Antivacunas

Las vacunas ya son obligatorias en California

Comunicado del gobernador de California.El gobernador de California, Jerry Brown, ha firmado hoy la Ley 227, que obliga a vacunar a los niños antes de que entren en el jardín de infancia e impide cualquier exención por motivos religiosos o personales. La norma, aprobada por el Senado estatal el 14 de mayo y ratificada por la Asamblea de California el miércoles de la semana pasada, fue propuesta por los senadores demócratas Richard Pan y Ben Allen tras el brote de sarampión de diciembre en Disneylandia, cuyos efectos se dispararon gracias a los bajos índices de vacunación, según un estudio publicado en la revista Jama Pediatrics, y que superó los cien casos.

“La ciencia es clara: las vacunas protegen a los niños de manera espectacular contra una serie de enfermedades infecciosas y peligrosas. Si bien es cierto que ninguna intervención médica está exenta de riesgos, la evidencia muestra que la inmunización beneficia y protege a la comunidad poderosamente”, ha dicho el gobernador en un comunicado. Brown recuerda que la ley prevé la exención de la inmunización obligatoria por motivos médicos, incluido el historial familiar. A partir del 1 de julio de 2016, todos los niños deberán en California estar vacunados contra el sarampión, la tos ferina, las paperas y otras enfermedades para acceder a guarderías y el sistema educativo público y privado. Misisipi y Virginia Occidental son los únicos otros dos estados del país que impiden exenciones a la inmunización por creencias religiosas o personales.

Mientras a orillas del Pacífico se estrecha el cerco alrededor de los antivacunas, cuyo egoísmo pone en peligro a mucha gente, un niño de 6 años murió de difteria el sábado en España porque sus padres no habían querido vacunarle y, que yo sepa, los políticos siguen mirando hacia otro lado. ¿No hay nadie con sentido común en el Congreso de los Diputados?

La Asamblea de California, a favor de la vacunación obligatoria

La Asamblea Estatal de California ha aprobado hoy por 46 votos a favor y 30 en contra una ley que obliga a vacunar a los niños antes de que entren en el jardín de infancia e impide cualquier exención por motivos no médicos. La norma, aprobada por el Senado estatal el 14 de mayo, está ya sólo pendiente de ratificación del gobernador del estado, el demócrata Jerry Brown, cuyo portavoz declaró en febrero a Los Angeles Times que “cree que las vacunas son muy importantes y un gran beneficio para la salud pública, y cualquier ley que llegue a su mesa será debidamente considerada”. La Ley 277 fue propuesta por los senadores demócratas Richard Pan y Ben Allen tras el brote de sarampión de diciembre en Disneylandia, cuyos efectos se dispararon gracias a los bajos índices de vacunación, según un estudio publicado en la revista Jama Pediatrics, y que superó los cien casos.

La Organización Mundial de la Salud calcula que las vacunas, que han erradicado enfermedades como la viruela y acorralado a la poliomielitis, salvan cada año entre 2 y 3 millones de vidas. El movimiento antivacunas moderno estalló en 1998 cuando el médico británico Andrew Wakefield publicó en The Lancet los resultados de un estudio según el cual la administración de la triple vírica (SPR) -la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola- provocaba autismo. Ese trabajo está considerado hoy en día uno de los grandes fraudes de la historia de la ciencia.

El peligro de los antivacunas, el sábado en el cuadragésimo sexto ‘Enigmas y Birras’ de Bilbao

Cartel del cuadragésimo sexto ‘Enigmas y Birras’ de Bilbao, dedicado a los antivacunas.“Antivacunas. Un peligro para el conjunto de la sociedad” es el título genérico de las dos charlas que darán el microbiólogo Guillermo Quindós y el médico José Luis Cañada en el cuadragésimo sexto encuentro Enigmas y Birras de Bilbao, que se celebrará el sábado en el restaurante KZ (Alameda San Mamés, 6) a partir de las 18 horas.

El reciente caso de un niño de Olot de 6 años enfermo de difteria porque sus padres no quisieron vacunarle en su día ha hecho que la sociedad española sea consciente del riesgo que supone no inmunizar a los pequeños y ha puesto a los colectivos antivacunación en el ojo del huracán. Cañada y Quindós hablarán tanto de lo grupos antivacunas como de éstas, de los mitos y realidades sobre ellas. “Las vacunas son una herramienta esencial, junto con la higiene pública y los fármacos antimicrobianos, para evitar graves enfermedades infecciosas y mantener una elevada esperanza y calidad de vida. El acto de vacunación es, además, una muestra de solidaridad social y de especie porque la vacunación de la mayoría de la población protege a aquellas personas que por razones de salud no pueden ser vacunadas”, apunta Quindós, médico y catedrático de microbiología de la Universidad del País Vasco.

