Religión

Los enigmas de la Navidad

'Adoración de los Reyes Magos', de Giotto.La Navidad gira alrededor de cinco o seis páginas de la Biblia. 1.900 millones de personas celebrarán en las próximas dos semanas la gran fiesta cristiana: el nacimiento de un bebé en la Palestina ocupada por los romanos hace dos milenios. Jesús, según narran Mateo y Lucas, nació de madre virgen, se salvó milagrosamente de ser asesinado por Herodes I el Grande y fue adorado por peregrinos de lejanas tierras que llegaron hasta él guiados por una estrella. ¿Esta historia responde a hechos reales o es una fábula?

Orígenes idealizados

“Jesús existió”, afirma Mario Saban, historiador experto en los orígenes del cristianismo y el judaísmo. El primer problema al que se enfrenta una aproximación histórica a la Natividad es que los evangelios se redactaron mucho después de haber sucedido los hechos que narran. El de Mateo, se calcula que entre los años 70 y 80; el de Lucas, entre 80 y 90. “Lo más antiguo de los evangelios es el relato de la Pasión. Son los primeros recuerdos que se ponen por escrito. Los últimos, los de la infancia”, explica Rafael Aguirre, profesor de Teología de la Universidad de Deusto.

Para este historiador, los textos sobre la infancia son una especie de “prólogos teológicos elaborados de acuerdo con la hermenéutica judía, que recurre al Antiguo Testamento, a técnicas midrásicas, a leyendas…. No estamos ante relatos históricos, lo que no quiere decir que no incluyan datos históricos”. Aguirre destaca que las dos versiones de la Natividad, contradictorias entre sí, carecen de intención histórica. “Todo grupo social llega un momento en el que da una interpretación idealizada de sus orígenes y de los de su fundador. Eso es lo que hace la comunidad cristiana”.

Hijo de virgen

Es décadas después de la muerte de Jesús cuando sus seguidores recrean su nacimiento, “teniendo en cuenta el curso de su vida, elaborando el relato a partir de tradiciones judías y utilizando una serie de motivos muy frecuentes en el mundo mediterráneo a la hora de presentar a los grandes personajes”, dice Aguirre. Uno de esos motivos es el imposible nacimiento de madre virgen, que conecta éste con otros alumbramientos milagrosos de grandes figuras de la Historia y sirve para diferenciar a Jesús del resto de los profetas.

“¿Para qué incluye Mateo al principio de su evangelio la genealogía de José si luego aparece el Espíritu Santo y José no es el padre biológico de Jesús?”, se pregunta Saban, quien recuerda que, en la versión de Lucas, María va después del alumbramiento al templo a purificarse: “¿Para qué lo hace si ya es pura?”. Aguirre señala que la inclusión de la genealogía de José enraiza a Jesús en el linaje de David, en cumplimiento de las profecías.

Fecha y lugar de nacimiento

El día que Jesús vino al mundo no fue el 25 de diciembre del año 1 antes de Cristo (aC). A partir de lo que escribe Mateo, se deduce, no obstante, que Jesús nació antes de 4 aC, año en el que muere Herodes. “Pudo ser entre 6 aC y 4 aC”, apunta Saban. El censo romano del que habla Lucas -”tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino”- hay que descartarlo como fecha de referencia porque se hizo en el año 6, según Flavio Josefo, diez años después de la muerte de Herodes.

Los cristianos -excepto los ortodoxos- conmemoran el natalicio el 25 de diciembre desde que en 350 el papa Julio I lo declaró fecha oficial de la Navidad. Era el día en que los romanos celebraban la festividad del “nacimiento del sol invicto”, Mithras, el alargamiento del día frente a la noche invernal, la victoria de la luz sobre las tinieblas. La Iglesia se apropió así de una fiesta pagana. Sin embargo, la época del año del episodio bíblico no está clara, aunque los pastores a los que el ángel anuncia el nacimiento del Salvador dan una pista.

“Dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño”, escribe Lucas. En Judea, los pastores y el ganado no podían pasar la noche al aire libre entre noviembre y febrero. Hacía demasiado frío. Mario Saban cree que Jesús pudo nacer a principios de otoño. Este historiador cree que el establo bíblico puede ser una deformación de la cabaña que cada familia judía debía construir y en la que tenía que pasar ocho días durante la festividad de Sukot, en recuerdo -según la Torá- de las cabañas que Dios hizo para su pueblo cuando salió de Egipto.

Los dos evangelistas sitúan los hechos en Belén. Mateo coloca a María y José en la aldea desde el principio, pero Lucas recurre al censo inexistente para justificar su mudanza desde Nazaret. La elección de Belén para el nacimiento de Jesús puede responder no a la realidad, sino a la necesidad de cumplir la profecía de Miqueas (5, 1-3): “Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel”. Es la explicación que dan los sacerdotes a Herodes cuando éste les pregunta dónde va a nacer Jesús.

