La acupuntura es inútil contra el dolor y las náuseas, y tiene graves efectos secundarios

Dos estudios científicos publicados en las revistas PLoS ONE y Pain confirman que la acupuntura no es más efectiva que el placebo para tratar las náuseas en los pacientes de cáncer sometidos a radioterapia y reducir el dolor en general, respectivamente. Los autores del segundo de los trabajos destacan, además, que los efectos secundarios de esta práctica pueden llegar a ser graves -neumotórax e infecciones- hasta el punto de llevar a la muerte del paciente.

Un hombre se somete a acupuntura en un hospital universitario de Pekín. Foto: Reuters.El primer estudio lo han hecho investigadores del Instituto Karolinska y la Universidad de Linköping con 277 pacientes de radioterapia por un cáncer en el abdomen o la región pélvica. A 109 sujetos les pincharon con agujas para estimular ciertos puntos, 106 fueron tratados con agujas placebo que simplemente presionaban la piel y los 65 restantes formaron el grupo de control y recibieron exclusivamente la medicación convencional contra las náuseas. Al final, en los pacientes de los dos primeros grupos los resultados fueron similares: sólo el 37% sufrió náuseas y el 7% vomitó, frente al 63% y el 15%, respectivamente, de los enfermos que no fueron sometidos a acupuntura real o ficticia.

«Los efectos beneficiosos no parecen proceder de la acupuntura tradicional, sino probablemente de las expectativas optimistas de los pacientes positivos y el cuidado extra que el tratamiento implica», ha explicado Anna Enblom, fisioterapeuta e investigadora del Centro Osher de Medicina Integral del Instituto Karolinska. Los pacientes sometidos a acupuntura real o simulada se comunicaron con quienes se la administraban, recibieron estimulación táctil y se les dio tiempo extra para descansar y relajarse. «Es importante recordar que los efectos del tratamiento son valiosos para los pacientes, aunque se puede decir que han sido causados por factores inespecíficos, tales como la manera en que fueron atendidos y sus expectativas positivas».

Décadas de estudios

El otro trabajo lo han hecho investigadores del Instituto Coreano de Medicina Oriental de Daejeon (Corea del Sur) y de las universidades de Exeter y Plymouth, que han revisado 266 artículos sobre la aplicación de la acupuntura para aliviar el dolor, de los que al final sólo han admitido 56 como aceptables desde un punto de vista metodológico. Su conclusión, publicada en el número de abril de Pain, es que la acupuntura real y la simulada -que no conlleva ningún pinchazo- son igual de efectivas contra el dolor lumbar, aunque las dos son más efectivas que el tratamiento convencional por sí solo. Los autores creen que esos buenos resultados de la acupuntura real o ficticia se deben al entusiasmo del paciente y el carisma del terapeuta y advierten de que la acupuntura, además de carecer de beneficios achacables al pinchazo de las agujas, puede tener graves efectos secundarios, que en los estudios examinados se dividen en infecciones (38 casos), traumas (42) y otras complicaciones (13), con un saldo de cinco muertos.

«Es importante destacar que, cuando una terapia es realmente efectiva, los estudios tienden a producir resultados más convincentes a medida que pasa el tiempo y se acumula el peso de la evidencia. Cuando un tratamiento es estudiado durante décadas y la evidencia sigue siendo inconsistente, se vuelve más y más probable que no sea realmente eficaz. Éste parece ser el caso de la acupuntura. De hecho, en su conjunto, la evidencia publicada (y científicamente rigurosa) lleva a la conclusión de que la acupuntura no es más eficaz que el placebo», sentencia en un comentario la médica Harriet Hall, experta en el análisis crítico de las llamadas terapias alternativas y una de las autoras del estudio.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.