La Junta y los oncólogos andaluces premian a practicantes de reiki, flores de Bach y homeopatía contra el cáncer

Proyecto Mariposa.

La Junta de Andalucía y la Sociedad Andaluza de Cancerología (SAC) han premiado a una asociación, Proyecto Mariposa, que fomenta el uso del reiki, las flores de Bach, la acupuntura, la osteopatía, la homeopatía, la hidroterapia de colon, la biodanza, la terapia sacrocraneal y otras pseudoterapias en el tratamiento de esa enfermedad. El Gobierno de Susana Díaz y los oncólogos  la región consideran que la entidad impulsa iniciativas que contribuyen «a una mejor difusión, comunicación y conocimiento de la enfermedad por parte de pacientes, familiares de personas afectadas por cáncer y población general», y por eso la han galardonado en la primera edición de unos premios que reconocen «iniciativas, tanto individuales como colectivas, en el marco de la comunicación que fomenten acciones positivas en la prevención, detección y afrontamiento del cáncer en Andalucía».

Proyecto Mariposa se define como «un grupo multidisciplinario de profesionales de la salud» que parten del «convencimiento de que, para poder lograr la curación del cáncer, se necesita realizar un tratamiento integral del cuerpo y la mente» mediante prácticas como las citadas. Dicen que en el pasado contaron con el apoyo económico de La Caixa y que ahora les respalda la Junta de Andalucía. Están abiertos «a todas las personas que ven en el cáncer una oportunidad de cambio en sus vidas. Nuestros pilares básicos de actuación son terapias médicas, nutrición, medicina naturista, acupuntura, homeopatía, flores de Bach, intervenciones cuerpo-mente, relajación, meditación, visualizaciones, autocuración, grupos de autoapoyo, manipulaciones corporales (quiromasaje, osteopatía, shiatsu), terapias energéticas (Qi-gong, bioenergética) y cuidados corporales (estética y peluquería)». Y su web acoge todo tipo de bobadas pseudocientíficas, incluidas la bioenergética y la geopatía,

Nadie duda de que el buen ambiente y trato psicológico son beneficiosos para cualquier enfermo, incluidos los oncológicos. Eso es una cosa y otra, que las instituciones y organizaciones científicas hagan creer a los ciudadanos que pseudomedicinas como las citadas resultan efectivas en sí mismas. El reiki, la homeopatía y las otras terapias que fomenta Proyecto Mariposa son tan poderosas en la lucha contra el cáncer como la oración al dios que sea. Es una irresponsabilidad y una frivolidad por parte de los gobernantes y los médicos alimentar la idea de que unos pases mágicos -eso es el reiki- y el agua con azúcar pueden tener algún efecto terapéutico contra el cáncer. Ni siquiera complementario. Los responsables politicos que han abierto las puertas de la sanidad pública a estas pseudoterapias -como pasa en muchas comunidades autónomas, no sólo en Andalucía- malgastan recursos económicos y humanos en la formacion de personal sanitario en prácticas curanderiles, y los colegios médicos y de enfermería son cómplices con su silencio, y a veces apoyo expreso, de que se engañe a los pacientes de cáncer hablándoles de energías magicas y otras paparruchas.

Los premios de la Junta de Andalucía y la SAC se entregaron en Sevilla el 3 de febrero, víspera del Día Mundial del Cáncer, en el marco del II Encuentro del Foro de Pacientes con Cáncer. Además de enfermos y de ONG, en el jurado que ha otorgado el galardón a Proyecto Mariposa estaban representados la SAC, la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, y el Plan Integral de Oncología de Andalucía, lo que demuestra hasta qué punto se ha infiltrado el pensamiento mágico en la sanidad y el gobierno de esa región.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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15 comentarios

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  1. El contexto de la entrada es la infiltración de la pseudociencia en la medicina, la promoción de la irracionalidad. En principio lo que se premia son: actividades grupales, dieta y ejercicio. Nadie dudaría de que no son un invento y pueden ser útiles: ¡la medicina los usa! no son ni alternativos ni complementarios, pero la pseudociencia intenta apropiárselos.

    Ahora bien, no está muy claro* que el contenido concreto sea aceptable. Cuando se habla de alma, nutriterapia, meditación [en rueda ¿budista?], terapias naturales … se despiertan el pensamiento crítico y las sospechas acerca de una asociación que claramente promueve numerosas actividades disparatadas e ineficaces y potencialmente peligrosas en su web.

