Adivinos

La vidente de la Ertzaintza, en Hala Bedi Irratia

Koldo Alzola y yo hablamos el jueves pasado en Suelta la olla, en Hala Bedi Irratia, de la vidente de la Ertzaintza, en la cuarta de mis colaboraciones quincenales del curso 2012-2013 en esa radio, intervenciones que también emiten Tas Tas-Bilbao, Eguzki-Pamplona, Uhinak (Ayala), Txapa (Bergara), Eztanda (Sakana), Arraio (Zarautz), Zintzilik (Orereta), Itxungi (Arrasate) y Kkinzona (Urretxu-Zumarraga).

La Ertzaintza no usa videntes ni ha recomendado a ninguno para la búsqueda de Marta del Castillo

La Ertzaintza no usa videntes ni ha recomendado nunca al Cuerpo Nacional de Policía que recurra a ninguno para encontrar el cuerpo de Marta del Castillo, en contra de lo que  cuenta esta semana la revista Interviú. Fuentes del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco me han confirmado eso, que no ha habido ningún desplazamiento a Sevilla de agentes de la Policía autónoma vasca para acompañar a ninguna bruja y que tampoco es cierto que algún personaje de ese tipo haya ayudado alguna vez a la Policía vasca a encontrar a un desaparecido.

Primera página del reportaje de ‘Interviú’ sobre la intervención de una vidente en el caso de Marta del Castillo.“No era una cualquiera. La mujer llegó hasta Sevilla recomendada por la Policía vasca, la Ertzaintza, que aseguró a sus colegas que las visiones de esa médium habían ayudado a encontrar los cuerpos de dos personas desaparecidas. Esta vez, decían, la vidente afirmaba que Marta del Castillo estaba enterrada y que sabía dónde. Tras muchas dudas, los policías decidieron probar suerte. La mujer viajó hasta Sevilla acompañada de dos agentes de la Ertzaintza. Sus instrucciones guiaron a la comitiva policial hasta una finca de olivos situada a unos diez kilómetros de Sevilla. Allí señaló varios lugares, que los policías excavaron”. Así arranca el reportaje de Luis Rendueles y Daniel Montero titulado “Caso Marta del Castillo. La Policía probó con una vidente”, publicado en el número de esta semana (1.934) de la revista Interviú y que sitúa los hechos que narra en abril del año pasado.

Nada de lo que se dice en ese párrafo, que sintetiza el contenido del reportaje, es verdad. Lo único cierto es que no se ha encontrado todavía el cadáver de Marta del Castillo, la joven de 17 años desaparecida en Sevilla el 24 de enero de 2009. María José Bermejo, a quien el semanario identifica como la vidente de la Ertzaintza y que fue ayer presentada como tal en El programa de Ana Rosa, nunca ha colaborado en ninguna investigación de ese cuerpo policial, según ella misma ha contado a Virginia Melchor, periodista de El Correo. La vidente ha negado también haber viajado a Sevilla para participar en la búsqueda del cadáver de la desaparecida.

Toda la historia de la vidente de la Ertzaintza es falsa. De principio a fin. Fuentes oficiales del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco y varios agentes de la Ertzaintza me han asegurado, independientemente, que ni ese cuerpo policial utiliza los servicios de videntes ni los recomienda, ni consta que ningún agente se haya desplazado a Sevilla con una adivina. “Nunca se han utilizado médiums a nivel oficial, ni esa herramienta está entre las que se usamos en los protocolos de investigación”, me ha explicado un ertzaina que hace tiempo ya me había dicho que jamás recurrían a brujas, aunque es posible que algún agente lo haga a título particular. “Si una vidente me dice dónde está el cadáver que busco, la detengo directamente. Cuando se reciben llamadas anónimas de particulares que quieren colaborar en una investigación, aportan datos y mencionan haberlos sabido por medio de algún poder extrasensorial, se les da el mismo tratamiento que se a los locos: «Muchas gracias, señora, por su colaboración. Tendremos en cuenta su información». Seguidamente, se cuelga el teléfono, antes de que entre la risa”.

Uno de los modos en que una vidente puede encontrar a una persona desaparecida. Viñeta: Jon A.U.

¿De dónde han sacado tan extraordinaria, y falsa,  historia los reporteros de Interviú? Ni idea. Dado que citan a “personas que estuvieron al corriente del procedimiento” y que tal procedimiento nunca se llevó a cabo, sólo cabe pensar que sus informantes no son de fiar. Según ellos mismos escriben, aunque los agentes responsables de la investigación se habrían desplazado con la vidente hasta una finca donde habrían excavado en varios puntos, “de esa diligencia no se informó al juez Francisco de Asis Molina, que mantiene abierta la investigación para tratar de hallar el cuerpo de la joven”. Es decir, la única prueba sobre la que se sostiene su historia es el testimonio de los informantes de los reporteros. Un testimonio que no se corresponde con la realidad.

