La sensibilidad química múltiple no está reconocida como enfermedad en España ni en ningún otro país

La falsa noticia del reconocimiento oficial de la SQM en España, tal como la dio en su web el diario 'Deia'.«España reconoce oficialmente la sensibilidad química múltiple, la enfermedad de las personas burbuja«, decía el 24 de septiembre una nota de prensa del Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental (Fodesam). Añadía que se había incluido en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) porque «ésta es la fórmula autorizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que un Gobierno -bajo ciertas pautas- pueda oficializar las dolencias de sus ciudadanos que ella aún no ha catalogado a nivel internacional. De esta forma, España se suma a la lista de países que reconocen la SQM, como Alemania (2000), Austria (2001), Japón (2009), Suiza (2010) y Dinamarca (2012)». Al día siguiente, recibí varios mensajes de correo en los que parientes de presuntos afectados por SQM me informaban de la noticia y comprobé que algunos medios reproducían tal cual el comunicado de Fodesam, transmitiendo la idea de que la SQM es ya en España, oficialmente, una enfermedad más. ¿Es así? No.

La SQM fue identificada en los años 50 por el alergólogo estadounidense Theron G. Randolph. Según él, hay personas a quienes las sustancias químicas sintéticas les ponen enfermas. No las tóxicas, sino cualquier sustancia a un nivel muy por debajo del considerado seguro. Sufren tanto que llegan a tener que aislarse del plástico, de los colorantes, de las fibras sintéticas… Del mundo artificial. Las ideas y métodos de Randolph carecían de base científica cuando las formuló y, como se destacaba en 1995 en su obituario de The New York Times, con el paso el tiempo tampoco han conseguido el reconocimiento de sus colegas.

“Muchas personas con diagnóstico de SQM sufren mucho y son muy difíciles de tratar. Las investigaciones bien diseñadas sugieren que la mayoría de ellos tienen un desorden psicosomático por el que desarrollan múltiples síntomas en respuesta al estrés. Si esto es cierto -y creo que lo es- los pacientes de la ecología clínica corren el riesgo de diagnósticos erróneos, malos tratamientos, explotación financiera y retrasos de la atención médica y psiquiátrica. Además, las compañías de seguros, los empleadores, otros contribuyentes y, en definitiva, todos los ciudadanos se ven asediados por dudosas afirmaciones de invalidez y daños. Para proteger al público, las juntas estatales de licencias [médicas] deberían analizar las actividades de los ecólogos clínicos y decidir si la calidad general de su cuidado es suficiente para que se mantengan en la práctica médica”, resume Stephen Barrett, experto en pseudomedicinas y pseudoterapias. Es la opinión mayoritaria en la comunidad científica.

Ni ha sido reconocida ni se espera que lo vaya ser

Dos cosas me llamaron la atención del presunto reconocimiento de la SQM por el Gobierno español: que todo lo que había era un comunicado de parte interesada -el colectivo de supuestos afectados y quienes les respaldan- y que, hasta donde yo sabía, no se había publicado recientemente nada que demostrara que la enfemedad existe fuera de las mentes de los pacientes. Así que hice una cosa muy simple, el 25 de septiembre pregunté al Ministerio de Sanidad si era cierto que había reconocido la SQM como enfermedad. Después de recibir el viernes pasado una primera respuesta en la que se negaba tal extremo, pedí a los técnicos de la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación que, por favor, me aclararan algunas dudas, lo que hicieron ayer.

«La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) es la herramienta de diagnóstico estándar para la epidemiología, la gestión de la salud y fines clínicos. Esto incluye el análisis de la situación sanitaria general de grupos de población. Se utiliza para controlar la incidencia y prevalencia de las enfermedades y otros problemas de salud, y proporciona un cuadro de la situación de salud general de los países y poblaciones», dice en su web la OMS. «El propósito  es permitir el registro, el análisis y la comparación de los datos de mortalidad y morbilidad entre diferentes países, convirtiendo los literales diagnósticos en códigos que faciliten su posterior recuperación para el análisis de la información», explica el Ministerio de Sanidad, y puntualiza que la CIE la elabora la OMS, «la estructura de la clasificación no puede ser modificada por ningún país ni organización» y que, aunque «algunos países incorporan nuevos términos diagnósticos y localismos en los índices alfabéticos» -algo que está permitido-, «esta inserción de términos no supone ninguna inclusión ni creación de nuevos códigos, ni por tanto el reconocimiento de nuevas enfermedades, sólo simplifica la búsqueda del código apropiado».