“El acto vacunal es la intervención del hombre que ha salvado más vidas después de la potabilizacion de las aguas. Las vacunas salvan a millones de personas cada año y son absolutamente imprescindibles para la salud pública, produciendo lo que se llama inmunidad de rebaño. Gracias a ellas, se ha podido erradicar la viruela y se está a punto de erradicar otras como la polio y la rubeola congénita”, adelanta Cañada, coordinador del grupo de enfermedades infecciosas de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y miembro del comité científico de la Fundación Io. En su opinión, “hay que proseguir en la investigación de nuevas vacunas, fundamentalmente para enfermedades emergentes y reemergentes”. La difteria es una de estas últimas. No se había registrado ningún caso en España desde 1987 y reaparece ahora de la mano de los antivacunas. Dentro y fuera de nuestras fronteras, hay quienes han abogado por la obligatoriedad de las vacunas, mientras que desde la Administración parece que no se va a dar, de momento, ningún paso en ese sentido. ¿Qué piensan los expertos?

Dense por invitados al cuadragésimo sexto Enigmas y Birras de Bilbao organizado por el Círculo Escéptico y programado por Luis Miguel Ortega. La entrada es gratis, aunque cada asistente se compromete a hacer, al menos, una consumición como agradecimiento a los propietarios del establecimiento por la cesión de local.

El Ayuntamiento de Castellón apadrina una charla del antivacunas Josep Pàmies

Cartel de la charla de Josep Pàmies en Castellón, organizada con la colaboración del Ayuntamiento.Josep Pàmies es un agricultor catalán condenado por destrozar campos de transgénicos, que vende remedios milagrosos contra el cáncer y es uno de los líderes del movimiento antivacunas. Tiene un grupo, Dulce Revolución, que fomenta sus peligrosas ideas y me acabo de enterar, gracias a Guillermo Perisprofesor de la Universidad de Castellón y autor de El blog de Melquíades-, de que el martes hará propaganda de ellas en Castellón en un acto organizado por Castelló Cannabis Club, con la colaboración de FAC Levante y el Ayuntamiento de la ciudad, que cede el local. Que se apoye la difusión de los disparates de Pàmies sobrepasa los límites de lo socialmente admisible: supone fomentar desde las instituciones prácticas peligrosas para la salud.

Pàmies, cuya charla en Castellón se titula ¿Curar o cronificar enfermedades?, aboga por el uso contra la difteria no de la vacuna y de la medicación de efectividad probada, sino del llamado Suplemento Mineral Milagroso (MMS), un compuesto que su inventor, Jim Humble, dice que cura el sida, la hepatitis, la malaria y el cáncer, entre otras enfermedades, y que en realidad es dióxido de cloro. “La difteria es una bacteria  tan  sensible  al dióxido de cloro como el virus del ébola. ¿Por qué no dar alternativas sencillas y tranquilizar a la Sociedad? ¿Porque las mismas autoridades sanitarias callan como miserables delante del hecho gravísimo de los efectos secundarios de medicamentos y vacunas, que son ya la tercera causa de muerte en Europa (240.000 muertos al año)?”, escribe hoy el curandero.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emitió en 2010 una alerta contra el MMS por tratarse de un medicamento ilegal que, “cuando se consume siguiendo las instrucciones dadas por las citadas páginas (se refiere a las webs en las que se vende), produce efectos adversos que pueden ser graves. El clorito de sodio, en solución acuosa y cuando se administra en las condiciones indicadas, se transforma en ácido cloroso que se degrada a dióxido de cloro. Todas estas sustancias tienen una acción oxidante fuerte, y su consumo directo en esas condiciones puede producir dolor abdominal, nauseas, vómitos, diarrea, intoxicaciones, fallo renal y metahemoglobinemia. Las autoridades sanitarias canadienses han constatado la aparición de dos casos de efectos adversos graves, que en un caso pusieron en peligro la vida del paciente”. Naren Gunja, director del Centro de Información Toxicológica de Nueva Gales del Sur, ha declarado, por su parte, que consumir el MMS es “como beber lejía concentrada”.

