poco después de José Pardina me hiciera la propuesta, decidí que iba a intentar a argumentar por qué creo que los periodistas que informamos sobre ciencia tenemos que prestar atención a los denominados fenómenos paranormales. No sé si lo he conseguido. Ustedes dirán.

¡Ah!, dentro de poco volverán a leer algo mío, bastante más extenso, en Muy.

‘La Gaceta’ de Intereconomía plagia a ‘Magonia’

Algunos medios tradicionales suelen apropiarse del trabajo de quienes usan Internet para difundir sus ideas, opiniones y creaciones, y lo hacen impunemente, desde un punto de vista legal, por los costes que tiene para un particular emprender cualquier tipo de acción ante la Justicia. Pero eso no significa que las víctimas de esos desmanes tengan que resignarse. Al contrario. Si ahora es más fácil que nunca apropiarse del trabajo de otros, también lo es sacar los colores a los piratas: basta con contar la historia en la Red. Por ejemplo, la última que me ha pasado.

Información publicada en 'La Gaceta' de Intereconomía y plagiada de 'Magonia'.La Gaceta de Intereconomía ha publicado como de su autoría una copia ligeramente modificada de mi anotación “Premio Sísifo: ofrecemos un millón de euros a quien demuestre tener poderes paranormales”, publicada el viernes y dedicada a la última iniciativa del Círculo Escéptico. La han titulado “Un millón para quien demuestre tener poderes paranormales” y, además de recortar aquí y allá a su gusto, han eliminado todos los enlaces. No es la primera vez que me ocurre algo así. Ni, por supuesto, soy el único autor de un blog al que un medio le roba su trabajo. Soy periodista, redactor del diario El Correo y bloguero, y en los últimos años ha habido numerosos sitios que se han apropiado de mi labor de periodista y bloguero, reproduciendo como suyos y sin permiso textos publicados en el diario en el que trabajo o en este blog. Digo esto para que nadie crea que uso diferentes varas de medir: siempre hay que reconocer la autoría de un trabajo y nunca publicarlo integramente sin permiso del autor, sea quien sea.

Lo que ha hecho La Gaceta con la noticia del reto del millón de euros para quien demuestre tener poderes extraordinarios es lo mismo que hace tres años hizo Periodista Digital cuando fusiló mi historia sobre la creencia de un tercio de los españoles de que el Sol gira alrededor de la Tierra. El medio de Alfonso Rojo me plagió pocas semanas después de que yo denunciara aquí mismo a una larga lista de plagiarios digitales. Por cierto, incluyan automáticamente en esa lista a todo aquél que reproduzca la famosa foto de Leire Pajín en la que se ve su pulsera Power Balance sobre un atril en el que se lee: “PSOE. Nuevas energías”. La imagen la mandó el 22 de marzo de 2010 la agencia Efe, pero la ampliación de la muñeca izquierda de la que luego sería ministra de Sanidad y el montaje subsiguiente los hice yo. Así que, si ven ese montaje en algún otro lado que no sea este blog y sin acreditar, ya saben…

“Intereconomía velará, mediante recursos estables, para que las informaciones y los contenidos ofrecidos en sus medios sean servidos por profesionales veraces y responsables con la capacidad idónea y la formación necesaria en sus cometidos”, dice ese grupo de comunicación en su ideario. Velen ustedes por sus derechos publicando en sus blogs y en las redes sociales los abusos de los malos profesionales del periodismo que creen que, para ellos, todo vale.

“La Contra” de ‘La Vanguardia’: el mejor trampolín para la charlatanería en la gran prensa española

En la televisión, tenemos Cuarto milenio; en la radio, Espacio en Blanco, La rosa de los vientos, Misterio 3 y Luces en la oscuridad; y en la prensa, “La Contra”. La entrevista de la última página de La Vanguardia es la mejor plataforma para la promoción de sanadores cuánticos, terapeutas angelicales, exopolíticos, médicos alternativos, filósofos de baratillo y otros charlatanes. Y digo promoción porque, en la mayoría de los casos, el periodista de turno -son tres los encargados de la sección- no hace ni una pregunta incómoda: se limita a transcribir las afirmaciones extraordinarias que hace su interlocutor como si fueran palabra de Dios.