«No existe en ninguna de las clasificaciones internacionales de enfermedades un código específico para la SQM», advierte el departamento que dirige Ana Mato. «En principio, parece que las próximas clasificaciones internacionales tampoco van a contar con un código específico para la SQM. En el borrador de lo que será CIE10 MC [acrónimo de Clasificación Internacional de Enfermedades, Décima Revisión, Modificación Clínica], no cuenta con un código propio. Por lo tanto, la sensibilidad química múltiple (SQM) no está reconocida ni clasificada en la CIE», añaden. Puntualizan que la entrada del índice alfabético no adjudica nada de forma extraoficial ni reconoce una determinada patología o deja de hacerlo, «sólo facilita la búsqueda del código, el código que siempre le ha correspondido: 995.3 Alergia, no especificada«. Y aclaran que «la inclusión de la SQM en el índice alfabético del CIE9 MC lo que persigue es darle un número extraoficial  (extra CIE) a fin de registrar los casos de esa posible dolencia. No significa reconocimiento -eso depende la OMS-, sino que es un paso para facilitar el que se conozca su posible incidencia en España, aun cuando no sea una enfermedad reconocida. Otros países -como Alemania- hacen lo mismo».

¿Conclusión? La SQM no está reconocida como enfermedad ni en España ni en ningún otro país, ni está previsto que la OMS vaya a reconocerla como tal. Lo más que hacen algunos países, como España, es atribuirle un código a la «posible dolencia» para conocer «su posible incidencia» entre la población, «aun cuando no sea una enfermedad reconocida». Lamentablemente, nada de esto acabará con el sufrimiento, muy real, de los enfermos, víctimas muchas veces de profesionales de la salud sin escrúpulos que se lucran con la venta de tratamientos y remedios para enfermedades inexistentes como ésta y la hipersensibilidad electromagnética.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.

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35 comentarios

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  1. LA SQM es una enfermedad creada a propósito, se genera por una intoxicación de mercurio, dicha intoxicación también causa otras enfermedades: autismo en los niños, alzheimer en los mayores, sensibilidad electromagnética, fibromialgia, esclerosis múltiple, parkinson, etc. Por ejemplo con los conservantes que le añaden de mala fe a las vacunas, o el mercurio que llevan (el 50%) las amalgamas de plata, a que no lo sabías?

    Es cierto que tanto herbolarios como farmacias -especialmente- quieren hacer de esto un lucro sangrante para la salud de mucha gente. Pero esto no implica que sea psicosomático o algo que el paciente se esté inventando.

    fuente: La verdad sobre las enfermedades emergentes, Françoise Cambayrac
    asociación: mercuriados.org

  2. No se si está información que ofrece Gámez es completa y veraz, porque al leer el Boe encontramos esto:

    161/002126
    La Comisión de Sanidad y Servicios Sociales, en su sesión del día 11 de junio de 2014, ha acordado
    aprobar con modificaciones la Proposición no de Ley relativa a la inclusión de la Sensibilidad Química
    Múltiple en la Clasificación Internacional de Enfermedades, presentada por el Grupo Parlamentario
    Popular y publicada en el «BOCG. Congreso de los Diputados», serie D, núm. 360, de 18 de noviembre
    de 2013, en los siguientes términos:
    «El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a realizar las actuaciones que resulten necesarias
    para incluir la Sensibilidad Química Múltiple en la próxima actualización de la Clasificación Internacional
    de Enfermedades, siguiendo como ejemplo fórmulas aplicadas en países como Alemania, Austria o
    Japón.»
    A dicha Proposición no de Ley se formuló una enmienda, cuyo texto, asimismo, se inserta.
    Se ordena su publicación de conformidad con lo previsto en el artículo 97 del Reglamento de la
    Cámara.
    Palacio del Congreso de los Diputados, 16 de junio de 2014.—P.D. El Secretario General del Congreso
    de los Diputados,
    Carlos Gutiérrez Vicén.
    A la Mesa de la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales
    En nombre del Grupo Parlamentario Socialista me dirijo a esa Mesa para, al amparo de lo establecido
    en el artículo 194.2 y siguientes del vigente Reglamento del Congreso de los Diputados, presentar la
    siguiente enmienda a la Proposición no de Ley relativa a la inclusión de la Sensibilidad Química Múltiple
    en la Clasificación Internacional de Enfermedades, del Grupo Popular en el Congreso.
    Enmienda
    De sustitución.
    «El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a realizar las actuaciones necesarias para incluir la
    Sensibilidad Química Múltiple y otras patologías similares en la Clasificación Internacional de Enfermedades
    (en la versión que se encuentre en vigor en el momento de efectuar dicha inclusión), aplicable en España.»
    Palacio del Congreso de los Diputados, 10 de junio de 2014.—
    Eduardo Madina Muñoz,
    Portavoz del
    Grupo Parlamentario Socialista.

