Levantan ‘monumentos druídicos’ en las autopistas austriacas para reducir los accidentes de tráfico

La firma que gestiona las autopistas austriacas, ASFINAG, tiene intención de llenar su red viaria de monumentos druídicos para extraer las energías negativas de los puntos negros y reducir así los accidentesen esos tramos, según una información publicada ayer en la web de Orange en Reino Unido cuyo origen se remonta a hace siete años. “Al principio, éramos escépticos (respecto a las líneas de energía) y no queríamos que la gente supiera lo que estábamos haciendo, así que mantuvimos la prueba en secreto”, ha declarado Harald Dimbacher, ingeniero jefe de ASFINAG, quien argumenta que la colocación en 2003 de monolitos de cuarzo, de más de una tonelada cada uno, en un tramo peligroso de una autopista hizo que el lugar pasara de registrar seis siniestros graves al año a ninguno.

Los cristales se pusieron donde indicó con sus varillas de zahorí Gerald Knobloch, quien se define como archidruida. “Localicé los elementos peligrosos que habían interrumpido el flujo de energía. Lo peor era un río al que la acción humana había obligado a fluir en contra del sentido natural. Mediante la erección de dos cristales de cuarzo al lado de la carretera, restauramos las líneas de energía”, indicaba el brujo en The Daily Telegraph hace siete años. Knobloch mantiene que “las piedras hacen en el medio ambiente lo mismo que (las agujas de) la acupuntura en el cuerpo”. Dimbacher asegura, por su parte, que la prueba duró dos años y que los resultados fueron tan impresionantes que los monolitos mágicos van a multiplicarse por el país.

En 2003, el geofísico austriaco Georg Walach ya indicó que todo era cháchara pseudocientífica. “Las ciencias naturales necesitan pruebas. Aquello que no puede medirse no existe. Esas líneas de energía y su flujo no pueden detectarse ni medirse y, por consiguiente, su existencia es rechazada por la ciencia”. Eso no parece haber desanimado a ASFINAG, seguramente porque es muchísimo más barato recurrir a brujos que emprender obras de mejora real de las carreteras. La compañía podía pedir también a los conductores que, en aras de la seguridad vial, amplificaran el efecto beneficioso de los monolitos de cuarzo con imágenes de santos en el salpicadero, sacrificios de animales y, ¡cómo no!, una pulsera Power Balance. En fin…