    Ningún reconocimiento institucional o erudito creará mágicamente la razón y evidencia necesaria para que esas pseudoterapias funcionen. Sin embargo, les proporciona un respaldo, involuntario si se quiere, incluso cuando no sean directamente premiadas.

    Este galardón mancha el prestigio de la institución y degrada la capacidad del profesional, quizás desplaza iniciativas mejores, vulnera la ética médica burlándose del paciente, aunque éste se crea satisfecho, todo timador proporciona ilusión durante un tiempo. Auctoritas sí, pero sólo si la razón y la evidencia están de su parte, lo contrario es inaceptable.

    *
    “En la modalidad ‘Asociaciones’, se ha premiado de forma compartida el Proyecto Mariposa, una asociación almeriense que ofrece terapias naturales como complemento al tratamiento oncológico (nutriterapia – talleres de alimentación -, terapia de gestión de emociones, meditación y ejercicio);(…)”

  2. Pues nada, que se cierren los hospitales y que volvamos a la medicina chamánica: sortilegios, oraciones y demás paparruchas de augas milagrosas (benditas u homeopáticas). ¡lo de este país empieza a ser de juzgado de guardia! http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2014/04/el-colegio-de-medicos-de-madrid.html

  3. Porque os da tanto miedo que haya personas con necesidades diferentes?
    Yo tengo cancer. He seguido todos los tratamientos que mi oncólogo me ha recomendado y estoy bien y creo que estoy bien gracias a la medicina. Pero he tenido necesidades emocionales, necesidades del alma que mi médico no ha podido cubrir. Ni siquiera el psicólogo al que también visite.
    Entonces encontré a un grupo de personas que me ayudaron a recuperar la alegría. A no tener miedo al futuro, aún cuando el futuro es incierto, aún cuando se que me puedo morir mañana porque soy una enferma con metástasis.
    Estas personas también han tenido cancer y todas ellas me dijeron lo mismo: lo primero es tu tratamiento con el oncólogo. Esto no lo puedes dejar de ninguna manera
    Y a partir de ahí me enseñaron a relajarme, a meditar para afrontar mis miedos, que eran muchos, algunos ejercicios físicos para sentirme mejor, una forma diferente de comer….y como resultado estoy mucho mejor , me siento de nuevo la dueña de mi vida.
    He compartido todo esto con mi oncólogo, que es un profesional magnífico, y sabéis lo que me dijo » adelante Marisa» .
    Esta ayuda la he tenido con el proyecto Mariposa y todo de manera altruista y desinteresada.
    Por favor, pensad que todos los seres humanos no tenemos las mismas necesidades y que la gente que generosamente esta ahí para compartir contigo sus vivencias y experiencias tienen como única meta ayudar.
    Así lo he vivido y lo vivo yo

    1. Marisa, una cosa es el apoyo psicologico y emocional a los pacientes y otra que se les vendan terapias ineficaces como reiki o flores de Bach.

  4. Hola,

    he leído con atención su artículo y los comentarios y sinceramente me encuentro algo alarmado. Primero, y para evitar discusiones fútiles, diré que no practico ni conozco a nadie que haya llevado a cabo ninguna de las terapias naturales que comenta. Digamos que en mi red social todos nos creemos la medicina basada en evidencia y recetada por un profesional competente. Cuando voy al médico pregunto por los medicamentos que me receta y si tras leer al respecto no me convencen vuelvo a la consulta y se lo comento a mi médico.

    Dicho esto a continuación expreso mi opinión sobre el texto que he leído: creo que es prepotente e infundado.

    El principal motivo por el que lo creo es que si está avalado por una sociedad que lleva muchos años cuidando del bienestar de personas con cáncer pues como poco, antes de juzgar, me gustaría saber sus motivos. ¿Se ha informado el autor del artículo de los motivos que han tenido?. A mí personalmente no me interesa tanto el amarillismo como los argumentos de los profesionales que han concedido ese premio. Yo personalmente, y de forma aislada, también creo que las terapias que comenta son milongas. Sin embargo, como ocurre con casi todos los ámbitos vitales y disciplinas de conocimiento, cuando las pones en contexto las cosas a veces cambian. cuando comencé a leer el artículo creía que iba a ver esos motivos… pero solo veo la opinión del autor sobre su decisión final.