Circuncisión y año nuevo

Cuenta Lucas (2, 21) que, “cuando se cumplieron ocho días para circuncidarle, se le puso el nombre de Jesús”. Hasta entonces, el bebé careció de nombre. “¿Por qué el nuevo año no empieza el día del nacimiento de Jesús? ¿Qué se festeja en Año Nuevo? En la tradición judía, el bebé no recibe el nombre hasta que es circuncidado. Jesús se llama Jesús el 1 de enero, cuando se festeja la circuncisión de Nuestro Señor”, indica Mario Saban.

Visita de los magos

La Navidad acaba con la festividad de Reyes, que conmemora la visita a Jesús en Belén de “unos magos que venían del Oriente” con oro, incienso y mirra. La narra sólo Mateo, que ni dice cuántos eran ni los identifica. Que los peregrinos fueron tres y sus nombres es algo de siglos posteriores. Los Reyes Magos fueron muy posiblemente un invento del evangelista para otorgar universalidad al Mesías, adorado por extranjeros mientras su paisano Herodes le quiere matar. Entregar regalos el 6 de enero entronca, según Saban, con la costumbre judía de hacérselos al recién nacido después de su circuncisión.

La estrella de Belén, que los astrónomos llevan siglos intentando identificar, sería también un añadido simbólico, en opinión de los historiadores. Como en el nacimiento de otros grandes personajes, en el de Jesús era necesario un signo en el cielo. “La estrella es un símbolo del Mesías”, señala Rafael Aguirre. Además, en el libro de los Números (24,17), el vidente Balaam pronostica el esplendor de Israel de la mano de un caudillo que tendrá una estrella como símbolo. La estrella con estela, ahora tan común en los belenes, es un invento de Giotto en su Adoración de los magos, de 1304, tres años después de una visita del cometa Halley.

La matanza de los menores de dos años ordenada por Herodes, y narrada por Mateo, es un reflejo de la ordenada por el faraón en tiempos de Moisés. Según Aguirre, junto con la posterior huida a Egipto, responde a la intención del evangelista de presentar a Jesús como el nuevo Moisés, como el nuevo Israel. Así acaba la recreación de los orígenes de Jesús, en los que prevalece lo simbólico sobre lo histórico.


“La lectura histórica no tiene sentido”, dice Rafael Aguirre

“La lectura histórica no tiene sentido”, dice Rafael Aguirre sobre los textos del nacimiento y la infancia de Jesús de los evangelios de Mateo y Lucas. En opinión de este experto, hay en esos escritos una intención por parte de los autores de engrandecer los orígenes del Jesús ya muerto. Su concepción y nacimiento milagrosos conectan con los prodigios que rodean le llegada al mundo de otros grandes personajes bíblicos como Sansón y Juan Bautista, éste último hijo de madre estéril y de avanzada edad.

Los evangelistas mezclan datos históricos con símbolos, mitos y tradiciones judías, lo que hace que los textos resulten a veces contradictorios. ¿Por qué los Magos aparecen en Mateo y Lucas los ignora? ¿Por qué José y María están en una versión en Belén y en la otra tienen que viajar a la aldea desde Nazaret? ¿Fue Jesús a Egipto, como dice Mateo, o estuvo siempre en su tierra, como se desprende de Lucas? “Buscar una concordancia entre los dos textos no tiene sentido. No estamos ante libros de historia en el sentico moderno de la palabra”, indica Aguirre. Este teólogo destaca el valor de estas narraciones para los creyentes, pero también para quienes no lo son. Para estos últimos, la Natividad sería una de las grandes historias míticas de la cultura occidental.

¿Divino o humano?

Mario Saban mantiene que “la Biblia es todo un gran problema de intepretación”. Para él, en consonancia con la tradición judía, Jesús no fue Dios hecho hombre, sino un rabino cuya figura sus seguidores ensalzan en sus crónicas de los hechos. “Es un rabino brillante divinizado en el siglo IV”. ¿Qué es lo que ocurrió en el siglo IV? Que Constantino convierte el cristianismo en la religión del Imperio romano.

La institucionalización de la Iglesia se plasma en una serie de concilios. El de Nicea establece en 325 como dogma la divinidad de Jesús; el de Constantinopla de 381 sienta las bases de la Trinidad; y el de Éfeso de 431 proclama que María, al ser madre de Jesús, es madre de Dios. “Jesús existió en el siglo I y Cristo apareció en el IV”, sentencia Saban.

