El Ministerio de Ciencia difunde la idea de que las ondas de telefonía y la Wi-Fi causan enfermedades

«Vivimos rodeados de electrodomésticos y nuestra salud puede resentirse», dice un titular de la sección de ‘Biomedicina y Salud’ de la web del Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), dependiente de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) y, en última instancia, del Ministerio de Ciencia e Innovación. Según la información, procedente de la agencia Atlas y acompañada del vídeo que pueden ver arriba, «tener lámparas, radiodespertadores o teléfonos inalámbricos en las mesillas de noche, dormir pared con pared con electrodomésticos o mantener el router Wi-Fi encendido todo el día pueden provocar problemas de salud como trastornos del sueño, dolores crónicos o enfermedades psicosomáticas». En el vídeo se explica que quien sostiene eso es la Fundación para la Salud Geoambiental (FSG), según la cual «el principal problema de estos aparatos es que emiten campos electromagnéticos, especialmente los transformadores de electricidad y las señales telefónicas, que pueden causar desde cansancio inexplicable, hasta disfunciones en el sistema inmunológico que pueden derivar en tumores», por lo cual recomienda una serie de medias preventivas ¡como cocinar a metro y medio de distancia de la vitrocerámica!

Por ir aclarando ideas, no hay ninguna prueba en la literatura científica de la peligrosidad para la salud de los dispositivos inalámbricos a los que alude la información de Atlas, hija putativa de un despacho emitido el viernes por Europa Press que decía prácticamente lo mismo y que reprodujeron varios medios de comunicación. La fuente de la información original era un tal Fernando Pérez, vicepresidente de la FSG, una de esas entidades pseudocientíficas que se disfrazan con una denominación que suena a científica para que los medios piquen. ¡Y vaya que si pican! Miguel Rodríguez Lago desenmascaró el lunes en su blog a la FSG y desmontó afirmaciones de su presidente como que «una lámpara en la mesilla de noche, aunque esté apagada, puede provocar que el cuerpo humano emita señales de hasta 30 voltios mientras duerme, cuando lo normal no sería llegar ni a un voltio». No, si al final vamos a vivir en Mátrix.

La información antiondas publicada en la web de la Agencia SINC.Pérez, se presenta como geobiólogo –zahorí, en lenguaje llano- y «especialista en contaminación por campos electromagnéticos», y dirige una empresa, Geosanix, dedicada a detectar riesgos geoambientales y ponerles solución, supongo que a un módico precio. Las afirmaciones de la FSG tienen la misma base científica que las de Geosanix: ninguna. A pesar de eso, Pérez presentó el viernes su fundación nada menos que en CosmoCaixa Madrid, el museo de la ciencia de Alcobendas. Y, por si eso fuera poco, un día después el Ministerio de Ciencia e Innovación daba crédito a sus disparates pseudocientíficos.

Me parece increíble que la Fecyt se haga eco de información anticientífica como la propagada por Pérez, sus empresas y fundaciones. Según su web, el SINC es «una agencia de noticias especializada y rigurosa que apuesta por la actualidad científica de interés social», las informaciones que difunde «reflejan los trabajos que la comunidad científica española produce en instituciones públicas y privadas tanto nacionales como internacionales», y su principal objetivo es «aumentar la presencia de informaciones científicas de calidad en los medios de comunicación, como vehículos para acercar la ciencia a la ciudadanía». La noticia objeto de estas líneas demuestra, sin embargo, que no es así, que el SINC carece de unos mínimos controles de calidad y que eso pueden aprovecharlo los promotores del pensamiento mágico para que sus disparates reciban el aval indirecto del Ministerio de Ciencia e Innovación.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.

Una respuesta a «El Ministerio de Ciencia difunde la idea de que las ondas de telefonía y la Wi-Fi causan enfermedades»

  1. Luis Alfonso, agradezco que escriban de sobre estos asuntos. Yo desde mi desconocimiento del tema, que tan sólo sospechaba de la telefonía celular y de nada más, hace un tiempo me encontré por casualidad con un sitio de Fernando Perez, y pues como no quedar pasamado cuando uno no conoce. Pero hace poco he estado leyendo de la mano de escépticos y científicos, lo que me ha mostrado cuales son las evidencias y posiciones al respecto hoy en día.
    Por si alguno tiene la intriga este es el sitio de Fernando Perez, para que cotejen por ustedes mismo las afirmaciones:

    http://www.vivoenunlugarsano.com

    PD: espero con ansias el episodio de Escépticos sobre este tema, pero más sobre trasngénicos, que es asunto donde más allá de lo»artificial vs natural», con lo que creo estaré de acuerdo con ustedes, también hay un trasfondo político y económico, más allá del aspecto puramente técnico científico, el cual no se si tocarán. Me refiero a que a esto lo acompaña un modo de producción de latinfundio que atenta contra la preservación de ecosistemas necesarios para la vida, además de ciertas implicancias para otros tipos de producción.

Los comentarios están cerrados.