Entrevista al abogado Agustín Bocos en la contraportada de 'La Vanguardia'.Los protagonistas exóticos de “La Contra” dicen cosas como que “el corazón tiene cerebro”; “las plantas son organismos inteligentes, pero se mueven y toman decisiones en un tiempo más largo que el del hombre”; “todas las enfermedades de tu cuerpo tienen raíz anímica, espiritual”; “todos los aparatos electrónicos están programados para morir”; “hay un campo de información como sustancia del cosmos del que participamos todos”; “el ser humano es luz condensada”; “hay que utilizar el móvil con cautela, con el altavoz o con aparatitos que evitan las radiaciones, porque si te lo pones en el cerebro eres tú la antena”; “la Tierra no se reproduce, pero en lo demás actúa como un organismo vivo”

El problema no son las tonterías y la ignorancia de esos entrevistados, sino que casi siempre el redactor reproduce las declaraciones sin poner nada en duda. Casi todo periodista ha tenido que entrevistar alguna vez a un tipo como los de los titulares del párrafo anterior. Y todos sabemos que actuar como mero transcriptor de lo que dice un personaje no es periodismo, ni en el caso de un médico alternativo ni en el de un político. Para eso, no hacemos falta. La práctica profesional obliga a mostrarse incrédulo ante las afirmaciones extraordinarias, a preguntar y repreguntar y, si alguien dice que puede curar el cáncer imponiendo las manos o cualquier otra barbaridad, dejar claro que eso es un disparate. Lo mismo que si un político te dice que él acabará con el paro en España en cuatro días.

Pocas veces pasa algo así en “La Contra” cuando el invitado es un sabio alternativo. Uno de los mejores ejemplos de entrevista no complaciente ocurrió hace un año cuando el tantas veces crédulo Víctor-M. Amela charló con Oberom Silva, un yogui que dice llevar años sin comer nada:

“-Repita esto: no sé si le he entendido…

-Que son personas que no comen nada. Mi madre siguió el preceptivo retiro iniciático, que incluye ayunar 21 días seguidos.

 –¿Y cómo quedó su imprudente madre?

-Muy contenta, feliz, serena.

 -Eso es imposible: si no comes, mueres.

-Mediante un cambio de tus estructuras de conciencia, puedes conseguir un cambio de tu memoria celular.

 -Eso es palabrería, lo lamento.

-Yo llevo nueve años sin comer alimento sólido alguno. Sólo me tomo cuatro zumos de frutas por semana.

 -No me lo creo: no le veo nada famélico.

-Entiendo que no me crea, porque esto es algo muy raro. Pero que yo no coma alimentos sólidos… no significa que no me nutra.”

¿Por qué no actúa Amela igual cuando habla con otros chiflados? ¿Cómo se entiende que él, miope perdido -yo también lo soy-, admita sin más que la causa de ese defecto visual es “una vida demasiado alejada de la naturaleza, usar los ojos poco para la lejanía, una alimentación con pocos alimentos vivos -poca fruta, pocas ensaladas, poca verdura, mucho cocinado-; pero también aspectos psicosomáticos”, como sostiene el médico naturista Jordi Campos? ¿Cómo se entiende que su compañera Ima Sanchís dé por cierta la existencia del campo akásico descubierto por Ervin László, algo así como La Fuerza de Star wars, o que la Tierra es un planeta con inteligencia, como mantiene la artista argentina Bianca Atwell? ¿Cómo puede, como hace también Sanchís, irse a hacer una entrevista a un impulsor del pánico electromagnético sin haberse informado mínimamente?

Ciencia y superchería, al mismo nivel

En esa sección de La Vanguardia, aparecen también con frecuencia científicos, pensadores y creadores de los que merecen la pena; pero eso no redime a esa página de ser el Cuarto Milenio de la prensa española. Al igual que el programa de Cuatro, “La Contra” mezcla ciencia y cultura con charlatanería y susperstición, para beneficio de estas últimas. Lo vienen haciendo las revistas esotéricas desde que en 1961 Louis Pauwels y Jacques Bergier fundaron Planète, que tuvo ediciones en España y Argentina. Entendieron ya entonces que, colocar en un mismo plano a científicos y cuentistas beneficiaba a los segundos por contagio.

