La consanguinidad pudo ser la causa de la alta mortalidad infantil entre los hijos de Darwin

Charles Darwin. Foto: J. Cameron.Un análisis estadístico de cuatro generaciones de las familias de Charles Darwin y Emma Wedgwood revela este mes en la revista Bioscience que la alta mortalidad infantil entre los hijos del naturalista inglés podría ser consecuencia de los matrimonios consanguíneos en ambos linajes. Darwin y su esposa eran primos carnales, y la madre del científico, Susannah Wedgwood, hija de primos terceros. El estudio, que abarca 25 familias y 176 niños, ha detectado una asociación estadística entre la mortalidad infantil y el índice de consanguinidad de los individuos de la dinastía Darwin/Wedgwood, según los autores.
Darwin y su esposa tuvieron diez hijos, tres de los cuales murieron en la infancia. Tim Berra, Gonzalo Álvarez y Francisco Ceballos recuerdan en el artículo cómo el biólogo «sospechó que su matrimonio con su prima carnal Emma Wedgwood podría haber sido la causa de algunos de los problemas de salud de sus hijos». Y destacan cómo, en abril de 1858, escribió a su amigo Leonard Jenyns: «Tengo ahora seis niños y dos niñas. Y mi felicidad no es completa porque no son muy fuertes, algunos parecen haber heredado mi detestable salud». Darwin estaba tan convencido de que la endogamia podía ser la razón de la mala salud de su estirpe que pidió a un miembro del Parlamento que en el censo de 1871 se incluyera una pregunta sobre el matrimonio entre parientes.
Los autores añaden, a los tres hijos muertos, otros tres que, a pesar de sus largos matrimonios, no dejaron descendencia, extremo que, dicen, podría achacarse a infertilidad como consecuencia de la consanguinidad.

¡Feliz Día de Darwin 2010!

Tarjetón del Día de Darwin de 2010 en Bilbao.
Bilbao celebra hoy, por cuarto año consecutivo, el Día de Darwin, en coincidencia con el aniversario del nacimiento del naturalista inglés. La jornada tiene como objetivo recordar la trascendencia de El origen de las especies (1859), una obra que cambió nuestra visión del mundo y completó una revolución intelectual iniciada por Copérnico, quien había sacado a la Tierra del centro del Universo conocido. Darwin destronó al hombre como Rey de la Creación y lo convirtió en un producto de la evolución de especies anteriores. El salón de actos de la Biblioteca de Bidebarrieta acogerá hoy dos conferencias y una mesa redonda, en una iniciativa organizada por la Universidad del País Vasco, el diario El Correo, el Ayuntamiento de Bilbao, el Centro para la Investigación, el CIC bioGUNE, el Círculo Escéptico y la Unidad de Biofísica de la UPV y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas(CSIC).

El bioquímico Francisco García Olmedo (18.00 horas), de la Universidad Politécnica de Madrid, disertará sobre el ser humano como única especie que ha evolucionado por autoselección artificial y del papel de la dieta. Y el historiador Mariano Barriendos (19.00 horas), profesor de la Universidad de Barcelona, hablará sobre cómo han reaccionado el hombre y la sociedad en el pasado ante situaciones climáticas severas, prestando especial atención a lo que ocurrió en la Edad Media. El tercer invitado previsto en principio, el divulgador científico Manuel Toharia, no ha podido viajar a Bilbao por razones de causa mayor. El acto se cerrará con una mesa redonda en la que, además de los ponentes, intervendrán el climatólogo Jon Sáenz, profesor de Física y Meteorología de la UPV, y José María Mato, químico y director general del CIC-bioGUNE. Si asisten, espero que lo pasen bien. ¡Feliz Día de Darwin!

Los 150 años de ‘El origen de la especies’, en Punto Radio Bilbao

Almudena Cacho, Eduardo Angulo y yo hablamos el 25 de noviembre en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, sobre los 150 años de El origen de las especies, en la séptima entrega del curso 2009-2010 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al pensamiento crítico.

Los creacionistas se crecen

Kirk Cameron, con la edición creacionista de 'El origen de las especies', en el campus de la Universidad de California en Los Ángeles.