Para este historiador, el personaje evangélico se corresponde con un rabino fariseo de la corriente más aperturista -de ahí su enfrentamiento con los otros fariseos que santifican el sábado en detrimento del hombre- al que los romanos ejecutan por temor a que encabece una rebelión contra el Imperio. Antes de crucificar a Jesús, Roma había ejecutado a veinticuatro pretendientes a mesías que habían liderado otras tantas insurrecciones.

Publicado originalmente en El Correo.

Salman Rushdie advierte de que la gran batalla actual es entre religión y razón, entre magia y ciencia

“Creo que la gran batalla que se está librando en la actualidad se puede describir como un choque entre religión y razón, o entre el radicalismo islámico y Occidente. Pero una definición más exacta sería la siguiente: por una parte hay una visión del mundo materialista, de personas que creen que el mundo está aquí y es sólido; que está hecho de cosas, de objetos que se pueden tocar, sentir, comprar, vender… Y por otra parte hay una visión que dice que eso es una ilusión, que no es importante el mundo sino lo que está más allá, la trascendencia, el paraíso. Esa batalla, la de la realidad de las cosas, es en la que estamos luchando. ¿Qué es el mundo, material o inmaterial?”, le comentaba hace unos días Salman Rushdie a César Coca, en una magnífica entrevista publicada ayer en El Correo . Si no la han leído, háganlo.

El literato angloindio -“Yo estoy en el lado de lo material”- demuestra que todavía queda esperanza, que aún hay gente capaz de reflexionar en los medios de comunicación. Y recuerda que el conflicto en el que vivimos no enfrenta a un Oriente y Occidente geográficos, sino mentales. “En EE UU ahora, por ejemplo, la mayoría de la población cree en las verdades apocalípticas de la cristiandad. En la India, cada vez hay más fundamentalistas hindúes. Se mire por donde se mire, se ve este fenómeno; la batalla entre el mundo de la razón, la ciencia, la perfección, y por otra parte, el mundo de la trascendencia, lo milagroso, la creencia, la magia, los sueños…”, dice.

César Coca, por cierto, acaba de publicar Entrevista con la cultura (Bassarai Ediciones). El periodista de El Correo, uno de los culpables de la interesante bitácora Divergencias, recoge en el libro algunas de las entrevistas que ha hecho desde 1999 a personajes como Rushdie, José Saramago, Daniel Barenboim, Mario Vargas Llosa, Javier Marías, Salvador Pániker y P.D. James, entre otros. Una gozada.

Serpientes de verano

¿HUELLAS DE OTROS MUNDOS? Aficionados a lo paranormal examinan un conjunto de círculos aparecidos en un campo de cereal en la República Checa en julio. Foto: Efe.

Hay noticias sorprendentes que se cuelan en los periódicos, la radio y la televisión, y que, sin embargo, tienen pocos visos de ser ciertas, cuando no son descaradamente falsas. Sucede, especialmente, en julio y agosto. Cuando la actividad política, social y económica decae, asoma un monstruo en un lago, se licúa la sangre de un santo, se encuentran piedras que prueban hechos bíblicos y la Atlántida reaparece. Se las llama serpientes de verano; aunque también se dan en otras épocas vacacionales.

ARQUEOLOGÍA BÍBLICA
Israel
Piedras para la fe

LA CUEVA DEL BAUTISTA. La gruta de cerca de Jerusalén en la que Juan Bautista inició a discípulos fue presentada a bombo y platillo hace un año. ¿El problema? Que los restos datan de los siglos IV ó V mientras que el profeta vivió en el siglo I.No pasa un año sin que se desentierren restos arqueológicos que confirman algún episodio bíblico. En 2004, fue una cueva presentada como el lugar donde Juan Bautista iniciaba a seguidores; aunque los hallazgos eran de época bizantina, de cientos de años después del profeta. Este mes, se han descubierto el palacio del rey David y la piscina de Siloé, en la que Jesús curó a un paralítico, según los Evangelios.

Ligar piedras a hechos de las Escrituras garantiza la atención de los medios a hallazgos que, si no, pasarían desapercibidos. La línea de razonamiento de los arqueólogos sensacionalistas suele ser del estilo de: hemos descubierto una barca de hace dos milenios en el mar de Galilea; Jesús vivió hace dos milenios en Galilea; luego Jesús pudo navegar en esa barca. Así que el titular que se vende es: encontrada la barca en la que Jesús navegó por el mar de Galilea. Eso ha pasado con la piscina de Siloé.