    http://www.congreso.es/public_oficiales/L10/CONG/BOCG/D/BOCG-10-D-483.PDF

  3. La SQM no es la unica enfermedad inventada para atender síntomas difusos, ahora también existe la hipersensibilidad a la cándida, aunque este, por suerte, es menos conocido. Por otra parte, existen casos clínicos en que los pacientes se han curado después de un año con antidepresivos y han podido volver a hacer vida normal, hay que investigarlo más, de todos modos.

  4. Afectada de sqm, por desgracia. Tengo 37 años (recién cumplidos). Dos niñas estupendas de 4 y 1 año. Soy/era técnico de laboratorio. Esto es simplemente para contestar a dos personas que me han llegado al alma.
    Para mi gusto, cualquier debate es bueno, las críticas todas son aceptables porque todos aprendemos muchos y en ocasiones necesitamos punto de vistas diferentes para poder tener el nuestro propio. No me voy a meter en el debate. Pero como afectada os diré que las llagas que me salen en la boca, el entumecimiento de labios y las náuseas de mi problema no son psicosomáticas, psicológicas, psiquiátricas…Al igual que raul, os invito a formar parte de mi vida una semana. No tenéis ni idea de lo que es esta enfermedad, ni idea de lo que nos limita y de lo que limita a las personas que nos rodean. Creéis que yo tengo ganas, como máma que soy, de hacer pasar a mis hijas por todo esto!!, no tenéis ni idea!!.
    Nikos, jejeje, sabes cuánto dinero nos gastamos en mascarillas? sabes cuantas hemos tenido que probar para llegar a una que más o menos toleramos? y sobre todo, te has molestado en leer cómo funciona la sensibilidad química y lo diferente que somos unos afectados de otros. Yo concretamente, no puedo utilizar la mascarilla que lleva maría josé porque la propia mascarilla me hace daño, lo mismo me pasa con infinidad de macaras más. Lo mismo le pasa a otras afectadas y vamos probando y probando. Sabemos de qué están compuestas las mascarillas, penoso tu comentario, la ignorancia es muy atrevida. Si llevamos este tipo de mascarillas por algo será, has preguntado por qué?.
    Un saludo.

  5. Luis Alfonso Gamez No tienes ni p. idea, mezclas informaciones sin saber ni lo que significan, te vas y hablas con un medico y que te explique como se diagnostica con el diraya en la seguridad social y entonces igual te enteras de para que sirve darle un codigo a una enfermedad o sindrome. Y antes de andar hablando de estudios cientificos estudia y aprende para que sirven y para que no, que no haya un estudio que determine las causas reales no quiere decir que no existan, sino que no han dado con ellas, listo. Habla de periodismo o de algo que controles, es muy facil desinformar, eres como wikipedia, dices lo que quieres y lo peor es que te leeran.

    1. Muy educado tu comentario. ¿Alguna prueba de que la «enfermedad» no sea psicosomática? ¿Estudios? La misma OMS recomienda tratamiento psicológico para estos casos.

      1. Señor Gamez no se merece usted mucha mas educacion despues del trato que da a la gente. Y si hay estudios que indican que hay factores como el ciclo del oxido nitrico que pueden influir ademas de estudios que relacionan los quimicos con enfermedades como la encefalitis mialgica o la fibrimialgia ademas de relacionar las enfermedades entre si. Y tambien hay estudios que hablan de como el electromagnetismo podria influir en todas ellas. Para informar y no hacer lo contrario que es desinformar, lo que tu haces primero hay que estar informado y saber de que se habla. Te suscribes a una base de datos y lees estudios, no te bases en los tiros que oyes. Supongo que de la utilidad en el diagnostico por diraya ya te habras informado ya que no dices nada. Y por cierto cuando quieras leer estudios de verdad e informarte antes de escribir por escribir de algo de lo que no tienes ni idea, si quieres me avisas y te echo una mano.

        1. Estaba claro que iba a dar la callada por respuesta. En cuanto les pides pruebas a esta gente desaparecen. A la espera quedo de dichos estudios.