    ¿Está diciendo el autor que las personas que han dado ese premio son ignorantes?. ¿Pérfidos?. ¿Ladrones?. Sin las explicaciones yo no me atrevería a decirlo. Es más, con sus motivos (hablo de los profesionales que han otorgado el premio), seguramente basados en su experiencia de campo (que yo no poseo, quizás sí el autor del artículo), es posible que incluso no me atreviese a ponerlo en duda aunque fuese en contra de mis convicciones. A mí personalmente me parece difícil de entender pero nunca dudaría de la responsabilidad de profesionales reputados sin argumentos adecuados. Quizás (y juego a inventar, que quede claro) los beneficios psicológicos sean muy superiores a lo que este artículo supone. Quizás (de nuevo invento) es muy importante que ante una dolencia de este tipo se cambie la forma de ver la vida para apoyar los resultados de las terapias tradicionales. Quizás (otro invento más sin evidencias, como el artículo presentado) no se malgaste tanto el dinero público como se pone en la entrada (ya que no veo datos).

    Además no creo que instituciones de este tipo busquen que los pacientes sustituyan los tratamientos oncológicos por otros basados en terapias naturales o que tengan participaciones en la organización que las proporciona. ¿O es lo que realmente afirma?.

    Sobre el argumento del dinero solo comentar dos cuestiones: la primera es que me gustaría que una entrada de este tipo contextualize adecuadamente de cuanto dinero estamos hablando y a cargo de que partida. Por otro, y este es de índole ideológico, hay que tener mucho cuidado en medir todo en función del dinero. Es un argumento muy simplista (y efectista) en general.

    Concluyendo mi exposición, la verdad que creo que sin un estudio más detallado de los motivos o más información de las motivaciones, más que una entrada informativa esta entrada es una opinión poco razonada y como el resto de las opiniones cada uno tiene la suya en base a sus prejuicios. Sin embargo, ya que el tema principal del blog es la racionalidad del conocimiento (creo) quizás esperaba que se aplicase la misma racionalidad en su construcción.

    Pedro.

    PD: He tenido este tipo de discusiones en otros foros y casi todos los participantes me respondían que yo estaba soportando un tipo o concepto de medicina alejado de la basada en evidencia. Solo por si no queda claro: yo solo consumo medicamentos recetados por el médico y nunca he recomendado a nadie que haga algo distinto a lo que yo hago. Además no tengo nociones avanzadas de medicina (para mi desgracia sí a nivel de usuario) y mi actividad profesional no tiene nada que ver con este tipo de prácticas. Por último ideológicamente soy un defensor a ultranza de lo público y del buen aprovechamiento de los recursos y servicios a los ciudadanos. Mis argumentos solo están relacionados con carencias en las argumentaciones de varias entradas sobre pseudociencia que he leído en este y otros blogs.

    1. El contexto de la entrada es la infiltración de la pseudociencia en la medicina, la promoción de la irracionalidad. En principio lo que se premia son: actividades grupales, dieta y ejercicio. Nadie dudaría de que no son un invento y pueden ser útiles: ¡la medicina los usa! no son ni alternativos ni complementarios, pero la pseudociencia intenta apropiárselos.

      Ahora bien, no está muy claro* que el contenido concreto sea aceptable. Cuando se habla de alma, nutriterapia, meditación [en rueda ¿budista?], terapias naturales … se despiertan el pensamiento crítico y las sospechas acerca de una asociación que claramente promueve numerosas actividades disparatadas e ineficaces y potencialmente peligrosas en su web.

      Ningún reconocimiento institucional o erudito creará mágicamente la razón y evidencia necesaria para que esas pseudoterapias funcionen. Sin embargo, les proporciona un respaldo, involuntario si se quiere, incluso cuando no sean directamente premiadas.

      Este galardón mancha el prestigio de la institución y degrada la capacidad del profesional, quizás desplaza iniciativas mejores, vulnera la ética médica burlándose del paciente, aunque éste se crea satisfecho, todo timador proporciona ilusión durante un tiempo. Auctoritas sí, pero sólo si la razón y la evidencia están de su parte, lo contrario es inaceptable.

