Ocho años en Magonia

Este blog celebra hoy ocho años de vida con un total de 1.561 anotaciones, lo que no sé si es mucho o poco. En 2003 (sólo seis meses), publiqué 70; en 2004, 83; en 2005, 92; en 2006, 131; en 2007, 197; en 2008, 228; en 2009, 319; en 2010, 325; y, en lo que va de año, 116. Hay más de 190 vídeos -incluidas conferencias-, más de 150 archivos sonoros y mucho texto. Creo que este año será el primero en el que publique en Magonia menos artículos que en el anterior; pero es que el ritmo de los dos últimos fue demasiado fuerte y, además, estoy trabajando en otros proyectos de divulgación científica que pronto se pondrán en marcha y van a absorber buena parte de mi tiempo.

Según Google Analytics, Magonia ha recibido durante el último año 1.662.797 visitas, con un total de 4.794.370 páginas vistas, lo que supone un crecimiento del 39% y el 28,7%, respectivamente. La historia más leída -y también la más popular en lo que llevamos de 2011- ha sido la dedicada a Más Allá de la Vida y a explicar los trucos de los médiums de la tele para simular que se comunican con los muertos, con más de 285.000 visitas, además de las que recibió mientras estuvo en la portada del blog, que no puedo cuantificar. Le ha seguido la del Día del Juicio Final iba a ser el pasado 21 de mayo, según anunciaban miles de vallas en todo el mundo, Madrid incluido y la de que los mayas no predijeron el mundo para 2012. La anotación más comentada, con mucha diferencia, es la de diez preguntas y respuestas sobre la sábana santa, publicada el 10 de abril de 2010 y que supera los 4.200 comentarios a día de hoy.

La vidente Victoria Ayala posa feliz con una reproducción gigante de un décimo del número premiado. Foto: Efe.La foto de más éxito publicada en este blog ha sido la de Leire Pajín con la pulsera Power Balance -reproducida en innumerables sitios sin citar la fuente: el original era de Efe, pero el montaje mío- y las anotaciones de las que más satisfecho estoy son de todas las referidas al periodismo gilipollas -la creación de noticias a partir de tonterías como el pulpo Paul, la médium del Gordo y el conejo mutante de Fukushima, por ejemplo- y la denuncia del peligro de los grupos antivacunas. Es cada vez más frecuente que alguno de ustedes me alerte de actos pseudocienítificos. Así me enteré de la publicidad hecha por la Universidad de las Islas Baleares a un acto del movimiento antivacunación y de la cesión del uso de locales municipales en San Sebastián para que ese peligroso colectivo haga proselitismo.

Mi más sincero agradecimiento a quienes me alertaron de éstas y otras historias, algunas de la cuales no he podido contar por falta de tiempo. Cuando algo les sorprenda o les indigne, sigan avisándome a través de Twitter, Facebook o el correo electrónico, y, si no quieren que haga público su nombre, me lo guardaré para mí. Es lo que hice cuando conté que la asociación contra la contaminación lumínica Cel Fosc hizo pública una nota alarmista diciendo que los LED causan cáncer, algo que nunca ha sido probado y que llevó a un miembro de esa entidad a tratar de descalificarme diciendo que soy un periodista de provincias -a mucha honra-, y en el del terrible caso de una mujer vasca enferma de cáncer que ha renunciado a la medicina y ha caído en manos de todo tipo de charlatanes desalmados.

Libro y televisión

Vinculado a este blog, publiqué en julio del año pasado el libro La cara oculta del misterio, un recorrido crítico por 42 enigmas de lo paranormal que ya había hecho en las páginas de El Correo y que corregí a fondo antes de que fuera a imprenta. No he alimentado con la periodicidad que me gustaría los dos podcasts que tengo, y pueden descargarse desde iVoox e iTunes Store, porque la falta de tiempo me ha hecho reducir mis colaboraciones radiofónicas drásticamente. La radio me encanta, pero la preparación y la grabación de la serie Escépticos me llevó a renunciar temporalmente en otoño a mis intervenciones semanales en Punto Radio Bilbao y a mi trabajo como profesor de redacción en el Máster de Periodismo Multimedia de El Correo y la Universidad del País Vasco, donde he seguido impartiendo clases de periodismo científico. El tiempo no da para todo lo que quiero y eso también ha hecho que, muy a mi pesar, haya tenido que rechazar algunas invitaciones y haya ofrecido menos charlas que en cursos anteriores, aunque -eso me encanta- cada vez asisto a más charlas de otros escépticos.

Para mí, la gran novedad de este año ha sido la televisión. El proyecto de Escépticos ha exigido muchísimo tiempo y he acabado el curso muy cansado. Pero también contento, muy contento, como bien saben Jose A. Pérez, el director, y el resto de mis compañeros del equipo. Escépticos ha sido una aventura extraordinaria y el producto final creo que merece la pena. Podrán comprobarlo ustedes a partir de finales de septiembre cuando se estrene en ETB 2, que colgará todos los episodios en Internet para que pueda verlos quien quiera desde donde quiera.

No sé qué deparará el noveno año de Magonia: si el blog seguirá existiendo o el cansancio me hará dejarlo -a veces, pienso en ello-. Ahora hay, por fortuna, muchas bitácoras escépticas, no como hace ocho años. Sí les adelanto que, al margen de la tele -donde hay planes, muchos planes-, estoy trabajando ya en un par de ambiciosas iniciativas de divulgación de la ciencia y del escepticismo que verán la luz en los próximos meses, y que tengo otros proyectos en cartera. Si algún día se animan a dar el salto y dedicar parte de su tiempo libre a la difusión del pensamiento crítico, les animo a que, como yo, se hagan socios del Círculo Escéptico. Si alguno de ustedes quiere, puede escribirme y le pongo en contacto con los compañeros que se encargan de las gestiones, ya que, al parecer, hay problemas con el formulario de la web de la asociación.

Por ahora, les dejo. Gracias por estar ahí.