Ni un caso resuelto

Ningún vidente ha ayudado nunca a ninguna Policía a esclarecer un crimen, a no ser que esté implicado en los hechos. A pesar de la creencia popular de que este tipo de ayudas pueden haber sido útiles alguna vez, no es así. Nunca los poderes de un adivino, radiestesista o médium han solucionado un asesinato, desaparición o secuestro. Jamás. La supuesta ayuda de estos individuos no sirve para nada y, en el peor de los casos -si los agentes son crédulos-, puede hacer perder un tiempo precioso a los encargados de cualquier investigación siguiendo pistas inútiles. Pero no pidan ética a quien vive de engañar a la gente a cambio de dinero, como la estadounidense Sylvia Browne, una de las videntes y médiums más famosas del mundo.

Sylvia Browne anunció en 2004 en un programa de la televisión que Amanda Berry, una joven desaparecida en 2003, estaba muerta. Sin embargo, la muchacha fue rescatada sana y salva el 7 de mayo en Ohio después de diez años de cautiverio. La madre de Amanda, Louwana Miller, falleció en 2006 a causa de un fallo cardiaco y, según MSN News, su familia dijo entonces que la revelación de la adivina había hecho que muriera con “el corazón roto”. Desaprensivos como Browne hacen negocio del terrible dolor que conlleva la muerte o desaparición de un ser querido y, cada vez que se les da cancha en un medio de comunicación, consiguen publicidad gratuita.

Les dejó con el fragmento de El programa de Ana Rosa en el que entrevistan a la falsa vidente de la Ertzaintza. Fíjense cómo la bruja no dice en ningún momento que haya colaborado con la Policía autónoma vasca, aunque alardea de la resolución de algún otro caso a instancias de familiares de las víctimas. No presenta pruebas, claro. Y eso que, si las tuviera, podría aspirar al premio Sísifo, dotado con un millón de euros para quien demuestre tener poderes paranormales.

Una famosa vidente dijo en 2004 a la madre de una de las jóvenes rescatadas en Ohio que había muerto

Sylvia Browne, una de las videntes y médiums más famosas del mundo, anunció en 2004 en un programa de la televisión estadounidense que Amanda Berry, una de las jóvenes rescatadas sanas y salvas ayer en Ohio después de diez años de cautiverio, había muerto. “No está viva, cariño”, le soltó a Louwana Miller, madre de la entonces niña desaparecida, en The Montel Williams Show, programa de la CBS del cual la adivina era colaboradora. “Tu hija no es de las que no llamarían por teléfono”, añadió, según recogió en su día el Cleveland Plain Dealer.

Cartel de unas actuaciones de Sylvia Browne en Las Vegas.Amanda Berry desapareció en su barrio de Cleveland el 21 de abril de 2003, un día antes de su decimoséptimo cumpleaños. En la madrugada de ayer, aprovechando un descuido de su secuestrador, pidió, a través de una rendija de la puerta, socorro a gritos a la gente que pasaba por la calle junto la casa de Cleveland donde estaba retenida. Un vecino llamó a los servicios emergencias, ayudó a la joven a salir de la casa haciendo un agujero en la puerta y pasó el teléfono a la muchacha. Después de identificarse, la joven dijo al operador: “He estado secuestrada y llevo desaparecida diez años y… estoy aquí. Ahora, soy libre”. Junto a ella, fueron rescatadas otras dos chicas y una hija de 6 años de Amanda Berry. Su captor era Ariel Castro, de origen puertorriqueño.

Cuando hace nueve años Browne le dijo en la tele a la madre de Amanda Berry que su hija había muerto, la mujer se hundió. Creía en la vidente. “Por favor, no me malinterpreten. No quiero creerlo. Quiero tener esperanza, pero, después de año y medio, ¿qué más queda por hacer? Parece que es verdad. Mi hija siempre llamaría a casa”, declaró al Cleveland Plain Dealer. Louwana Miller falleció en 2006 a causa de un fallo cardiaco y, según MSN News, su familia dijo entonces que la revelación de la vidente había hecho que muriera con “el corazón roto”. Sylvia Browne, a quien ahora pide cuentas mucha gente en las redes sociales, está desaparecida. No muerta.

Por desgracia, siempre hay ingenuos que caen en las garras de desaprensivos como Browne. Famosos o no, todos los videntes y médiums son unos estafadores. Ninguno es capaz de de hacer lo que asegura hacer. Ninguno ha visto nunca el futuro, se ha comunicado con los muertos ni ha resuelto crimen algunos con sus presuntos poderes. Simplemente, se aprovechan de la desesperación de algunas personas para estafarlas. Dan asco.

Jordi Pujol consultaba a una bruja mientras gobernaba Cataluña, según un confidente policial

Jordi Pujol consultaba el futuro con una bruja mientras era presidente de la Generalitat, según Philip McMahan, uno de los confidentes policiales en la investigación de las finanzas de las familias Pujol y Mas. La bruja Adelina, una gallega residente en Andorra, decía ver el futuro por el método de frotar un huevo por la espalda del cliente y luego romperlo. Si la yema era oscura, mal rollo. El político conservador llegó a “estar obsesionado” con la vidente  y  “cada vez le pagaba más por adivinar su futuro”, asegura McMahan.

