El timo del ‘agua de piedras preciosas’

La gerente de la empresa Ekotrebol, Verónica Castiñeira, muestra los recipientes de cristal de Bohemia donde con diamantes y piedras preciosas. Foto. Efe.

«Beber un vaso de agua en la que han macerado diamantes durante siete minutos en un recipiente de cristal de Bohemia es una de las últimas novedades en cosmética extraída de productos naturales que ayudan a las personas a reactivar su belleza», dice un teletipo enviado por Efe el domingo. Verónica Castiñeira, gerente de la empresa Ekotrebol, sostiene que consumir agua de piedras preciosas puede tener efectos positivos para la salud. Y no se refiere a los del agua, sino a las «informaciones energéticas de las piedras preciosas» transmitidas a ésta.

La maceración de piedras preciosas en agua, de lo que me enteré gracias a un tuit de la periodista científica Patricia Fernández de Lis, tiene tanto fundamento como la homeopatía. Como indica Javier Pedreira, Wicho, «jamás hubiera imaginado que el material más duro del mundo se pudiera macerar». Si usted también cree que esto es de locos, no se preocupe: está en lo cierto. Lo que pasa es que, en un mundo donde triunfa la pulsera Power Balance y medios de referencia no hacen ascos a anunciar todo tipo de cremas milagrosas, cantar las excelencias del agua de piedras preciosas es sólo un modo más de explotar la ignorancia y la obsesión por la salud de buena parte de la sociedad. «El agua en contacto con las piedras preciosas se carga de todas las propiedades de éstas y de energía para solucionar los diferentes problemas de salud y de ánimo de las personas, se lee en la web de Ekotrebol.

La empresa española comercializa los productos de VitaJuwel, una firma alemana en cuya web se explica la pseudofilosofía sobre la que se cimenta el negocio. Dicen que «los progresos de la ciencia explican de forma cada vez más precisa los milagros de la Creación. Nuevos avances en microfotografía muestran cómo el agua adopta y almacena las informaciones de su entorno». Y añaden: «El hecho de que el agua posee una especie de memoria es un conocimiento ya muy extendido y, además, comprobado mediante diferentes investigaciones. Con esto también se hace explicable el agua de piedras preciosas«. No dan ni una referencia a favor de lo que dicen porque, ay, la memoria del agua no existe. Que la tuviera exigiría, además, que fuera inteligente y recordara en cada momento lo que nos viene bien a cada uno y no todas las sustancias, muchas de ellas perjudiciales para la salud, con las que ha estado en contacto.

Obviamente, nada de eso importa a estos investigadores de vanguardia, que no dudan en afirmar que «las informaciones energéticas de las piedras preciosas de VitaJuwel devuelven al agua las características naturales del agua de manantial vital y sana». Los accesorios que vende la compañía germana para que cualquiera obtenga en casa agua con los efectos curativos de las piedras preciosas, que «han sido descritos en muchas publicaciones», son burbujas de cristal de Bohemia que contienen gemas en diferentes combinaciones para, supuestamente, diferentes fines, a precios que oscilan entre 39 y 219 euros. Así, la que tiene esmeraldas y cristal de roca a poner a macerar se vende como un método para reforzar el sistema inmune y la de ópalo verde pistacho, para experimentar momentos felices.

Sorprende tanta tontería; pero, aún más, que la agencia Efe haga propaganda de un timo así con la excusa de la feria Natura Málaga.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.