Escuche la invocación satánica oculta en ‘Stairway to Heaven’, de Led Zeppelin

¿Cree usted que algunas canciones famosas de la historia del rock ocultan invocaciones satánicas? Hay gente que así lo cree. Una de las composiciones más frecuentemente citadas es Stairway to Heaven (Escalera al Cielo), de Led Zeppelin, de la cual se dice que oculta una invocación satánica en cierto fragmento cuando se reproduce al revés. ¿Le apetece comprobarlo? Si es así, continúe leyendo y siga las instrucciones que le vaya dando. Se sorprenderá y se divertirá.
Para empezar, escuche al derecho el fragmento citado, que se encuentra hacia la mitad de la canción:

La letra dice:

Si hay alboroto en tu cercado, no te inquietes,
sólo es una limpieza general para la reina de mayo.
Sí, hay dos sendas que puedes seguir,
pero, a la larga, aún estarás a tiempo de cambiar de camino.

A primera vista, no parece que haya nada demoniaco. Sin embargo, al escuchar la parte vocal al revés pueden percibirse claramente dos alusiones a Satán –seitan, fonéticamente hablando- y otra al número de la Bestia, el 666 o «six, six, six» en la voz de Robert Plant. Compruébelo usted mismo:

¿Qué me dice? ¿No ha distinguido claramente el nombre del Maligno y su número? Pruebe a hacerlo viendo el vídeo siguiente, donde he marcado en qué momentos aparecen las diabólicas referencias por si se despista. Véalo un par de veces antes de seguir adelante.

Ahora, no me negará que el Diablo está presente en Stairway to Heaven, ¿verdad? Pues, si está de pie, siéntese porque la presencia de Satán no se limita a un par de palabras, sino que este fragmento, escuchado al revés, es una larga invocación demoniaca, en la que se viene a decir:

Oh, aquí está mi dulce Satán.
Aquél cuyo camino me pondrá triste, cuyo poder es falso.
Él te da el 666.
Había un pequeño taller en donde nos hacía sufrir, triste Satán.

No se ría. Yo lo hice la primera vez que me lo contaron porque era incapaz, infeliz, de percibir las palabras ocultas en lo que me parecía un sinsentido hasta que me invitaron a comprobarlo por mí mismo, como va a hacer ahora usted. Vea el siguiente vídeo atentamente, si es necesario un par de veces:

¿Qué me dice ahora? El 9 de octubre de 2004 viví yo esta misma experiencia en Abano Terme, cerca de Venecia, junto a más de 400 colegas durante el Quinto Congreso Escéptico Mundial. Todos nos quedamos con la boca abierta cuando nos sometió a este experimento el psicólogo inglés Christopher French. Desde entonces, lo he puesto en práctica en la televisión y en multitud de charlas, y el efecto es siempre el mismo: el público pasa de la incredulidad a la risa y, finalmente, al asombro. Estamos, como ya habrá deducido, ante una pareidolia sonora, una jugarreta de nuestro cerebro similar a la que hace que veamos caras en la superficie de Marte o al emperador Palpatine en una fuente donde fervorosos católicos ven a la Virgen.
No hay ningún mensaje satánico en Stairway to Heaven, al igual que Juan Pablo II no se apareció entre las llamas de una hoguera a algunos de sus seguidores durante una vigilia conmemorativa del segundo aniversario de su muerte. Usted ha escuchado lo que ha escuchado porque yo le he indicado a través de imágenes qué era lo que tenía que escuchar. Es todo un artificio creado por su cerebro. Lo mismo que pasa con las denominadas psicofonías, donde no distinguimos palabras hasta que el parapsicólogo de turno nos dice qué es lo que tenemos que escuchar.
Estamos ante engaños de nuestro cerebro, que tiende a buscar patrones en el caos, lo que, sin duda, supuso en su día una ventaja evolutiva: la deducción, a partir de información incompleta, de la presencia de un predador hizo que muchos de nuestros antepasados salvaran la vida. Puede que en algunos casos se tratara de falsas alarmas -que el leopardo no fuera tal-, pero lo que está claro es que descendemos de los homínidos que tendían a huir ante la sospecha de una amenaza porque los que no lo hicieron, tarde o temprano, acabaron de almuerzo de alguna fiera.
Una última puntualización: aunque ahora vuelva a oír el fragmento satánico de Stairway to Heaven sin el refuerzo visual, su cerebro escuchará ya el «Oh, here’s my sweet Satan…».

Un párroco gallego bendice una imagen del emperador Palpatine

La mancha de la fuente, flanqueada por sendas imágenes del emperador Palpatine y un Nazgûl. Foto de la fuente: G. Santos / 'El faro de Vigo'.

