Cómo replicar a un comensal ‘nuevaerista’, según el cómico Tim Minchin

No hay escéptico que no haya sufrido alguna vez, en una comida familiar o de amigos, las estupideces del nuevaerista o conspiranoico de guardia. Aquí tienen un monólogo de Tim Minchin, en el Queen Elizabeth Hall de Londres en diciembre de 2008, que refleja lo que ocurre en una de esas situaciones y lo que a uno se le pasa por la cabeza y dice, o le dan ganas de decir.

4 comentarios

  1. Independientemente de las buenas intenciones del Tim éste, la verdad es que una discusión con alguien acerca de aquello en lo que cree puede llegar a hacerse eterna. Por experiencia puedo decir que, como al final siempre se quedan sin argumentos consistentes, se acaban refugiando en el relativismo más absoluto (aunque al principio de la discusión la realidad de sus creencias nunca parece tener nada de relativo), y a partir de ahí es imposible debatir con lógica o con razón.
    De hecho, si todo es relativo, tanto vale esgrimir una prueba o un emitir argumento lógico como tirarse un pedo o un eructo, por ejemplo (a veces he tenido la tentación de soltar uno y preguntar si eso también les parece una «postura» tan válida y respetable como cualquier otra). Es decir, el debate en sí y la propia capacidad humana de razonar desaparece y nos convertimos en vulgares contertulios de «Sálvame» y similares, o lo que es lo mismo, en simples simios haciendo ruido con la boca y gestos con la cara y los brazos, pero no haciendo uso de las capacidades del intelecto. Al final se reduce a una simple lucha de egos y carismas enfrentados, de quién alza más la voz y quién parece más seguro de sí mismo, algo que a mí personalmente se me hace como que muy primitivo y muy básico, y lo que es peor, muy descorazonador.

  2. No desesperes. Como dice Tim Minchin en otra de sus canciones, «tengo una mente, y lo más extraño de ella, es que en cada cosa nueva que aprende, encuentra una base para un cliché»…o algo parecido. De todas maneras, lo que importa es que con suficiente carisma, seguridad en uno mismo, o venciendo el ego de quien no atiendo a razonamientos factibles, se puede hacer cambiar de opinión a la gente…o bueno, como dice en «Storm» el fenómeno de Tim…»si de todas maneras te he ofendido, piensa esto y estará corregido, podríamos retroceder diez minutos en el tiempo y habría la misma posibilidad de que cambies de opinión»…para estos casos hay que tomárselo con filisofía.

  3. Siempre me paso por aquí a ver a quien le toca ser tu victima, por supuesto siempre te equivocas de malo, ( pero eso lo llevas en el adn o en la cartera, no lo se con certeza) en fin, vaya video de mierda que nos traes hoy , menudo bicho raro, tiene menos gracia que yo durmiendo. Si quieres poner un monologista gracioso pon a Bill Hicks y de paso aprendes algo.
    Bueno te deseo que pases un buen día aunque seas el hijo bastardo de Darth Vader, que le vas a hacer, ya lo decia mi padre, » ¡ Lo que tienen que hacer algunos para comer ! «

  4. «menudo bicho raro, tiene menos gracia que yo durmiendo»
    Lo que yo decía, al final para la gente simple y superficial todo se reduce a ésto… ¿Qué se supone que tenemos que hacer? ¿Clonar a Carl Sagan? No podemos, y además esa no es la cuestión.
    A mí tampoco me parece que Gámez tenga demasiada «chispa» ni demasiado carisma, por ejemplo, y ni siquiera me cae especialmente bien (y ya no sé si es más culpa suya o de este blog en sí, que me tiene frito), pero sin embargo valoro y apoyo la mayoría de sus argumentaciones, porque considero que tienen peso y están fundadas, y eso es lo único que a mí me importa. No entiendo qué problema tiene la gente, la verdad…

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