Efe y varios medios españoles dan por bueno el fraudulento vídeo del ovni de Jerusalén

La agencia Efe y muchos medios de comunicación españoles dan hoy por bueno el fraudulento vídeo del ovni grabado en vídeo el 28 de enero en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén. Me he enterado de esta nueva metedura de pata mediática a través de mi compañero Bruno Vergara, autor de El Repecho, quien me ha enviado el enlace correspondiente a la historia del diario El Mundo, que publica el reportaje crédulo de Efe acompañado de un montaje de las grabaciones del platillo volante que se han colgado en las últimas semanas en YouTube. Ni en Efe, ni en El Mundo, ni en La Razón, ni en El Economista ni en otros medios se han tomado la mínima molestia en buscar una posible explicación a tan sorprendentes documentos gráficos. Si lo hubieran hecho, habrían descubierto que la demostración del fraude se publicó ¡hace más de una semana!
«¿Han visitado extraterrestres la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén?». Es la pregunta que lanza Ana Cárdenas en el título del reportaje difundido por Efe. Cuenta cómo varios vídeos de un ovni descendiendo sobre ese lugar, planeando sobre la Cupula de la Roca, y luego saliendo disparado «han causado furor en Internet» y un «encendido debate sobre la llegada de extraterrestres a la ciudad santa». Después de alimentar la autenticidad de las grabaciones a partir de las declaraciones de un ufólogo local, David Ranan, de la Asociación Israelí de Investigación de Ovnis y Extraterrestres (AURA)» y el autor del primer vídeo, Elygail Gedaliyovich, un fotógrafo «que asevera haber sido testigo de otras visitas de naves alienígenas en el pasado», la autora se ventila en tres líneas la existencia, también en YouTube, de vídeos que «tratan de demostrar la falsedad de las imágenes». Y así al lector le queda la impresión de que la pregunta del título no tiene respuesta, cuando la tiene desde hace más de una semana.
Fotogramas del vídeo del ovni de Jerusalén en los que se puede ver cómo se han manipulado los bordes para crear la sensación de vídeo casero y se ven en ellos reflejos del original.No, los extraterrestres no han visitado la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén porque los vídeos de Gedaliyovich son burdos montajes como contó hace una semana el crítico de la ufología Robert Sheaffer en su Bad Ufos: Skepticism, Ufos, and the Universe. La prueba está en el vídeo, que parece grabado por un Gedaliyovich de mano temblorosa. El problema es que ese movimiento de cámara es falso, ha sido introducido con un programa informático, y las huellas se ven claramente en ciertos momentos en los márgenes del vídeo.
El efecto utilizado para perpetrar este fraude se conoce como motion tile, se emplea para dar sensación de imagen temblorosa y consiste en rellenar con imágenes especulares de los bordes el espacio en blanco que queda cuando se desplaza la imagen a un lado para simular el temblor. Como pueden comprobar en las fotos de la derecha y en el vídeo de abajo, tanto a la izquierda como abajo hay en ciertos fotogramas luces que son reflejos de otras situadas a la derecha o encima. «Esto prueba que el vídeo no fue directamente de la cámara a YouTube, sino que entre medio hizo una parada en un sofisticado programa de edición de vídeo. Que es, obviamente, donde se metió la imagen del ovni«, concluye Sheaffer. Además, como apunta Benjamin Radford, de The Skeptical Inquirer, en un texto que ha tenido amplia difusión, si se hubiera visto algo realmente extraño en un lugar tan frecuentado por turistas como Jerusalén, tenía que haber decenas, si no centenares, de vídeos incontestables y no los hay.
Respecto al despacho de Efe, no entiendo cómo se puede, a estas alturas, basar un reportaje en lo que cuentan un ufólogo y un individuo que dice haber tenido contactos con alienígenas, a no ser que lo que pretenda hacer sea una pieza humorística. El periodismo objetivo no implica creerse lo que le cuenten a uno, sino ir más allá, comprobar si lo que le dicen tiene algún fundamento. Asumir, sin más, lo que le cuentan a uno es mal periodismo porque, como se demuestra en este caso, confunde al público y le lleva a pensar que algo fraudulento -como el ovni de la Explanada de las Mezquitas- es en realidad un misterio inexplicable.