Es lo que hace Iker Jiménez en la radio y la televisión cuando da la voz a un astrónomo, físico o neurocientífico inmediatamente antes o después de hablar de psicofonías, posesiones demoniacas o la guerra psíquica. Cada vez que un científico aparece en un programa esotérico da credibilidad al espacio y a todo lo que en él se dice. Sin embargo, del mismo modo que, por muchos premios Príncipe de Asturias de Investigación que intervengan en Cuarto Milenio, el programa no dejará de ser telebasura paranormal, por muchos premios Nobel que luzcan en la entrevista de la última del diario barcelonés, ésta no dejará de ser el principal escaparate de la superchería en la gran prensa española. A no ser, claro, que a sus autores les dé por hacer preguntas incómodas a los charlatanes como a Amela cuando entrevistó al yogui ayunador.

El sábado, cuando ya tenía decidido escribir esta anotación, Pepe Cervera, Toni Piqué, Antonio Martínez Ron, algunos más y yo mantuvimos una interesante microtertulia en Twitter sobre periodismo y charlatanería a raíz de la demencial entrevista que publicaba ese día La Vanguardia. 140 caracteres dan para lo que dan y, por eso, he querido desarrollar aquí lo que posiblemente no supe explicar en esa red social.

Por qué hoy algunos medios han dejado a Groenlandia sin hielo

Multitud de medios de comunicación españoles han informado hoy de que Groenlandia perdió casi todo su hielo durante cuatro días este mes, según datos procedentes de satélites de la NASA. Una falsa noticia, basada en una información real emitida a media tarde de ayer por la agencia espacial estadounidense. El comunicado de prensa original cuenta cómo, del 8 al 12 de julio, “casi toda la cubierta de hielo de Groenlandia, desde la fina de las costas hasta la de más de 2 kilómetros de espesor del centro, experimentó cierto grado de fusión en su superficie, según las mediciones de tres satélites independientes analizadas por científicos universitarios de la NASA”. Vamos, que, donde desde el aire tenía que verse hielo en superficie, se veía agua bajo la cual había hielo. Lo normal suele ser que alrededor de la mitad de la isla sufra deshielos superficiales en verano: la mayoría de ese agua vuelve a congelarse rápidamente; pero, en las zonas costeras, parte va a parar al mar.

Muchos medios digitales han ido bastante más allá que la nota de la NASA y han presentado un escenario apocalíptico al estilo de El día de mañana, la película de Roland Emmerich en la que el clima global cambia a lo bestia de repente. Así, han podido leerse titulares -algunos ya corregidos- como: “Groenlandia perdió el 97% del hielo en cuatro días”, “El 97% de la capa de hielo de Groenlandia se derrite en solo cuatro días”… Y la gente, tranquilamente en las playas del Cantábrico cuando, de haberse derretido todo el hielo de Groenlandia, el nivel del mar habría subido hasta 7 metros.

Efe ha titulado su despacho, distribuido a cientos de medios hispanohablantes: “Groenlandia perdió casi totalmente su capa de hielo varios días en julio”. Y el primer párrafo se reafirma en esa falsa idea: “El hielo que cubre habitualmente Groenlandia llegó a desaparecer casi por completo de su superficie durante varios días de este mes de julio, algo que no había sido detectado desde que se iniciaron las observaciones vía satélite de la zona, hace treinta años”. ¿Todo ese hielo derretido dónde fue a parar? ¿O es que el agua quedó mágicamente en bloque sobre la isla como contenida por una pared invisible? Ya sé que son preguntas tontas, pero es que soy periodista y de letras.

