Gaspar Llamazares recurre a falsedades para pedir la retirada de la vacuna contra el virus del papiloma humano

Gaspar Llamazares, diputado de IU en el Congreso, ha pedido al Gobierno central que saque la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) del calendario vacunal tras la muerte de una niña en Gijón hace un  mes después de suministrársela. Médico de formación, alega que tiene «datos científicos» que demuestran que es una vacuna innecesaria, añade que ha sido la presión de las farmacéuticas la que está detrás de su administración generalizada y sentencia que «el conjunto de la opinión científica es contraria a esta vacuna». El  VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente y algunas de sus variedades pueden causar cáncer de cuello de útero, pero ¿tiene alguna razón Llamazares en lo que dice?

Gráfico: David McCandless.Dejemos a un lado la conspiración de las farmacéuticas -tan querida por ciertos sectores alternativos para justificarlo casi todo- y centrémonos en la ciencia. ¿De dónde proceden los «datos científicos» de los que Llamazares alardeó ante los periodistas el sábado en Oviedo? Lo pregunto porque las pruebas clínicas de la vacuna contra el VPH demuestran lo contrario de lo que dice el diputado de IU. Así, en enero del año pasado, un metaanálisis de siete ensayos clínicos en los que participaron 44.142 mujeres concluyó que la vacuna del VPH no sólo es efectiva, sino también segura, y que la población inmunizada no afronta mayores riesgos que la no protegida. Lo plasma visualmente con maestría David McCandless en su blog Information Is Beatiful, según he sabido gracias al ingeniero de telecomunicaciones Héctor Marcos. La imagen de la derecha es una pequeña parte del extraordinario trabajo de McCandless, al que Llamazares debería echar una ojeada urgentemente.

El consenso científico: la vacuna es segura

Tampoco es verdad que «el conjunto de la opinión científica es contraria a esta vacuna». Llamazares lo dijo y se quedó tan ancho; pero es mentira. Así, por ejemplo, un informe de nueve sociedades científicas españolas establecía el año pasado que «vacunar frente al virus del papiloma humano es una acción preventiva oncológica prioritaria» y que «alcanzar altas coberturas en la aplicación de esta vacuna es un objetivo primordial, en especial en niñas entre 9 y 14 años». Suscribían el documento la Asociación Española de Coloproctología, la Asociación de Microbiología y Salud, la Asociación Española de Pediatría, la Asociación Española de Urología, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, la Sociedad Española de Oncología Médica y la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvicofacial. «Vacunación y cribado rediseñado aplicados conjuntamente con altas coberturas constituyen una estrategia altamente efectiva y eficiente para la prevención del cáncer de cuello de útero», sostienen esas entidades.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos consideran también recomendable inmunizar a las niñas de 11 y 12 años contra el VPH con cualquiera de las dos vacunas existentes, la bivalente (Cervarix) o la cuadrivalente (Gardasil). «Ambas se experimentaron en miles de personas en todo el mundo y estos estudios no generaron preocupaciones de seguridad graves. Los efectos secundarios reportados en estos estudios fueron leves, como dolor en el lugar donde se administró la inyección, fiebre, mareos y náuseas. La seguridad de dichas vacunas sigue siendo observada por los CDC y la FDA. Más de 46 millones de dosis de la vacuna contra el VPH se distribuyeron en EE UU hasta junio del 2012», se explica en la web de los CDC.

Las conclusiones de los CDC son asumidas por el Instituto Nacional del Cáncer de EE UU, que indica que «Gardasil y Cervarix son altamente efectivas para impedir la infección por los tipos específicos de VPH a los que están dirigidas», que «la vacunación generalizada tiene el potencial de reducir hasta en dos terceras partes el número de muertes por cáncer de cuello uterino en el mundo» y que, «hasta ahora, no se han registrado efectos secundarios graves causados por las vacunas». De hecho, en junio de 2011, después de haber administrado 35.000.000 dosis, las muertes achacables en EE UU a la vacuna Gardasil eran… ninguna.

700 muertes anuales en España

Al otro lado del cuadrilátero, ¿cuál puede ser el coste humano de no vacunar, como recomienda Llamazares? Sólo en España, cada año se diagnostican 2.100 nuevos casos de cáncer de cuello de útero y mueren de ese mal unas 700 mujeres. El triste caso de la niña asmática gijonesa de 13 años que falleció el 29 de agosto después de que le administraran la vacuna contra el VPH, está bajo investigación, como ha recordado en un comunidado la Asociación Española de Pediatría, que ha apelado a la prudencia, recomendado esperar al resultado del estudio y destacado que «hasta el momento se han administrado más de 100 millones de dosis de vacuna contra el VPH en todo el mundo mostrando un excelente perfil de seguridad».

Gaspar Llamazares ha pedido al Gobierno central que retire una vacuna segura que salvará miles de vidas a partir de un caso aislado todavía bajo investigación, echando mano de «datos científicos» que sólo él conoce y tergiversando la opinión de la comunidad científica, basada en los resultados de ensayos clínicos. El diputado de IU se ha subido así al carro conspiranoico que guía en nuestro país José Antonio Campoy, director de la revista Discovery DSalud, quien en 2008 emprendió una campaña contra la vacuna del VPH por considerar que “cientos de miles de niñas a las que se pretende inocular una vacuna potencialmente peligrosa, cuya eficacia y seguridad clínica jamás se ha demostrado”. ¿Qué pruebas tenía Campoy? Las mismas que Llamazares para decir lo que dice: ninguna.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.