El sacerdote de la parroquia de Escuadra, en A Lama (Pontevedra), bendijo el domingo, festividad de La Asunción, una imagen del emperador Palpatine que ha aparecido en una fuente de la localidad, según informa hoy El Faro de Vigo y me ha alertado Victor L. Tilve. Dice el diario gallego que el cura avaló así el carácter sobrenatural de la imagen, que él y sus feligreses atribuyen a la Virgen. ¡Insensatos! Ven aquello que quieren ver, porque está claro -a las imágenes me remito- que la silueta corresponde, en realidad, al malvado Palpatine o a un Nazgûl. En cualquier caso, a nada bueno. Naturalmente, hay escépticos de mente cerrada que dicen que se trata de una pareidolia, de una mancha de óxido a la que cada cerebro humano da significado según sus creencias y referencias culturales. Como si los seguidores de El Lado Oscuro y de Saurón fuéramos tontos…

El ‘Mars Reconnaissance Orbiter’ sólo ve una meseta donde dicen que está la cara de Marte

La cara de Marte, fotografiada por la 'Mars Reconnaissance Orbiter' en abril de 2007. Foto: NASA.

La cara de Marte fotografiada por la 'Viking 1' en 1976 y por la 'Mars Global Surveyor' en 2001. Fotos: NASA.Una fotografía de la región marciana de Cydonia tomada el 5 de abril de 2007 -y hecha pública el miércoles- por la cámara HiRISE de la Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA debería zanjar definitivamente el falso enigma de la cara de Marte, para aquéllos que aún tenían dudas sobre su naturaleza tras las imágenes captadas por la Mars Global Surveyor en 1998 y 2001. Tomada desde 300 kilómetros de altura, la nueva foto muestra con extraordinario detalle la meseta en la que, desde finales de los años 70, algunos han creído ver un rostro humano esculpido en la piedra y demuestra que ahí no hay nada. Con la cara y las pirámides de Cydonia ha pasado lo mismo que con los canales de Marte, que desaparecieron de la faz del mundo vecino en cuanto avanzó la tecnología lo sufiente, aunque entonces hubo que esperar casi un siglo a que la visita de la Mariner 4 en 1965 demostrara que las conducciones de agua no existían.
La imagen original de la cara de Marte, que ha ilustrado innumerables libros, revistas y programas de televisión dedicados a lo paranormal, fue tomada por el orbitador de la Viking 1 en julio de 1976. Numerosos autores pseudocientíficos la han considerado desde entonces una monumental escultura, un rostro humano a gran escala, mientras que prácticamente todos los científicos creyeron desde el principio que se trataba de una pareidolia, una jugarreta de nuestro cerebro al buscar patrones donde en realidad no los hay. Robert Bauval y Graham Hancock, herederos intelectuales de Erich von Däniken, propusieron en 1998 que las formaciones de Cydonia -donde ellos veían también unas pirámides- eran el equivalente marciano a las edificaciones de la meseta de Giza (Egipto). «Cuanto más detenidamente se examina, más evidente resulta que realmente podría tratarse de un conjunto de enormes monumentos en ruinas sobre la superficie de Marte», escribieron entonces. ¿Qué dirán ahora?

La calavera marciana

La calavera marciana. Foto: NASA.¡Ya tenemos otra piedra marciana que hará las delicias de los conspiranoicos! La fotografió Spirit a comienzos de abril, cuando su cámara apuntaba hacia la colina Von Braun, uno de los enclaves del planeta rojo que el todoterreno de la NASA podría explorar en los próximos meses. Algunos creen ver en la roca un cráneo con sus órbitas oculares y todo. Según The Daily Telegraph, en los foros ufológicos se especula con que la capacidad craneal del difunto alcanzaría los 1.400 centímetros cúbicos y sería un carnívoro. ¿Se trataba de un devorador de sirenitas marcianas?

Ven a la Virgen de Guadalupe en una parrilla de un restaurante, en Estados Unidos

Renegado y Mr. Tempest, frente a la parrilla con la grasienta Virgen de Guadalupe. Foto: AP.

Un cocinero del restaurante Las Palmas, en la localidad californiana de Calexico -pegada a la frontera mexicana-, creyó ver la figura de Nuestra Señora de Guadalupe en la parrilla cuando la limpiaba, dejó de hacerlo y ahora se ha convertido en objeto de veneración. Según la directora del establecimiento, Brenda Martínez, decenas de personas han visitado el local atraídos por la grasienta imagen de la patrona de México, incluido un grupo de luchadores de wrestling. “¡Es sorprendente! ¡Un auténtico milagro!”, declaró el jueves Mr. Tempest, uno de los deportistas enmascarados. No, no se llama milagro; se llama pareidolia.