“En Jerusalén hay un montón de mikvaot, de piscinas rituales de los judíos. Entre 1969 y 1975, el arqueólogo Benjamin Mazar descubrió 40 sólo en la zona sudeste del Monte del Templo. La de este verano es una más. ¿La de Siloé? Puede que sí y puede que no. Además, ya hay otra piscina que se enseña a los turistas desde hace años como la de Siloé, con la misma base que la de ahora”, indica el historiador José Luis Calvo. Respecto al palacio de David, el Jerusalén de la época -siglo X antes de Cristo- era una aldea y David, como Salomón, un caudillo tribal, por lo que la existencia de un palacio es muy improbable. “Sabemos que no hubo ningún éxodo de Egipto y que otros episodios del Antiguo Testamento nunca sucedieron. La Biblia no es un libro de Historia; es una obra que crea un pasado para un pueblo, con objetivos nacionalistas”, sentencia el experto.

CUANDO EL OVNI SE ESTRELLA
Roswell (Nuevo México, EE UU)
Autopsia de serie B

Roswell acoge ya un museo dedicado a los ovnis.No hay estío sin ufólogos que monten vigilias nocturnas a la caza de platillos volantes. El mito nació en junio de 1947, cuando Kenneth Arnold, un hombre de negocios estadounidense, vio nueve objetos extraños cerca del monte Rainier. Quince días después, la prensa anunció que un platillo se había estrellado en Roswell. Desde entonces, los alienígenas desembarcan en los medios cuando las noticias flojean, aunque, como hace años que ellos mismos flojean, se han acabado refugiando en revistas donde hasta los coches tienen alma.

La última vez que salieron en la tele y la prensa a todo trapo fue en el verano de 1995, por una película de una autopsia a uno de los extraterrestres de Roswell. Los forenses y técnicos en efectos especiales que la vieron concluyeron que era un montaje: los médicos no llevan ni guantes ni trajes anticontaminación -se supone que están ante a un ser de otro mundo-, el cámara rueda de lejos y eludiendo los detalles, el cadáver está en una camilla y no en una mesa de autopsias… “Se trató de un burdo fraude con ánimo crematístico, en el que lo sorprendente es que se le otorgara crédito a un montón de especulaciones, suposiciones, licencias periodísticas y falta de sentido crítico”, comenta Ricardo Campo, del Departamento de Filosofía de la Universidad de La Laguna y miembro de la Fundación Anomalía.

El principal avalista de la cinta en España fue Javier Sierra, ufólogo ahora metido a autor de novelas históricas. Defendió su autenticidad en la prensa esotérica y en un libro –Roswell: secreto de Estado– en el que sostiene que el transistor es un invento basado en tecnología del platillo estrellado, que en realidad fue un globo para detectar ondas causadas por pruebas nucleares soviéticas. “Roswell es representativo de la ufología mundial: un bulo alimentado por los medios de comunicación y sistemáticamente explotado por los comerciantes de misterios imaginados”, concluye Campo.

LA SOLEDAD DEL MONSTRUO
Lago Ness (Escocia, Reino Unido)
Un reptil longevo

VENERADO. El brujo Kevin Carlyon ofició en junio de 2003 un ritual de protección para Nessie. Foto: Reuters.Nessie es la serpiente de verano por antonomasia. Debutó en 1933 y, un año después, su imagen fue capturada en una foto en la que se ve un largo cuello y una pequeña cabeza que asoman sobre el agua del lago Ness. Eso atrajo a mucha gente hasta la región de Inverness, donde se estima que hoy en día el turismo del monstruo deja anualmente unos 40 millones de euros.

En 1994, se supo que la foto de 1933 -la más famosa y fiable- es un montaje hecho con una figura flotante; pero Nessie se resiste a morir. No hay verano que no acapare titulares, bien porque se va a explorar el lago con sónar, bien porque los organizadores de un triatlón contratan un seguro por 2,2 millones de euros -como pasó en julio- por si los participantes son atacados por el monstruo.

Sus seguidores lo presentan como un plesiosaurio, un reptil acuático de la era de los dinosaurios. Pero ¿cómo ha podido sobrevivir un único animal durante millones de años?, ¿es un monstruo de longevidad matusalénica?, ¿de qué se alimenta en el lago Ness, donde hay muy pocos peces? Si se trata de una población de varios ejemplares, ¿por qué no se ha encontrado nunca un cadáver? Además, el lago se formó hace sólo 12.000 años: ¿dónde estuvo Nessie hasta entonces?

ECOS DEL TARDOFRANQUISMO
Bélmez de la Moraleda (Jaén, España)
Caras de cemento

IMÁGENES FANTASMALES. Las caras del suelo de una cocina de Bélmez fueron un fenómeno turístico en los años 70 y resucitaron en 2004 cuando, tras el desembarco de unos parapsicólogos, aparecieron rostros en otras casas del pueblo.Fue considerado el “mayor misterio paranormal de todos los tiempos”. Las caras de Bélmez aparecieron en el suelo de cemento de la cocina de una humilde vivienda de la localidad jienense el 23 de agosto de 1971. Pronto se llenó el pueblo de defensores de la paranormalidad del fenómeno que, sin embargo, no mostraban ninguna prueba… y de turistas.