No vacunarse, tomar plantas mágicas contra el cáncer, beber lejía contra el ébola y la difteria… “Me pregunto, si se da el caso (y no es un caso tan extraño, dado que Pàmies defiende cosas como el uso del clorito sódico, el conocido blanqueador industrial MMS para curar enfermedades como el ébola y el sida, y la administración sublingual de marihuana a bebés con cáncer-, si dichas asociaciones o el propio Ayuntamiento de Castellón asumirán económica y penalmente de las responsabilidades derivadas por la promoción y difusión del discurso de Pàmies”, se pregunta el activista escéptico Emilio Molina, ingeniero informatico y licenciado en comunicación audiovisual. Molina, Peris y otros están haciendo gestiones ante las autoridades municipales para que retiren su apoyo a un acto que, si nadie lo impide, se celebrará el martes por la tarde en el Centro Polifuncional del Grao de Castellón.

La Asociación Médica Estadounidense aboga por la vacunación obligatoria

Campaña de vacunación en México. Foto: Paulette636.La Asociación Médica Estadounidense (AMA) aboga porque sólo las causas médicas se consideren validas a la hora de no vacunar a un niño. “Como se desprende del reciente brote de sarampión de Disneylandia, la protección de la salud de la comunidad en una sociedad con la movilidad de la actual requiere que las autoridades no permitan que los individuos eviten voluntariamente la inmunización basándose en cuestiones de preferencia personal o conveniencia”, ha dicho Patrice A. Harris, miembro de la junta de síndicos de la AMA. En diciembre, los bajos índices de vacunación provocaron en Disneylandia (California) un brote de sarampión que superó los cien casos en 14 estados.

Fundada en 1847, la AMA es la asociación médica más grande de Estados Unidos y edita de la prestigiosa revista JAMA. Reunidos en Chicago en su asamblea anual, los socios de la entidad votaron el lunes a favor de que la entidad propicie políticas de vacunación “estatales más estrictas para permitir exenciones únicamente por razones médicas”, en línea de la legislación que está tramitándose en California, que obligará a inmunizar a los niños antes de entrar en el jardín de infancia e impedira cualquier excepción por motivos religiosos o personales. “Cuando la gente se vacuna también ayuda a prevenir el contagio de la enfermedad a otros”, ha destacado Harris. La AMA recuerda que los programas de inmunización han controlado o eliminado en Estados Unidos la propagación de enfermedades epidémicas como la viruela, el sarampión, las paperas, la rubeola, la difteria y la poliomielitis, y destaca que los requisitos de vacunación varían de estado a estado, aunque sólo dos -California podría ser el tercero- prohíben las exenciones basadas en creencias personales .

Mientras la AMA apuesta por la vacunación obligatoria, en España se han empezado a oír en los últimos días voces que piden tolerancia con los antivacunas, algunas desde estamentos médicos que aducen que la obligatoriedad no va a hacer que ese colectivo cambie de actitud. También es cierto que, al mismo tiempo, responsables políticos y otros médidos se han significado a favor de la obligatoriedad de las inmunizaciones incluidas en el calendario vacunal. No entiendo que alguien saque la cara a los antivacunas -con la idea de que por las malas no van a cambiar de actitud- cuando otras medidas coercitivas, como la prohibición de fumar en locales públicos y la obligatoridad del cinturón de seguridad en los coches, han dado tan buenos resultados. Nunca he entendido la tolerancia con los antivacunas y menos ahora que un niño de 6 años se debate en Cataluña entre la vida y la muerte sólo porque sus padres no quisieron protegerle contra la difteria.

Los antivacunas son unos egoístas, unos insolidarios que, además de jugar con la salud de sus hijos, ponen en peligro la de muchos otros. Si sus pequeños no sufren más enfermedades, es porque la inmensa mayoría de la población está vacunada, hace de barrera y les protege. Pero sus niños son un riesgo para la salud de los lactantes, de aquellos pequeños que no pueden ser inmunizados por circunstancias particulares, de quienes nacieron antes de las campañas de vacunación masivas y no pasaron la enfermedad, y de quienes han perdido o tienen debilitadas las defensas ante los agentes infecciosos, como los receptores de trasplantes de médula ósea, los diabéticos y los infectados por el VIH. Por eso, los antivacunas son un peligro y, como ha apuntado el secretario de Salud Pública de la Generalitat, Antoni Mateu, las autoridades deben “perseguir de forma punible” a quienes con mentiras contribuyen a que haya padres que incumplan el calendario de vacunación de sus hijos.