        2. Ya, ¿y los documentos? ¿y los estudios que dicen que es una enfermedad real y no psicosomática? Tiráis la bomba de humo cada vez que se os piden pruebas.

          Sigo esperando esos estudios.

          No hay más ciego que el que no quiere ver o comprender. Enfermedad psicosomática, afectados necesitan atención psicológica. FIN.

      2. Antes de nada os digo que al final del mensaje teneis las referencias que pediais. Para los listos y los escepticos, por no llamarles ignorantes y metemierdas de primeras. Antes de hablar os informais bien, aqui teneis mi respuesta que no es la callada, estoy harto de que gentuza como vosotros hable sin saber y que juegue con los sentimientos de gente que tiene problemas de salud, estoy harto de que falteis el respeto y por eso hoy os lo falto yo, conscientemente, porque da asco que empleeis vuestro tiempo en difamar en lugar de ayudar a los demas. ASCO, eso es lo que siento. Y aqui os dejo dos estudios que os dejan a la altura del betun.
        1) El 27 de Abril del 2010 se publica en Toxicology and Applied Pharmacology un estudio realizado por un grupo de trabajo italiano cuyo objetivo era encontrar marcadores genéticos, inmunológicos, y metabólicos en la SQM.
        Título:
        Definición biológica de la Sensiblidad Química Múltiple a partir del estado Redox y del perfil de las citocinas y no de los polimorfismos de las enzimas metabolizadoras de los xenobióticos.

        2) titulo:
        Brain dysfunction in multiple chemical sensitivity. Orriols, Costa, Cuberas, Jacas, Castell I Sunyer. demostraron en un estudio cuyos resultados salieron a la luz en 2009, la existencia de cambios de activación cerebral observados mediante tomografía por emisión de fotón único (SPECT) así como posibles cambios en determinadas escalas psicométricas después de una exposición química.

  6. Es llamativa la foto de una presunta afectada (M.José Moya) por ese síndrome, protegida por una máscara que a todas luces no es de cáñamo silvestre sino de factura industrial. Hay plástico blanco evidente con cincuenta compuestos químicos, hay costuras de docenas de metros que muy problamente son de poliester o de nylon, fibras sintéticas que no existen en la naturaleza. Alguien debería explicarle a esa mujer que lo que lo que le protege y lo que denuncia es lo mismo, que algo no es coherente.

    1. Hola M. ( q por cierto, esto de poner una inicial y esconder tu nombre? tranquilo/a q no te vamos a enviar un sicario) . Sigue en pie la oferta de q conozcas un poquito más la enfermedad, a un enfermo, a su entorno, a su disposición vital, su actitud ante la vida, su actividad diaria. Como te digo, gastos pagados una semanita entera, delante d la playa,a la sopa boba. Aceptas? Seguro q a partir d ahí puedes hablar con conocimiento de causa,desde la vergüenza y la dignidad. Ahí tienes mi correo. T esperamos con los brazos abiertos

        1. Cómo bien dices la posición del documento de consenso del ministerio de sanidad es esta:
          “Entre las distintas hipótesis barajadas en cuanto a su etiopatogenia, encontramos:
          1. Hipótesis psicológica
          2. Hipótesis genética.
          3. Hipótesis química, de sensibilización alergénica y respuesta olfativa
          4. Hipótesis anatómica.
          5. Hipótesis neurológica y alteraciones cognitivas
          6. Hipótesis de sobreproducción de óxido nítrico (NO)
          7. Hipótesis sobre el estado redox de las mitocondrias
          En la SQM se desarrollan respuestas exacerbadas frente a la exposición de diversos xenobióticos. El estrés oxidativo es un mecanismo de toxicidad muy frecuente, Generalmente se desarrolla la respuesta inmunológica en las primeras etapas de la exposición a xenobióticos, precediendo a la aparición de efectos tóxicos en otros órganos y sistemas fisiológicos. Existe una estrecha relación bidireccional entre tres grandes sistemas encargados de mantener la homeostasis orgánica: SNC, sistema inmunológico y sistema endocrinológico,
          Es muy probale que los tres sistemas participen en la respuesta toxicológica que se observa en el desarrollo de la SQM, mediante alteraciones en los mecanismos de interregulación existentes en estos sistemas.
          Ante lo expuesto anteriormente, se observa la necesidad de seguir investigando sobre los posibles mecanismos fisiológicos responsables de la SQM.”