¿Por qué pasan estas cosas? ¿Por qué, sobre todo cuando hablamos de ciencia, en los medios metemos tanto la pata? Desde mi punto de vista, de insider, en casos como éste pueden y tienen que darse varios factores:

  1.  Que el redactor que escriba la historia ni domine el inglés ni tenga la menor idea de lo que supondría lo que dice, lo que parece haber ocurrido con el teletipo de Efe y los  textos de algunos medios.
  2. Que, siendo una noticia de ciencia y, además, alarmante, ni se consulte con quien cubra ese tipo de información en el medio o, si no existe esa figura, con un científico.
  3. Que al jefe de la sección que la publique no le chirríe el titular puesto por su redactor o que, también puede darse el caso, decida cambiarlo por otro más impactante porque considera el original sin fuerza.
  4. Que, ahora que es más fácil de nunca acceder a la fuente, no se haga el menor esfuerzo por consultarla.
  5. Y, si hablamos de una web, hay uno más peligroso que todos los anteriores juntos que recordaba hoy en Twitter mi colega Patricia Fernández de Lis, directora de Materia: la existencia de un sistema automático de publicación de contenidos que cuelgue material procedente de agencias sin ningún tipo de filtrado, algo que usan en muchos medios.

El resultado final son noticias erróneas o falsas que sacrifican la credibilidad de los medios, su principal patrimonio, en aras de la primicia, del titular impactante o de ambas cosas. Por cierto, si quieren leer una buena información sobre este asunto, les recomiendo la de la Agencia SINC.

Extensión del hielo superficial derretido -en rosa fuerte- y probablemente derretido -en rosa claro- en Groenlandia el 8 y el 12 de julio. Imagen: NASA.

‘La Vanguardia’ no cree en una curandera cuántica leonesa, pero promociona a un sanador cuántico de Florida

El coche de la curandera de Boñar destaca su especialidad en física cuántica. Foto: 'La Vanguardia'.Vean la imagen de la derecha. Está tomada ayer de la sección de Cartas de la edición digital de La Vanguardia. En ella, se ve el coche de la curandera de Boñar (León), en cuya puerta trasera derecha se lee, entre sus presuntas especialidades, la física cuántica. La foto es del pasado verano, y el lector que la envía al diario barcelonés se pregunta “qué tiene que ver la física cuántica con el curanderismo”. Visto el tratamiento, no me cabe duda de que el responsable de esa sección considera la  afirmación de la curandera indigna de crédito. Sin embargo, si usted coge hoy, 24 horas después de la publicación de esta foto, la última página del mismo periódico, podrá leer una entrevista a Frank J. Kinslow, quiropráctico, sanador cuántico e inventor de un método llamado Quantum Entrainment™ (arrastre cuántico).

El Quantum Entrainment™ “trabaja con un toque suave que en silencio activa el sistema nervioso autónomo para crear de forma espontánea e inmediatamente una atmósfera en la que la curación profunda puede tener lugar. Este sorprendente método de autoayuda es fácil de usar y no requiere de conocimientos previos: ¡puede aplicarlo todo el mundo!”, dice su descubridor. Sólo hace falta, claro, comprar los libros y DVD que él vende en su web. Merece la pena porque, según la publicidad de The secret of instant healing (El secreto de la curación instantánea), “a través de técnicas simples”, nuestro protagonista nos enseña a abrir la mente “para crear la curación instantánea”. Un chollo, vamos, aunque basado en una filosofía de todo a un euro.

“La conciencia pura es informe e ilimitada. Es fuente de toda la energía y la materia”, dice este Yoda del otro lado del Atlántico en la entrevista que publica La Vanguardia. Y añade: “Con la mera conciencia, se sanan conflictos emocionales. Y, de paso, fisiológicos”. Victor-M. Amela le sigue el juego sin hacerle ni una sola pregunta incómoda -algo característico de esa sección- y sólo al final apunta: “Este método suyo se parece a la venta de humo, a un crecepelo de la nada”. Para llegar a esa conclusión, no hacía falta tan largo viaje, tanta publicidad gratuita a un individuo que dice que, si te concentras en que un dedo de tus manos crezca, lo hará en segundos. No, no deliro. Vean el siguiente vídeo, por favor, y luego díganme cómo se explica la incredulidad ante una curandera cuántica leonesa y la simultánea promoción de un sanador cuántico estadounidense. ¿Será que para algunos las tonterías dichas en inglés son menos tonterías? Por cierto, no se olviden de que el Quantum Entrainment™ es marca registrada, así que ni se les ocurra ponerse a sacarles la pasta a incautos recurriendo al nombrecito de marras, y recuerden que la quiropráctica es una pseudoterapia que puede causar graves daños a sus pacientes.