“En el primer artículo que se publicó -en el Ideal de Granada el 18 de septiembre de 1971-, se ve una imagen de la dueña de la casa, María Gómez Cámara, llevando en la mano un fajo de fotos que vendía a los turistas por el entonces muy respetable precio de diez pesetas. La mujer aseguraba que no cobraba por visitar la casa, pero reconocía que los visitantes le pagaban un duro por cabeza”, indica Fernando Frías, presidente del Círculo Escéptico, una organización dedicada al análisis crítico de lo paranormal de la que también forman parte Calvo y Campo. Se habló de fraude y, poco a poco, la historia fue apagándose. “Se decía que las caras las pintaba un pariente de María Gómez Cámara, fotógrafo de profesión y pintor aficionado. Nunca se sabrá con seguridad, pero lo cierto es que las caras que aparecieron tras la muerte de este hombre mostraban una técnica mucho más torpe, menos elaborada”.

El misterio resucitó hace año y medio, después del fallecimiento de la dueña de la casa. Convencida por unos cazafantasmas, la alcaldesa, María Rodríguez, quiso comprar la vivienda para montar una centro de interpretación; pero el precio se disparó hasta 600.000 euros. Milagro de los milagros, aparecieron entonces caras en otras casas mucho más baratas. Los cazafantasmas certificaron su autenticidad; pero el parapsicólogo Francisco Máñez desveló cómo pueden hacerse caras de Bélmez con agua y aceite, y les acusó de fraude: “Les enseñé un método para fabricar falsas teleplastias, lo usaron y obtuvieron lo que se esperaba”.

‘GRAFFITIS’ ALIENÍGENAS
Sur de Inglaterra (Reino Unido)
Cosechas de arte

Los círculos de las cosechas se han vinculado a los alienígenas y a los lamentos de una Madre Tierra agonizante por la acción del hombre. Nacieron a mediados de los años 70 en el Reino Unido, donde han alcanzado una gran complejidad. En otros países, como Chequia -donde aparecieron en julio-, son ahora muy sencillos, como en Inglaterra hace treinta años. La razón no es que los alienígenas tengan una especial predilección por el campo inglés.

Los primeros fabricantes de círculos fueron una pareja de jubilados armados con una barra metálica para aplastar el cereal, cuerdas y estacas. Se llamaban Doug Bower y David Chorley, y confesaron sus fechorías en 1991. Ahora, hay en el Reino Unido varios grupos de artistas que usan ordenadores para sus diseños, pero sobre el terreno emplean los mismos útiles que los pioneros. Llevan años haciéndolo y esa experiencia hace sus obras más complejas que las de sus colegas de otros países. Y los campesinos, tan contentos: cobran a buen precio la entrada a sus propiedades a miles de incautos.

CRIATURAS FEROCES
Reino Unido
Una pantera en el jardín

Fotograma del vídeo de la pantera fantasma grabado en Vizcaya en 2003. Sin referencias, bien puede tratarse de un gato. Foto: 'El Correo'.Los alien big cats (grandes gatos extraños) son un clásico de la campiña inglesa, donde hay registrados avistamientos de grandes felinos desde los años 60. No se ha capturado ninguno, en las fotos jamás hay elementos de referencia -si no existen, es imposible calcular el tamaño y el animal puede ser un gato doméstico- y se han llegado a fotografiar peluches y hacerlos pasar por panteras, según revela en su último número la revista Fortean Times sobre el caso de la Bestia de Cwmbran.

Estas escurridizas fieras -tan celosas de su intimidad como Nessie, el Yeti y el Bigfoot– llegaron a España hace unos años. En abril de 2003, una vecina de la localidad vizcaína de Armintza vio un animal “muy grande” que “tenía la cola larguísima y andaba como un felino”. Y se montó la caza de la pantera, con ertzainas y guardas forestales batiendo los montes, helicópteros, jaulas-trampa con carne que ningún animal tocó, huellas consideradas por un biólogo de un gran felino y un vídeo que no sirve para descartar que se tratara de un gato negro. Al final, la fiera se esfumó. Nunca más se supo de ella.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

¿De la gloria del olivo?

La elección de Joseph Ratzinger no ponía, en principio, fácil a los partidarios de la autenticidad de la profecía de san Malaquías casar al nuevo papa con el lema que le corresponde según el augurio. De gloria olivae (de la gloria del olivo) es un dístico ideal para un nativo de cualquier país olivarero; pero difícilmente encaja en la biografía de un alemán, por mucho que sea de origen campesino. Además, si el pontífice hubiera hablado del olivo o de la paz durante su primera comparecencia pública, su identificación con la divisa habría sido automática; pero no lo hizo: se presentó como “un humilde trabajador de la viña del Señor”.