  7. Para terminar el debate y aportar una información que considero más veraz aporto esta nota del ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE ÁLAVA:

    Esta enfermedad ha sido incorporada a la Clasificación Internacional de Enfermedades o CIE, sistema con el que la Sanidad clasifica y codifica sus diagnósticos. Esta incorporación se ha realizado conforme a las directrices autorizadas por la OMS y que otros países ya habían adoptado para oficializar las dolencias de esta enfermedad en los ciudadanos

    España ha reconocido oficialmente la sensibilidad química múltiple (SQM) al incorporarla a su Clasificación Internacional de Enfermedades o CIE (el sistema con el que la Sanidad clasifica y codifica sus diagnósticos). Esta es la fórmula autorizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que un gobierno, bajo ciertas pautas, pueda oficializar las dolencias de sus ciudadanos que ella aún no ha catalogado a nivel internacional.

    De esta forma España se suma a la lista de países que reconocen la SQM como Alemania (2000), Austria (2001), Japón (2009), Suiza (2010) o Dinamarca (2012).
    El proceso se ha llevado a cabo a través de una Proposición no de Ley (PNL) presentada por la diputada María del Carmen Quintanilla del Partido Popular; tras una petición que le hizo llegar el Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental (Fodesam), con la colaboración del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS).

    Según esclarece esta iniciativa la inclusión de la SQM en la CIE representa lo más elemental para un enfermo: que se reconoce su existencia sanitario-legal. Porque lo que no aparece en la CIE queda en un «limbo» administrativo, que para los pacientes de SQM implica «una situación de completa indefensión ?como admite la iniciativa en su exposición de motivos?, puesto que más allá de sufrir sus dolorosos efectos, no pueden recibir por parte de los sistemas públicos de salud la atención que merecen».

    Por ello, la PNL señala que su finalidad es «dar un reconocimiento a esta enfermedad física asociada a la exposición a sustancias químicas tóxicas y facilitar de este modo el manejo clínico y jurídico de la misma» para permitir a sus afectados «disfrutar de los derechos básicos en materia de salud, asistencia y demás derechos derivados reconocidos por la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por las Cartas Magnas de todos los países democráticos».
    La SQM afecta al sistema nervioso central, pero también puede provocar disfunciones en otros sistemas como el respiratorio, el gastrointestinal o el cardíaco. Se trata de una «enfermedad emergente» de «naturaleza» crónica y «tóxico ambiental» que -como indica la PNL- provoca una «respuesta fisiológica frente a multitud de agentes y compuestos químicos» que pueden encontrarse en ambientadores, colonias, productos de aseo personal, de limpieza, comida, agua del grifo, ropa, cosmética, tabaco…

    http://www.icoma.eu/Sec_NT/wf_noticia.aspx?idMenu=94&tipo=1&idReg=481

    1. Iñaki creo que necesitas un curso intensivo de comprensión lectora, porque si has leído el artículo de Luis Alfonso y ahora pegas eso es que no has entendido nada.

      1. Lo he entendido perfectamente. Te lo explico con las palabras de la diputada Quintanilla Barba para que veas la diferencia entre lo que dice Gamez en su articulo y la realidad:
        «Es verdad que la estructura de la clasificación internacional de enfermedades no puede ser modificada por ningún país ni organización, pero en algunos países como Alemania, Austria o Japón se ha buscado otra salida para poder incluirlas, creando términos de entradas en el índice alfabético, en códigos ya existentes en la clasificación internacional de enfermedades vigente en estos países. Por ejemplo, en Alemania y Austria han incluido la sensibilidad química múltiple en el código T-78.4, referido a la alergia no especificada. Es decir, cuando se busque ese código, el resultado no solo será la sensibilidad química múltiple, sino también las alergias, las reacciones de hipersensibilidad, etcétera, incluidos en el mismo.»
        Y lo más importante Gamez niega la naturaleza de enfermedad a la Sensibilidad Química Múltiple, esta diputada continuamente habla en otros términos:
        » Estamos hablando de los afectados por el síndrome de sensibilidad química múltiple. Se calcula que este síndrome afecta en España entre un 0,5 y un 1% de la población, una enfermedad provocada por una respuesta fisiológica frente a multitud de agentes y compuestos químicos que pueden encontrarse en el medio ambiente y que limita de forma muy notable la calidad de vida de quienes la padecen. Cualquier compuesto, incluso los más comunes en la vida diaria como colonias, geles, champús o detergentes pueden causar en un enfermo de sensibilidad química múltiple reacciones como dificultades para respirar, palpitaciones, náuseas y vómitos, irritaciones en la piel, dolores de cabeza… En definitiva, no pueden tener una vida normal. La disfunción orgánica que se produce por la exposición de los agentes químicos puede afectar al sistema cardiovascular, al sistema endocrino, al hepático, al inmunológico, a todos aquellos sistemas que tiene el ser humano.»
        Continuamente Gámez presenta la SQM como una entidad psicosomática que debe ser tratada por psicólogos cuando en la realidad esta siendo diagnosticada por médicos internistas, neurólogos y toxicólogos. Gámez tambien evita relacionar la SQM a la Fibromialgia Y al Sindrome de Fatiga Crónica ( estos si bien reconocidos por la Oms) cuando esta más que documentadada su presencia en muchos enfermos de estas patologias como enfermedad comórbida.