      *
      «En la modalidad ‘Asociaciones’, se ha premiado de forma compartida el Proyecto Mariposa, una asociación almeriense que ofrece terapias naturales como complemento al tratamiento oncológico (nutriterapia – talleres de alimentación -, terapia de gestión de emociones, meditación y ejercicio);(…)»

      http://www.proyectomariposa.com/wp-content/uploads/2015/02/150205-VOZ-Proyecto-Mariposa-2.jpg
      http://www.juntadeandalucia.es/organismos/igualdadsaludypoliticassociales/actualidad/noticias/detalle/98378.html

    2. Pedro, lo que puede ser afirmado sin pruebas puede ser rechazado sin pruebas. No es trabajo de la ciencia ir desmintiendo lo que cada loco con una nueva terapia sacada de la manga dice; de ser así los científicos no tendrían tiempo para invertir en sus propias investigaciones porque estarían todos los días teniendo que desmentir afirmaciones extrañas y sin ningún fundamento que salen por doquier.

      Ninguna de las terapias que esa fundación acuden han sido avaladas médicamente ni por ningún método científico objetivo, por lo que, si analizas esa frase verás que, como mínimo o están estafando deliberadamente a quien ofrecen dichas terapias o peor incluso, los están utilizando como animales de experimentación, porque los están sometiendo a terapias que no han pasado por ningún filtro científico y por lo tanto, de las que no saben su verdadera efectividad. ¿A ti te parece ético aprovecharse de la desgracia ajena para, o bien estafarlos, o bien simplemente emplearlos como conejillos de indias? ¿A ti te parece correcto emplear terapias de eficacia no demostrada con pacientes graves? Mucho nos quejamos de las nefastas prácticas farmacéuticas (que no defiendo en su mayoría), pero no entiendo que nadie se queje de las prácticas pseudocientificas que emplean a los propios humanos como animales de experimentación.

      Si a ti te parece correcto dejar que esa gente sea tratada con métodos no probados bajo la premisa (tampoco comprobada objetivamente) de que no son dañinos, quizá tenemos un concepto diferente de lo que la responsabilidad frente a la sociedad en general y los enfermos en particular debería ser. No creo que se debiera permitir tratar de ese modo a los enfermos.

      1. Hola Meiga,

        creo que no has entendido mi postura. El autor de esta entrada no aporta ningún tipo de datos y además tergiversa la motivación del premio. Aprovecho tu premisa desde este punto de vista: lo que puede ser afirmado sin pruebas puede ser rechazado sin pruebas. Por lo tanto rechazo los argumentos esgrimidos en este artículo ya que, según mi criterio, no siguen un razonamiento lógico ni pruebas que lo sustenten.

        Otra cuestión interesante es la aplicación de una filosofía positivista a todos los aspectos del ser humano. Que un tratamiento esté avalado empíricamente nos da mucha seguridad al respecto (por suerte). Que otro tratamiento no lo esté, como tú dices, tampoco la quita (ni la pone por supuesto). No hay que tratar a todo el mundo como un ignorante. Aunque a muchas personas les pueda parecer sorprendente, la mayoría de la población sabe elegir por sí misma y no necesitan de supervisores de alto rango. Es cierto que existen estafas pero catalogar a todo de estafa requeriría, al menos, de pruebas probatorias. Que un tratamiento no tenga eficacia clínica no significa que no altere o influencie positivamente la vida de la persona que lo recibe. Es muy probable que haya muchas personas que no se sientan estafadas por eso. Un ejemplo, ¿Mejora una depresión por tener un tipo de amistad u otro?. Seguramente la ciencia no diga nada al respecto, pero el sentido común es posible que sí.

        Otro aspecto interesante es el relacionado con el positivismo científico (que supongo que es la filosofía que está detrás de artículos como el presentado). Yo me dedico a hacer ciencia (soy por tanto un científico) y puedo asegurar que mi campo está muy lejos de poder entender un entorno relativamente complejo. Por supuesto tenemos conocimiento considerado cierto, basado en evidencias, del funcionamiento de muchos aspectos de mi área (que no tiene nada que ver con la medicina en ninguna variante por cierto). Sin embargo cuando se introduce al ser humano todo cambia radicalmente y es muy complicado hacer afirmaciones precisas. Poniendo un ejemplo concreto: se pueden encontrar artículos (ojo!, es una suposición porque no los he buscado) que dicen que «el efecto clínico de las flores de Bach no puede distinguirse del efecto placebo» pero es posible que no existan estudios (la misma suposición que antes) que digan que «a una persona con cáncer que crea en esos tratamientos no le ayuda para nada las flores de Bach». No vale usar la ciencia para lo que se quiera. La ciencia, por su carácter experimental, tiene una capacidad muy limitada de realizar afirmaciones como la segunda. Más que nada porque es muy difícil de medirlo.