La profecía de san Malaquías consta de 111 dísticos y un último comentario, que corresponderían a los 112 papas habidos entre Celestino II (1143-1144) y el Juicio Final. Fue publicada por primera vez por Arnoldo de Wyon en 1595 en su libro El árbol de la vida, donde atribuía la lista de lemas a san Malaquías (1094-1148). Este monje irlandés gozó de dotes proféticas, según la biografía escrita por su amigo san Bernardo de Claraval, quien no cita ninguna profecía de los papas.

El jesuita Claude-François Menestrier apuntó ya en el siglo XVII que el augurio se había confeccionado en 1590 para propiciar la elección del cardenal Girolamo Simoncelli como sucesor de Urbano VII. El lema que le tocaba al nuevo papa –Ex antiquetate urbis (de la antigüedad de la ciudad)- parecía hecho a medida de un prelado natural de Orvieto, cuyo nombre procede del latín urbs vetus (ciudad vieja). La tesis de Menestrier se basa, además, en que la profecía fue desconocida hasta 1595, cuando la publicó Arnoldo de Wyon, y que las divisas casan bien con los papas anteriores a esa fecha; pero no tanto con los posteriores.

Un reciente estudio del historiador José Luis Calvo revela que hasta 1590 todos los dísticos encajan con la familia, el nacimiento, la carrera eclesiástica o las características del papado del protagonista. Después, la cosa cambia: la mayoría responde a otras particularidades del pontífice, algunas bastante traídas por los pelos, simplemente porque el autor puso esas divisas al tuntún.

Desde el siglo XVII, los malaquistas han forzado el significado de los lemas hasta el extremo de dar varias explicaciones excluyentes para el mismo papa. Así, de Juan Pablo II (De labore Solis, del trabajo del Sol), han dicho que nació durante un eclipse solar, que vino del Este -de donde nace el Sol- o que fue un incansable trabajador. Y de Juan Pablo I (De meditate Lunae, de la mitad de la Luna), que reinó en la Iglesia de una media luna a otra o que su nombre, Albino Luciani, significa luz blanca, luz de Luna.

¿Cómo casa de la gloria del olivo, el lema del penúltimo papa antes del fin del mundo, con Ratzinger? No es por su país de origen ni por su etnia -el olivo simboliza a los judíos-; pero puede ser por el nombre que ha elegido como papa: Benedicto. Esta denominación puede ligarse a san Benito, fundador de la orden benedictina, conocida como la olivetana. Es lo mejor que hay de momento para vincular al cardenal de hierro con un texto que no escribió san Malaquías y en el que los lemas son tan ambiguos que permiten cualquier tipo de identificación, a gusto del consumidor.

Publicado originariamente en el diario El Correo.

Sólo quedan dos papas

Con la muerte de Juan Pablo II, 110 papas de los listados en la profecía de san Malaquías son ya historia. Sólo quedan dos. Y durante el mandato del último, Pedro el Romano, “la ciudad de las siete colinas (Roma) será destruida, y el juez tremendo juzgará al pueblo”. Los seguidores de la profecía creen que augura el fin del mundo. ¿Pero hay motivos reales para la inquietud? ¿Es cierto que una relación de lemas redactada por un monje en el siglo XII predice la identidad de todos los pontífices elegidos desde entonces?

Malaquías O’Morgair nació en Armagh (Irlanda) en 1094 y fue ordenado sacerdote en 1120. Cinco años después, fue nombrado obispo. Murió en Claraval (Francia) en 1148, y Clemente III le canonizó en 1190. Según su amigo san Bernardo, en cuyos brazos murió, gozaba de los dones de la levitación, la sanación por imposición de manos y la clarividencia. Y es famoso por la llamada profecía de los papas, aunque san Bernardo ni la menciona en su biografía de san Malaquías.

Cuatro siglos de silencio

Cuenta el abad François Cucherat en Profecías sobre la sucesión de los papas (1871) que, cuando san Malaquías viajó a Roma en 1139 para informar de los asuntos de su diócesis a Inocencio II, tuvo una visión de la lista de pontífices que gobernarían la Iglesia hasta el final de los tiempos. Cucherat dice que el obispo entregó al papa la profecía y que ésta permaneció oculta en los archivos vaticanos durante más de cuatro siglos. Así explica el religioso que el mundo no supiera de los augurios de san Malaquías hasta 1595, cuando Arnoldo de Wyon los incluyó en su libro El árbol de la vida.