¿Es así? Espero que algún gran medio sea capaz de aclararnos pronto si el president era tan crédulo. Cuando en mayo de 1988 se supo que Ronald y Nancy Reagan consultaban a la astróloga Joan Quigley y que los consejos de ésta llegaron a influir en la agenda del inquilino de la Casa Blanca, a muchos les pareció una excentricidad propia de los yanquis. “El modelo de clase política norteamericana, por oposición a lo que ocurre en Europa, es pródigo en ejemplos de hombres poco cultos, escasamente o en absoluto interesados por el mundo más allá de sus fronteras y con una formación técnica no siempre brillante”, llegó a decir un editorial de El País.

Cuatro días después, el mismo diario se desdecía con un reportaje según el cual destacados políticos vascos y navarros tenían como consejera a Maritxu Güller, la donostiarra bruja buena del monte Ulia. ¿Nombres? José María de Areilza, Juan María Bandrés, Txiki Benegas, Carlos Garaikoetxea, Enrique Múgica y Gabriel Urralburu, entre otros. Ya ven, de derechas e izquierdas, nacionalistas y no nacionalistas; todos unos crédulos de tomo y lomo.

Si es cierto lo que cuenta el confidente policial acerca del expresidente catalán, se me ocurren algunas preguntas: ¿pagaba Pujol de su bolsillo los viajes y las consultas a la bruja Adelina?, ¿tomaba decisiones políticas a partir de lo que le decía la vidente?, ¿hubo otras adivinas que le asesoraron en algún momento mientras estaba en el poder? y, sobre todo, ¿cómo alguien tan crédulo puede llegar a tener responsabilidades de gobierno?

Dos videntes británicas fallan a la hora de demostrar sus poderes en un sencillo test

La vidente Kim Whitton intenta adivinar la personalidad de una voluntaria. Foto: Dave Hughes.

Dos videntes británicas han sido incapaces de demostrar sus supuestos poderes extraordinarios en un sencillo test realizado en la Universidad de Londres. En la prueba, diseñada por el psicólogo Christopher French y organizada por la Sociedad de Escépticos de Merseyside (MSS), dos adivinas tenían que describir la personalidad de cinco desconocidos usando sus pretendidas habilidades paranormales, y fallaron.

La MSS invitó a participar en el experimento a cinco famosos dotados británicos -Sally Morgan, Colin Fry, Gordon Smith, T.J. Higgs y Derek Acorah-; pero ninguno de ellos aceptó. “Ninguno de estos psíquicos famosos y con altos ingresos asumió el desafío. Supongo que no hay que tener poderes paranormales para saber que eso iba a pasar”, ironiza French en The Guardian. Al final, aceptaron participar dos profesionales de la adivinación: Kim Whitton, con quince años de experiencia como médium y sanadora espiritual, y que dice que en ocasiones ve el futuro; y Patricia Putt, una médium que sostiene que una premonición le salvó la vida cuando le hizo cancelar un viaje en un ferry que luego se hundió.

La prueba era muy sencilla: debían describir por escrito a alguien oculto tras una mampara, al que no conocían y no podían ver, y con quien no podían interactuar de ningún modo, tal como recoge la foto de Dave Hughes, de la Sociedad de Escépticos de Hampshire. Así, si acertaban en retratar al sujeto, quedarían demostrados sus poderes. Al otro lado de la mampara, se sentaron cinco mujeres de entre 18 y 30 años, a cuyo juicio se sometieron después las descripciones de las videntes.

Lo esperado por azar

Cada voluntaria leyó los diez retratos de las adivinas y eligió aquél en el que se reconocía. Sólo una de las mujeres atinó a la hora de seleccionar una de las descripciones -hecha en este caso por Whitton-, si bien reconoció que, junto a los aciertos, contenía errores. “Kim y Patricia dijeron que no tendrían problemas para pasar la prueba. A pesar de su confianza durante todo el experimento, no fueron capaces de acertar más que en una lectura, un resultado que cuadra con lo previsible por azar”, ha puntualizado French, director de la Unidad de Investigación en Psicología de lo Anómalo en la Universidad de Londres.

“Si bien el resultado de nuestro experimento no refuta la capacidad psíquica, el hecho de que nuestras médiums no hayan podido superar lo que consideraban una prueba justa y sencilla parece sugerir que la idea de que esas habilidades existen no esta basada en la realidad”, ha dicho Michael Marshall, vicepresidente de la MSS. Algo que sólo puede sorprender a los más crédulos, porque, como apunta French, lo lógico es pensar que el éxito de cualquier vidente se basa en su intuición y conocimiento de la naturaleza humana. Whitton y Putt creen sinceramente en sus poderes -si no, no se hubieran sometido a la prueba-, pero eso no demuestra nada más que su ingenuidad y desconocimiento consciente de lo que es la lectura fría.