Una paleta de colores para detectar extraterrestres

8 de los 137 microorganismos utilizados como potenciales biofirmas en otros mundos. Foto: Hedge / Instituto Max Planck.Un grupo internacional de científicos ha elaborado un catálogo de colores de la luz reflejada por 137 microorganismos que podría servir para identificar la vida en el espectro de otros planetas, la luz de esos mundos que llega hasta nosotros. “Esta base de datos nos da el primer vistazo a lo que podrían parecer algunos mundos de ahí fuera. Nos Hemos fijado en una amplia gama de formas de vida, incluyendo algunas de los entornos más extremos de la Tierra”, ha explicado Lisa Kaltenegger, profesora de astronomía y directora del Instituto de Puntos Azules Pálidos de la Universidad de Cornell, cuyo objetivo es buscar exoplanetas -mundos alrededor de otras estrellas- habitables. Los principios de la paleta de firmas de la vida, o biofirmas, se publican esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los autores recuerdan que «gran parte de la historia de la vida en la Tierra ha estado dominada por los microbios» y es probable que la existente en muchos exoplanetas se encuentre todavía en la etapa unicelular. Por eso, su base de datos cuenta con una amplia gama de biofirmas que podrían corresponderse con las de la vida en otros mundos donde, por ejemplo, la forma predominante fueran los extremófilos. Llamamos así a los microbios que en la Tierra viven en entornos que matarían a muchas criaturas, incluidos nosotros. Son organismos capaces de desarrollarse en la oscuridad absoluta, a altas presiones, sin agua o casi, en ambientes muy ácidos o muy alcalinos, a altísimas o bajísimas temperaturas, bombardeados por radiación… Muchos son poliextremófilos; es decir, se encuentran cómodos en un ambiente que reúne varias condiciones extremas. Aunque todo es cuestión de perspectiva y, si los extremófilos pensaran, para ellos nosotros seríamos extremófilos.

«Una aproximación cuando se busca vida en exoplanetas es explorar el rango de pigmentos que han evolucionado en la Tierra», explican los investigadores. Si un astrónomo extraterrestre viera nuestro planeta a través del telescopio, vería la luz del Sol que reflejan la vegetación y los océanos filtrada por la atmósfera y podría deducir de su color cuál es la composición química de nuestro mundo. Como en otros planetas la vida microbiana podría ser la dominante, un catálogo de la luz reflejada por microorganismos puede ser una herramienta muy útil para futuros telescopios que busquen vida en los planetas extrasolares. «Nuestros resultados muestran la increíble diversidad de vida que puede detectarse de forma remota en los exoplanetas. Hemos estudiado por primera vez las firmas de la reflexión de la luz en una diversidad de microorganismos pigmentados de diversos ambientes de la Tierra -incluyendo los extremos-, lo que proporciona una guía más amplia, basada en la vida de la Tierra, para la búsqueda de signos de vida extraterrestre», indica Siddharth Hegde, uno de los autores.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.

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