La profecía consiste en 111 lemas y un último comentario más amplio que pretenden definir a 112 papas entre Celestino II, elegido en 1143, y Pedro el Romano, el último de los reyes de la Iglesia. “Los dísticos casan perfectamente hasta 1590 con escudos, lugares de nacimiento y sedes desde las que accedieron al papado los pontífices; pero después empiezan los problemas. Desde Gregorio XIV, los malaquistas tienen que recurrir a casi cualquier aspecto de la vida del papa o de la sociedad en la que vivió para intentar que cuadre con su divisa, y ni aún así lo consiguen”, indica el historiador palentino José Luis Calvo. El filósofo español Benito Jerónimo Feijoo ya llamaba la atención sobre este particular en el segundo tomo de su Teatro crítico universal (1728): “Estos motes se ajustan con gran propiedad a todos los papas que hubo por espacio de 447 años, contando desde Celestino II hasta Gregorio XIV inclusive; pero es menester interpretar los que se siguen con suma violencia para acomodarlos a los papas que hubo desde Gregorio XIV hasta Benedicto XIII, que al presente reina”.

Feijoo considera determinantes el silencio de 450 años desde la muerte del monje hasta la primera publicación de la profecía por Arnoldo de Wyon, y la claridad de los lemas anteriores a 1590 frente a la oscuridad de los posteriores. Y concluye que “se fabricaron estas profecías” hacia 1590 y, “como el impostor que las fraguó sabía quiénes habían sido los papas antecedentes e ignoraba los venideros, para aquéllos dispuso los motes e modo que viniesen con propiedad; pero para éstos fue preciso echarlos al azar”.

El ilustrado español coincidía en su dictamen sobre la autenticidad de la lista de futuros pontífices asignada al santo irlandés con el jesuita Claude-François Menestrier, autor de la Refutación de las profecías, falsamente atribuidas a san Malaquías, sobre la elección de los papas (1669). Este historiador y otros de su época apuntan una razón terrenal para la confección de los augurios hacia 1590: la intención de dirigir la elección del sustituto de Urbano VII, el último papa que casa perfectamente con el lema que le corresponde. Y señalan como beneficiario de la profecía al cardenal Girolamo Simoncelli.

El origen de la profecía

“El autor de la lista quería forzar la elección de un pontífice determinado y al cónclave concurría el cardenal Girolamo Simoncelli, que era de Orvieto. El nombre de esa ciudad italiana deriva de urbs vetus, que significa en latín ciudad vieja. Curiosamente, según la profecía, el lema del sucesor de Urbano VII es Ex antiquitate urbis (de la antigüedad de la ciudad)”, explica Calvo. El dístico encajaría como anillo al dedo con Simoncelli; pero salió elegido Niccolò Sfondrati, nacido en Milán y que adoptaría el nombre de Gregorio XIV. “A partir de esa fecha, la perfecta adecuación entre lemas y papas hace aguas por todas partes”, señala el estudioso palentino.

La correspondencia de los pontífices anteriores a 1590 con los lemas del texto publicado por Arnoldo de Wyon no es tal después, por lo que los partidarios de la profecía se ven obligados a hacer juegos malabares para mantenerla a flote. Así, en el caso de Karol Wojtyla, las explicaciones al lema que le corresponde –De labore Solis (del trabajo del Sol)- van desde la coincidencia de su nacimiento con un eclipse solar que tuvo lugar sobre el sur del Índico y el Pacífico hasta su carácter viajero, pasando porque fue un pontífice originario del Este, por donde sale el Sol.

La atribución de la profecía a san Malaquías fue una treta para conferir credibilidad a la relación de lemas, dada la fama de vidente que había tenido en vida el santo irlandés. San Bernardo -“su gran valedor”, recalca Calvo- dice, por ejemplo, que el monje predijo con acierto el día de su propia muerte. Aunque no se pueda saber a ciencia cierta quién fue el fabricante de la profecía, sí hay pruebas indirectas de cuándo lo hizo: después de 1568.

La pista de los antipapas

En la lista de san Malaquías aparecen mezclados los papas con ocho antipapas, de los que sólo dos son presentados como tales: Nicolás V (Corvus schismaticus, el cuervo cismático) y Clemente VIII (Schisma Barcinorum, el cisma de los barceloneses). Lo mismo había hecho el veronés Onofrio Panvinio (1530-1568), corregidor y revisor de la Biblioteca Vaticana, en su historia de los papas, en la cual de los ocho antipapas sólo identificaba a dos, los mismos que en la lista presuntamente escrita por san Malaquías: Nicolás V y Clemente VIII. “No parece posible que un autor movido por Dios haya introducido en la lista de los papas a antipapas como Víctor IV (1159-64), Pascual III (1164-68), Calixto III (1168-78), Nicolás V (1328-30), Clemente VII (1378-94), Benedicto XIII (1394-1423), Clemente VIII (1424-39) y Félix V (1439-49)”, dice el sacerdote Miguel Ángel Fuentes en el portal de Internet Catholic.net.

