El condado inglés de Durham prohíbe el número 13 para contentar a los supersticiosos

Parece una broma; pero no lo es. El Consejo del Condado de Durham, al norte de Inglaterra (Reino Unido), ha decidido que no habrá más portales con el número 13 en sus calles. Lo acordó ayer para ayudar a que los propietarios que quieren vender inmuebles con ese número lo tengan más fácil que hasta ahora, cuando, dicen, topan con el rechazo de potenciales compradores que creen que el 13 da mala suerte.

“Nuestra nueva política de nomenclatura y numeración de calles se basa en las utilizadas por los antiguos consejos de distrito y de barrios, la mayoría de las cuales especificaban que el 13 no se utilizaría en la numeración. Esto era así, sobre todo, para responder a las preocupaciones de los promotores inmobiliarios, que a menudo tienen dificultades para vender viviendas ubicadas en la parcela 13”, ha indicado Dave Wilcox, director de carreteras del condado. Y ha añadido que, hasta ahora, había ocasiones en las que vecinos que pedían un inmueble 13 se renumerara como 12a. Las autoridades del Condado de Durham ceden así ante la superstición, en vez de combatirla. ¿Qué será lo próximo?, ¿matar a los gatos negros?, ¿prohibir las escaleras apoyadas en paredes?, ¿impedir que los fumadores enciendan tres cigarrillos con una cerilla?…

El miedo irracional al número 13 se llama triscaidecafobia. El 13 se consideraba antiguamente en el mundo cristiano número de mal agüero porque, según la tradición biblica, trece fueron los comensales de la Última Cena y el homenajeado acabó clavado en la cruz. Esta superstición es la causa de que muchos aviones no tengan fila 13 y de que la actual edición de Gran Hermano, sea la 12+1, una demostración más de que estamos ante uno de los programas más  estúpidos de la televisión.