Los curanderos, la homeopatía y la cineterapia: el periodismo irresponsable de ‘La Sexta Noticias’

La Sexta Noticias ha aprovechado hoy la celebración del Día Mundial de la Salud para fomentar unas prácticas, en el mejor de los casos, inútiles y, en el peor, peligrosas. “En la actualidad, la medicina tradicional se complementa con tratamientos alternativos. Plantas medicinales y prácticas heredadas de la medicina tradicional china están a la cabeza, pero hay otras más desconocidas”, ha dicho Cristina Villanueva en la presentación de un reportaje centrado en dos pseudoterapias: la manipulación ósea por curanderos y la cineterapia. De esta última, no había oído hablar hasta hoy, lo reconozco.

El reportaje ha sido delirante. Después de alabar el “profundo conocimiento de la anatomía” de Manuel Fernández, un curandero gallego cuyas «manos han sanado a cientos de personas”, y presentarle como “una de las muchas alternativas a la medicina convencional”, han consultado con un farmacéutico homeópata, José Luis Vázquez, que ha abogado por la complementariedad entre “la medicina convencional y la medicina natural”, y, por último, han defendido que ver determinadas películas puede arreglarnos la vida. “Casi setenta años después de su estreno, ¡Qué bello es vivir! todavía nos ayuda a superar la tristeza que provoca la crisis”, ha dicho el reportero. Como cierre, han cedido la palabra a Francesc Miralles, autor del libro Cineterapia. 35 películas para mejorar tu vida y, ¡agárrense!, “periodista especializado en psicología y espiritualidad”. “Hay (en algunas películas) toda una serie de mensajes y reflexiones sobre la existencia que aportan profundidad al espectador, de modo que sea su propio terapeuta”, ha sentenciado este paladín de la autoayuda.

La Sexta Noticias ha hecho un pésimo servicio a sus espectadores en el Día Mundial de la Salud al facilitar información falsa sobre las denominadas medicinas alternativas. Que haya gente que acuda a ellas no las valida, aunque Cristina Villanueva y su equipo crean lo contrario. La esperanza de vida en China empezó a crecer cuando llegó la medicina occidental y confiar la salud en las herboristerías puede salir muy caro porque hay un gran descontrol sobre esos comercios y sus productos pueden provocar graves efectos secundarios en combinación con la medicación que sí funciona. No niego que los curanderos puedan aliviar dolencias psicosomáticas y malestares generales por puro efecto placebo, pero ponerse en sus manos para una enfermedad real es correr un grave riesgo. La homeopatía es un timo y, recurrir a un practicante de esa pseudoterapia como fuente de autoridad, una estupidez. Y de la cineterapia, ¿qué quieren que les diga? Siempre hay listos dispuestos a inventarse remedios en los cuales los más ingenuos se dejen el dinero. Que uno se divierta viendo una película no significa que pueda con ello curarse de nada ni implica que vaya a dar un giro radical a su vida.

Ninguna de las mal llamadas terapias alternativas ha demostrado efectividad más allá del placebo. Por eso, siguen siendo alternativas. De un tiempo a esta parte, sus practicantes y adeptos prefieren, no obstante, hablar de medicinas complementarias. Así se cubren las espaldas y no las presentan como alternativa a la medicina que funciona, como algo incompatible. No venden la imposición de manos, que eso es el reiki, como una alternativa a la quimioterapia, sino como una práctica complementaria a ésta. Pero lo cierto es que estas pseudoterapias complementan a la medicina de verdad como la bendición de un barco a la ingeniería naval. A nadie con dos dedos de frente se le ocurriría en una botadura presentar al clérigo de turno como un ingeniero naval complementario. Entonces, ¿por qué hablamos de medicinas complementarias para referirnos a prácticas mágicas tan efectivas como el agua bendita? ¿Cuándo van a dejar los medios de jugar con la salud del público?

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.