“Además, a la hora de justificar los dísticos de algunos de los pontífices, el autor de la profecía de san Malaquías comete exactamente los mismos errores que Panvinio sobre la orden a la que pertenecía Eugenio IV, la profesión de la familia de Juan XXII (1316-34) y el motivo heráldico del escudo de Clemente IV (1265-68)”, indica Calvo. Tanto en la obra de Panvinio como en la profecía se atribuye a Juan XXII el lema De surore Osseo (del zapatero de Ossa) y, aunque la familia del pontífice es Duesse, no hay en ella ningún zapatero. A Clemente IV, ambos le ponen un dragón en el escudo familiar, cuando lo que hay es un águila. “El autor de la profecía fusiló la historia de Panvinio sin pararse a pensar”, concluye el historiador español. El falso Malaquías puso a partir de 1590 lemas al azar, que desde entonces se han metido a los papas con calzador.


Lemas y pontífices

León XI (1605). Undosus vir (el varón ondulado). Murió a los veintisiete días de ser elegido, de un resfriado. Su papado “se agotó como una ola”, dicen los creyentes en la profecía.

Inocencio XI (1676-1689). Bellua insatiabilis (la bestia insaciable). Tenía un león en su escudo. El felino sería la bestia insaciable.

Benedicto XIV (1740-1758). Animal rurale (el animal rural): Fue un erudito; el más sabio de los papas. “Hablar de él como El animal rural es ridículo. Se justifica diciendo que era muy trabajador”, indica José Luis Calvo.

León XII (1823-1829). Canis et coluber (el perro y la serpiente). Según los partidarios de la autenticidad de la profecía, el can hace referencia a la actitud vigilante y la serpiente, a la prudencia. “El problema -apunta Calvo- es que, en el cristianismo, el perro es la impudicia y la serpiente, símbolo del pecado”.

Juan XXIII (1958-1963). Pastor et nauta (pastor y navegante). Lo de pastor, que va bien a cualquier papa, se vincula a la convocatoria del Concilio Vaticano II y lo de navegante, a que fue cardenal y patriarca de Venecia, ciudad de las góndolas.

Juan Pablo I (1978). De meditate Lunae (de la mitad de la Luna). Su pontificado duró veintiocho días, de una media luna a otra. Otra explicación recurre al significado de su nombre: Albino (blanco) y Luciani (luz) se referirían a la luz de la Luna, que es blanca.

Juan Pablo II (1978-2005). De labore Solis (del trabajo del Sol). Unos recuerdan que nació durante un eclipse solar. Es cierto, pero el eclipse fue parcial y visible en el Índico y el Pacífico meridional, no en Polonia. Otros destacan que es un papa llegado del Este, donde nace el Sol. Y no faltan quienes apuntan que el lema se refiere a su incansable labor al frente de la Iglesia.

? (2005-). De gloria olivae (de la gloria del olivo). Puede ser un pontífice de un país productor de aceite -hay muchos-, de un benedictino -la orden olivetana-, de origen judío -el olivo simboliza al pueblo elegido-…


¿Cuenta el papa del Palmar?

La mezcla en la profecía de san Malaquías de papas y antipapas impide asegurar cuántos pontífices faltan para el Juicio Final. Porque ahí estaba el recientemente fallecido Clemente Domínguez, papa del Palmar de Troya, a quien han ignorado sistemáticamente los partidarios de los augurios del monje irlandés. Autoproclamado Gregorio XVII a la muerte de Pablo VI, le correspondería el lema De meditate Lunae, mientras que De labore Solis sería para Juan Pablo I y De gloria olivae, para Juan Pablo II.

En el Palmar de Troya ya han elegido papa: se llama Manuel Alonso Corral. Sería Pedro el Romano y ya no habría tiempo para nada más. Porque la profecía dice: “En la última persecución de la santa Iglesia romana tendrá su sede Pedro el Romano, que hará pacer a sus ovejas entre muchas tribulaciones; tras la cuales, la ciudad de las siete colinas será destruida, y el juez tremendo juzgará al pueblo”.

Claro que, si no se cuenta al papa Clemente y los suyos, quedarían todavía dos papas: el que se elegirá en cónclave en Roma a partir de 18 de abril será el penúltimo. ¿Qué pasará cuando pase el tiempo y el Juicio Final no se celebre? Los profetas y sus partidarios siempre han sabido echar tierra sobre sus errores. Basta recordar que, según sus exégetas, Nostradamus vaticinó el fin del mundo para 1999 y aquí estamos, a pesar de lo cual la credibilidad de esos intérpretes no se ha visto afectada. Los malaquistas hablan ya no del Apocalipsis, sino de una nueva época para la Iglesia, aunque lo del ‘juez tremendo’ deja lugar a pocas dudas.

Publicado originalmente en el diario El Correo.