        1. La señora diputada me parece a mi que se está riendo de estos enfermos, de los que nadie duda de su sufrimiento, al afirmar que estaba reconocida cuando no es así.

          No hay más que ver el esperpéntico reportaje de Samanta Villar sobre el tema para ver que esas personas tienen un problema psicológico grave. Y eso es precisamente lo que recomienda la OMS, atención psicológica.

          1. Invito a mi domicilio una semana con todos los gastos pagados a todos aquellos que dicen q es una enfermedad psicosomática a convivir con una persona con SQM diagnosticada para q vean q parte hay d físico y de psíquico. Triste que teniendo la enfermedad en las antípodas de vuestras vidas y desde la ignorancia más absoluta os permitáis hablar con esa ligereza del tema. Sois muy #marcaespaña

        2. Iñaki, le estás dando valor médico y científico a una diputada, la cuál claramente tampoco sabe bien de qué habla, sólo repite lo que le han contado. El resto, lo tienes muy bien explicado por Gámez. Otra cosa es que no lo quieras aceptar, en cuyo caso el debate es fútil.

          1. He «convivido» con varias personas a través del programa de Samanta Villar. Y viendo ese programa queda claro que es sintomático.

            Una mujer estando en su caravana dice encontrarse bien y en cuanto sale fuera se siente mal, ¿La caravana es de nivel de bioseguridad 3 ó 4? No, no le aísla de nada.

            Otra que se tapa con un trapo. ¿El trapo es un traje NBQ? No, no le aísla de nada.

            Otra que habla a través de una ventana abierta. ¿Los «químicos» no entran a través de ventanas abiertas?

        3. Aparte de que esta señora no lo llama enfermedad, como afirmas, sino síndrome (cosa que sí es), cuyo significado intuyo que no entiendes. Te aclaro que un síndrome no es una enfermedad per se, sino un conjunto de síntomas, normalmente de una enfermedad pero no necesariamente.

          Nadie niega que existan estos síntomas (síndrome), sino que su origen no es el que la gente desinformada y manipulada alega a toda costa, vaya usted a saber por qué. Es triste, porque cuanto antes aceptasen su verdadero origen, antes podrían tratarlo.

  8. Un saludo, Luis. Te va a sorprender que te agradezca esta entrada.
    Supongo que no recibirás muchas alabanzas de parte de nadie que sufra ni SQM, ni ningún otro Síndrome por Sensibilización Central.
    No te daré la razón en tu suposición de que son enfermedades imaginarias, pero honestamente, te la he de dar en lo que concierne a la calidad de los trabajos de investigación, y sobre todo, en lo que expones en esta entrada.
    Desgraciadamente, entre los afectados, mayoritaria pero no exclusivamente, mujeres, existe una especie de Síndrome de Estocolmo.
    Comprensible, quizá, porque es más fácil sentir afecto por quien engaña con palabras dulces, que por quien no ayuda, sea por desidia, por falta de tacto, o por desconocimiento.
    Pero hay que coger al toro por los cuernos. Los charlatanes que dicen ayudar, son mayoría, tanto en SQM, como en FM y en SFC/EM.
    Y si bien en la primera, tienen la hegemonía, porque se la han «trabajado» a conciencia, en las dos últimas, que al menos en investigación, llevaban un ritmo lento pero bastante firme, se nos están colando, por la puerta principal de las asociaciones, con la ayuda inestimable de los primeros, que les abren desde dentro, esa puerta.

  9. Yo creo que si en ningún país se reconoce como enfermedad es porque no lo es. Parecen ser síntomas asociados a algúna enfermedad mental, que entiendo que eso sí lo reconocen.