Algunos universitarios estadounidenses están mutilando una edición conmemorativa de El origen de las especies que se reparte en los principales campus del país desde el jueves. Arrancan las 50 páginas del nuevo prólogo incorporado al original y las tiran a la papelera. Siguen el consejo del biólogo evolucionista Richard Dawkins y del Centro Nacional para la Educación Científica (NCSE) de EE UU, que consideran esa introducción un cóctel de «mala ciencia, mala historia y mala teología», un insulto al original de Charles Darwin que salió a la venta hace hoy 150 años.El texto de la polémica está firmado por Ray Comfort, líder de la secta evangelista El Agua Viviente y creacionista declarado. Los creacionistas niegan que el hombre sea producto de miles de millones de años de evolución de la vida; consideran nuestra especie una creación divina. «Cuando leí El origen de las especies, Darwin me impresionó. Si viviera hoy, estoy seguro de que sería uno de los creativos de Disney o ganaría mucho dinero como guionista de películas de ciencia ficción para Hollywood. Tenía una imaginación fantástica», dice el pastor en la web de su ministerio.
Un universitario californiano arranca y tira a la basura el prólogo de Ray Comfort a 'El origen de las especies'.Comfort ha aprovechado el sesquicentenario de la publicación del libro del naturalista inglés para sacar una edición que incluye un prólogo suyo contra Darwin y su obra, de la cual va a repartir 120.000 ejemplares entre universitarios. Su gran aliado en esta empresa es Kirk Cameron, estrella en los años 80 de la serie de televisión Los problemas crecen y discípulo de Comfort desde hace más de diez años. Como su maestro, el actor considera la evolución un mito y cree que «El origen de las especies es la Biblia de los ateos», según declaró en septiembre a la revista People. Por eso ahora va de campus en campus repartiendo gratis ejemplares de esa Biblia atea prologada por su pastor y predica en Internet contra el evolucionismo.
En un vídeo colgado a mediados de septiembre de YouTube, un Cameron sonriente advierte de los peligros del avance del ateísmo y de la perversidad y falsedad de la teoría de la evolución. Parafrasea lo escrito por Comfort en el prólogo de El origen de las especies y habla del racismo de Darwin y de la «innegable conexión» del evolucionismo con el nazismo, además de destacar que no se han descubierto fósiles transicionales que marquen pasos clave en la evolución de las especies.
«La evolución está en la base de las ciencias biológicas», ha replicado el NCSE, que ha desmontado todas las afirmaciones de la pareja. Esta organización, formada por científicos y educadores, recuerda, por ejemplo, el reciente hallazgo de Tiktaalik roseae, un pez con muñeca que se considera el primer animal que anduvo sobre tierra firme. Y añade que la conexión nazi de Darwin no la sostiene ningún historiador. «Si Darwin influyó tanto en el pensamiento Hitler, ¿por qué nunca le menciona en Mein kampf?», preguntan los expertos, quienes añaden que «culpar a Darwin de lo que hizo Hitler es tan ridículo como culpar a los hermanos Wright del 11-S».

El descubrimiento de la Teoría de la Evolución dice mucho de nuestra inteligencia como especie

«Si una inteligencia extraterrestre quisiera saber cuál es el nivel cultural del ser humano, se preguntaría si hemos descubierto la evolución por selección natural», dijo ayer José María Mato en el I Seminario de Comunicación Científica organizado por la Fundación Biofísica Bizkaia en Bilbao. Con esta frase, el director del CIC bioGUNE destacó la trascendencia del hallazgo de Charles Darwin y Alfred Russell Wallace, quienes demostraron hace 150 años que no somos la especie elegida de ningún poder sobrenatural, sino consecuencia de miles de millones de años de evolución.

Vuelva a leer la frase de Mato, imagínese que llegamos a otro mundo y nos encontramos con una especie inteligente que no ha descubierto la Teoría de la Evolución: ¿no la consideraríamos atrasada? Como me decía hace unos meses el biólogo Francisco J. Ayala, «Darwin completó la Revolución Científica. La ciencia, en el sentido moderno, nace en los siglos XVI y XVII con Copérnico, Galileo y Newton, que explicaron los fenómenos naturales por medio de leyes naturales que tienen validez en todas partes y que descartan las explicaciones sobrenaturales. Pero dejaron fuera la diversidad de los organismos y su pretendido diseño. Darwin completa esa revolución y, a partir de él, todos los fenómenos naturales quedan dentro de la ciencia, de las explicaciones científicas».