Tres estudiantes de Bachillerato valencianos sacan 10 en Ciencias con un trabajo sobre pseudociencias

Eva Gómez, Rita Rosell y Raúl Selva, con Manuel Cardeñosa, su profesor de Ciencias del Mundo Contemporáneo.

“Que en el siglo XXI aún haya gente que crea en lugares encantados, en brujas o en ver el futuro en la mano o estrellas es bastante preocupante y, principalmente, que lo crean personas como profesores”, lamentan Eva Gómez, Rita Rosell y Raúl Selva, estudiantes de 1º de Bachillerato del instituto de L’Eliana (Valencia), después de un año de investigación sobre el auge de las pseudociencias. Las conclusiones del trabajo pueden leerse en la web Pseudociencias, donde hacen un recorrido por algunas creencias supersticiosas, presentan los resultados de entrevistas hechas a sus profesores y exponen los de una encuesta en la cual participamos 85 personas a quienes nos preguntaron por nuestros conocimientos y creencias relacionadas con lo paranormal.

Eva, Rita y Raúl querían, en un primer momento, “investigar varios fenómenos paranormales y darles una explicación. Teníamos pensado hasta hacer la ouija algún día, y grabarlo”. Cuando su profesor de Ciencias para el Mundo Contemporáneo, Manuel Cardeñosa, proyectó en clase “¿Fuimos a la Luna?”, el primer episodio de la serie Escépticos de ETB, cambiaron de idea. “Vimos el vídeo de Escépticos sobre el alunizaje y toda la polémica que se había creado a su alrededor. Entonces, como ya nos había advertido nuestro profesor, vimos el tema de otra manera. Ya no íbamos a dar explicación a fenómenos paranormales, íbamos a detectar pseudociencias y a denunciar su existencia”, recuerdan. Así que se pusieron manos a la obra, usando Internet “para todo el apartado donde explicamos pseudociencias”, así como la guía de su profesor y una entrevista que me hicieron. “Yo me limité a picarles -si me permites la expresión- en determinados momentos para que cayeran en la cuenta de las posibilidades que tenían sus planteamientos”, indica Cardeñosa.

El trabajo revela que, como es lógico y pasa en la calle, en el instituto de L’Elianna hay creyentes convencidos y escépticos, así como un número importante de personas que están entre dos aguas, a las cuales posiblemente falte información fiable para decantarse por la incredulidad. Como dicen Eva, Rita y Raúl,  “aún queda mucho por enseñar. Alrededor de un 70% de la gente que contesto la encuesta no conoce el término pseudociencia o está errado en cuanto a qué son”. Ellos, por de pronto, ofrecen una definición de pseudociencia bastante acertada: “Es una afirmación, creencia o práctica que, a pesar de presentarse como científica, no se basa en un método científico válido, le falta el apoyo de evidencias científicas o no puede ser verificada de forma fiable. Suele caracterizarse por el uso de afirmaciones exageradas o de imposible verificación, una falta de examen por parte de otros expertos, y una ausencia general de procesos para desarrollar teorías de forma racional”.

No es la única definición atinada. “La sindonología es una de las únicas ramas de la superchería que tiene un único objeto de estudio”, advierten. “Se denomina creacionismo al conjunto de creencias, inspiradas en doctrinas religiosas, según las cuales la Tierra y cada ser vivo que existe actualmente proviene de un acto de creación por uno o varios seres divinos”, explican. “El grave problema del psicoanálisis es que se trata de una disciplina aislada del resto del conocimiento (no interactúa con otras disciplinas verídicas)”, destacan.

La superstición en las aulas

El trabajo es magnífico y el 10 que les puso Manuel Cardeñosa, su profesor, merecido. Hasta la web la han hecho ellos solos. Me parece que tanto la iniciativa del docente como el empuje de estos tres estudiantes son dignos de imitar: demuestran lo importante que es un educador con ideas, ganas de ir más allá de los contenidos memorísticos y libre de prejuicios. Porque meter la pseudociencia en las aulas no es algo que haga cualquiera, aunque sé que hay más profesores que lo hacen para fomentar el espíritu crítico entre sus alumnos. Las afirmaciones paranormales resultan tremendamente atractivas para los adolescentes. ¿Por qué no aprovechar eso para que aprendan por su cuenta a pensar críticamente, cómo funciona la ciencia y cómo diferenciar lo que es conocimiento de lo que no lo es?

“Muchos profesores de ciencias utilizamos las pseudociencias -con mayor o menor profundidad- en nuestras clases, y seguro que hay muchos más ejemplos de trabajos excelentes que promueven el pensamiento crítico entre los adolescentes. La mayor parte de nosotros, estoy convencido, intentamos que los futuros ciudadanos terminen su viaje por el sistema educativo valorando la importancia de la ciencia. Lamentablemente, asignaturas como Ciencias para el Mundo Contemporáneo, que se prestan con mayor facilidad para tratar con profundidad este tema, parece ser que están condenadas a desaparecer del sistema educativo con la nueva reforma”, teme Cardeñosa.

Me enorgullece -¡no saben hasta qué punto!- que Escépticos se proyecte en centros educativos y que, en este caso, el episodio dedicado a la conspiración lunar fuera el causante del cambio de enfoque del trabajo de Eva, Raúl y Rita, quienes ahora están preocupados por el auge de las creencias irracionales entre el profesorado. “Hemos comprobado que muchos de estos profesores que son los que educan a los jóvenes creen en pseudociencias, o al menos algunos de ellos. ¿Cuál es la solución? Enseñar y difundir la ciencia, y que todo el mundo tenga claro qué es una disciplina científica y qué no. Absolutamente todo el mundo debería saber que algo sólo es realmente fiable si sigue el método científico, y aún así, siempre se puede dudar. Además, es nuestra obligación diferenciar las pseudociencias de las ciencias reales, para evitar engaños y estafas, como también es nuestro deber denunciar su existencia. Así, creemos que debería darse más importancia a la difusión de lo que es la ciencia porque es inaceptable que a estas alturas aún haya gente que no sepa diferenciarlas”, escriben Eva, Rita y Raúl. Yo no lo habría dicho mejor.

'Pseudociencias', una web creada por Eva Gómez, Rita Rosell y Raúl Selva.