        Estoy de acuerdo en que los científicos no pueden ir desmintiendo constantemente afirmaciones realizadas por otros colectivos. Por eso existen las organizaciones profesionales y en los lugares como España las Consejerías y Ministerios. Estos unen los conocimientos científicos existentes con la experiencia práctica obtenida tras años de aplicación en entornos reales. De hecho aparentemente eso es lo que han hecho en este caso: dicen que la aproximación de esta organización ayuda a la gente a llevar mejor el cáncer. No seré yo el que diga que nunca se equivocan pero sí que antes de afirmarlo necesitaría saber bien de lo que estoy hablando ya que el sentir emocional de las personas es difícil de buscar en «pubmed». Siguiendo un argumento parecido también creo que el periodismo o la divulgación no están hechas para juzgar sino para informar. Y creo que en este artículo no se informa sino que se juzga directamente.

        Solo por terminar de responder a las preguntas que planteas, a mí no me parece ético aprovecharse de la gente. El problema es si me parece que se están aprovechando de la gente. Si se estuviesen aprovechando, y no intentando ayudarles, en efecto me parecería mal. ¿Tú sabes positivamente (como en ciencia, con evidencias) que es así?. ¿Están estafando conscientemente?. ¿Los pacientes están denunciando masivamente?. ¿Sabes positivamente que les han prometido la cura?. ¿Podrías decirme donde aparece escrito para poder opinar (reconozco que no lo he buscado)?. ¿Son cómplices los oncólogos?. ¿Por qué lo harán?. ¿Es una conspiración?. Obviamente he intentado ser irónico con algunas de mis preguntas pero quiero hacer entender que hay pocos argumentos que se escapen a un escrutinio serio y no solo referente a las terapias naturales.

        Por cierto desconozco si estas terapias son o no dañinas (ya que, como he dicho anteriormente, no he estado relacionado con ninguna en ningún aspecto) pero lo que sí que se que es dañino son los medicamentos alopáticos. Yo los consumo porque, en general, estoy convencido de que sus beneficios superan a sus perjuicios.

        Como he dicho en numerosas ocasiones no trato de decir que todos deberíamos seguir esos tratamientos. Yo directamente los desconozco y no tengo en mis planes seguirlos. Lo que me parece muy curioso son defensas a ultranza de la ciencia como herramienta para explicar cosas para las que no está pensada (o al menos a donde no ha llegado). Y por supuesto hacerlo sin seguir las mismas premisas que se defienden: aportar información objetiva, plantear una tesis adecuada, especificar un marco de razonamiento y concluir en función de todo lo desarrollado.

        Saludos,
        Pedro.

        1. «pero lo que sí que se que es dañino son los medicamentos alopáticos»

          Son potencialmente dañinos, precisamente porque funcionan.

          Por otro lado, llamar «alopáticos» a los medicamentos actuales, es extremadamente inexacto tanto desde el punto de vista etimológico como funcional. Una división falaz entre tipos de medicamentos. Ya era bastante discutible en tiempos de Haldeman, pero por aquél entonces tenía un pase. Ahora no.

  5. ¿Conoceis al oncólogo Javier Herráez? Valiente, si señor. Pasó de seguir dispensando quimio como caramelos. https://www.youtube.com/watch?v=PtXSuSPyIyI
    Por si quisierais ver, a alguien que va en contra del negocio de la enfermedad. Con datos. También sumo al dr. Hammer. Im presionante.

  6. Y los charlatanes y sus inutilterapias siguen haciéndose hueco en nuestros hospitales, poniéndose al nivel de profesionales sanitarios reales, y todo con el permiso, y por lo visto hasta la promoción de las autoridades políticas. Lo cual demuestra el «nivelazo» científico de nuestros amados políticos.
    Cada vez más lamentable. Y no veo el fin a todo esto, por desgracia.

  7. Medicina naturista, acupuntura, homeopatía, flores de Bach, intervenciones cuerpo-mente; a estas cosas se refería Hamlet cuando hablaba de » un mar de calamidades». En ocasiones me avergüenzo de ser andaluz.

  8. Seguramente es beneficioso el apoyo psicológico que reciben de estas pseudoterapias.
    Pero para eso están unos señores que han estudiado una carrera y se llaman psicólogos y los terapeutas ocupacionales y otros profesionales.
    Se dice que el sistema público de salud va a ir eliminando poco a poco la psiquiatría del sistema.
    Pues nada, sustituiremos a los psiquiatras y psicólogos (suponiendo que existan) de la seguridad social por el curandero del seguro.