‘La vegetación de la Biblia’ y la exposición sobre la sábana santa de Málaga, en Punto Radio Bizkaia

Patxi Herranz y yo hablamos el 21 de febrero en Bizkaia y Punto, en Punto Radio Bizkaia, del libro La vegetación de la Biblia y de la exposición sobre la sábana santa en Málaga, en la vigesimaprimera entrega del curso 2011-2012 de Magonia, mi espacio semanal dedicado al pensamiento crítico en la emisora de Vocento. ¡Atentos!, en un momento determinado me hago un lío y digo El señor de los anillos cuando debía haber dicho El origen de las especies.

5 comentarios

  1. Estimado Luis, dices que desde la exposición de la sábana santa de Málaga se dice que la refutación de la prueba del carbono 14 fue publicada en la revista Nature. Sencillamente me gustaría que me demostrases donde se dice eso, pues yo lo único que he visto que se menciona en la exposición es que varios científicos descubrieron una serie de anomalías en la datación de 1988 y apuntaron que la prueba pudo ser errónea entre otros motivos por contaminación bacteriana y por los diversos incendios que sufrió la síndone. En la comunidad científica no está nada claro cómo pueden afectar estos dos factores a la medición del carbono 14. En resumen, no se dice nada de que fuera publicado en Nature ni mucho menos en la revista Más Allá. Es más, es fácilmente demostrable que los científicos a los que se refiere no publicaron sus tesis en panfletos pseudocientíficos. Sinceramente me parece un tremendo error difamatorio por su parte, que es muy grave considerándose tan escéptico y cientifista.

  2. anakin: lo que dice Luis Alfonso es que «en la presentación» del acto se dijo lo de Nature, no en la exposición. Hay algunos pequeños errores en sus comentarios, como que la datación de 1988 fechó el lienzo entre los siglos XIV y XV. Lo correcto es entre los siglos XIII y XIV. Lo que no cambia mucho.
    Lo de que los artículos de los sindonistas se publican en revistas como Más Allá no creo que sea una difamación. En todo caso es una expresión algo imprecisa para dar a entender que los trabajos de los sindonistas no tienen mucho interés para «la comunidad científica». Ese término que Ud. emplea es igualmente confuso (y no por ello difamante para nadie). Si queremos precisar diríamos que los trabajos de los sindonistas no se publican o aparecen en webs sindonistas, congresos sindonistas, páginas parroquiales, revistas eclesiásticas, excepcionalmente en revistas científicas de segunda fila y, muy excepcionalmente, en alguna revista con más prestigio. Estas se cuentan con los dedos de la mano después de 1988 y, desde luego, en ninguna de ellas se ha presentado ningún trabajo que demuestre la autenticidad del lienzo. Todo lo más, algunas críticas a la datación de 1988. En mi opinión un tanto delirantes y ninguna procedente de un experto en radiometría.
    Eso quiere decir que «la comunidad científica», es decir, aquella que se expresa a través de congresos internacionales, revistas científicas, órganos académicos, etc., pasa olímpicamente de la «Sábana Santa». Este es un tema para un grupito de creyentes con más o menos (generalmente muy menos) currículum académico, que se ríen las gracias o se pelean entre sí. Gracias como lo de las sucesivas contaminaciones (bioplásticas o de otro tipo) o remiendos que se han ido inventando y que, generalmente, son típicas de «lunáticos». La expresión no es mía, sino del insigne sindonista Raymond Rogers, que también era algo «lunático». Por lo tanto, el tema de la «Sábana Santa» difícilmente se puede decir que sea «científico», sino más bien religioso.
    Dentro de ese ambiente religioso, pues que se crea lo que se quiera. Incluída la contaminación bioplástica que hoy en día no tiene ningún crédito ni entre sindonistas expertos. El problema son los euros públicos que se gastan en subvencionar estos eventos. No creo que atraer turismo promocionando la superstición sea un buen negocio. Para la salud mental del público, digo. No es excusa.

  3. anakin 1981 dixit: «y apuntaron que la prueba pudo ser errónea entre otros motivos por contaminación bacteriana y por los diversos incendios que sufrió la síndone. En la comunidad científica no está nada claro cómo pueden afectar estos dos factores a la medición del carbono 14.»
    Pues sí, está perfectamente claro. No afectaron en forma alguna. La segunda es la hipótesis de Kouznetsov (o grafías similares) y el «problemilla» que tiene (aunque algunos sindonólogos no quieran enterarse) es que se basa en pruebas falsas y que el insigne científico ruso es, en realidad, un estafador que, entre otras cosas, fue detenido en Connecticut por falsificación de un cheque
    http://www.lamentiraestaahifuera.com/2012/01/09/el-extrano-caso-del-doctor-kouznetsov/
    La primera es la hipótesis de Garza-Valdés y tiene tres «problemillas» que las muestras fueran lavadas para eliminar cualquier contaminación, que la cantidad de contaminación orgánica necesaria para que una muestra del S I dé que es de los S XIII-XIV tendría que duplicar el peso de la materia original, el tercero es que ninguna de las pruebas realizadas sobre la Sábana Santa ha encontrado resto alguno de esa supuesta contaminación orgánica pese a que tendría que duplicar el peso de la propia Sábana Santa.
    http://www.shroud.com/c14debat.htm

  4. Buenas tardes, José Luis:
    El amigo Anakin habrá sacado la información de alguna página sindonista (oficiales incluidas) que siguen con la matraca de la capa bioplástica y le atribuyen la confirmación a H. E. Gove, que era un experto en radiocarbono, que había inventado el método de datación que se utilizó en el año 1988, que publicó en una revista científica, etc. , etc. etc. Típico «despiste» sindonista, que no por repetido es menos falso. El último artículo que escribió sobre este tema Gove (en coautoría con Mattingly y Garza Valdés) se llamaba «A problematic source of organic contamination of linen». Es decir, una problemática contaminación. Y terminada diciendo:
    Mientras tanto, aunque los resultados de las medidas presentes incluyen la posibilidad de que una capa bioplástica observada en las fibras de tejido de la envoltura del ibis haya sido la causa de una datación por radiocarbono varios cientos de años más joven que su edad real, están lejos de ser definitivos. Sería prematuro sacar cualquier conclusión acerca de la verdadera edad del Sudario de Turín a partir de estas medidas.
    (Las negrilla son mías).
    No importa. Cientos y cientos de páginas sindonistas seguirán diciendo que Gove apoyaba la tesis de la capa bioplástica que había descubierto en una momia. Total, que sea una capa «problemática», una «posibilidad» e inaplicable al lienzo de Turín, son detallitos sin importancia.
    Saludos.
    Mo, sólo Mo.

  5. Es verdad que la exposición es acogida en la catedral, un sitio apropiado, pero colabora el ayuntamiento de Málaga.

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