Francisco J. Ayala gana el premio Templeton

Francisco J. Ayala, durante una entrevista concedida al autor en 2002. Foto: Bernardo Corral.El biólogo español Francisco J. Ayala ha recibido hoy el premio Templeton, el reconocimiento académico mejor dotado del mundo -con 1,2 millones de euros-, «por su vigorosa defensa del conocimiento científico frente a la intromisión de la religión, junto a su demanda de un respeto mutuo entre ambas esferas». La Fundación Templeton es una organización ultraconservadora que persigue congeniar ciencia y religión -un imposible, desde mi punto de vista-, y la elección de Ayala es, como acaba de decir P.Z. Myers, políticamente brillante en tanto que se trata de un científico de prestigio y, al mismo tiempo, de un defensor de los magisterios separados, algo que ha vuelto a reivindicar en el discurso de aceptación del premio. El galardonado, que ha anunciado que destinará el dinero a donaciones, es desde hace décadas uno de los más firmes opositores a cualquier forma de creacionismo. «No hay ningún agujero en la teoría de la evolución. Está más comprobada que la teoría heliocéntrica», me contaba hace poco más de un año en una entrevista en la que hablamos largo y tendido de ciencia y religión.Ayala, que fue dominico en su juventud y es profesor de la Universidad de California, considera que «la evolución hace a Dios innecesario para explicar el mundo». «Las explicaciones teológicas suelen ser ad hoc -admite-. Y hay muchos creyentes de buena voluntad que temen que no sean válidas porque, si el mundo evoluciona por mecanismos naturales, Dios es innecesario. Yo creo que es una buena idea tratar de convencer a esa gente de buena voluntad que hay explicaciones religiosas válidas que, aunque no nos convenzan ni a ti ni a mí, hacen compatible la existencia de un mundo en evolución y de Dios». Parte del hecho de que hay gente que precisa de la hipótesis Dios «para tener una visión religiosa, dar sentido a su vida, tener esperanza y hacer la vida un poco más tolerable» y cree que «no hay por qué quitarle la esperanza al 80% ó 90% de los humanos que llevan una vida miserable y ven en la religión su único apoyo».
Una recomendación: si pueden, acudan a escuchar a Francisco J. Ayala la próxima vez que visite nuestro país. Yo lo haré pronto y espero disfrutar tanto como hace un año cuando nos honró al elegir Bilbao para celebrar el Día de Darwin y brindamos con champán por los 150 años de El origen de las especies. Hasta entonces, les dejo aquí el vídeo de su conferencia en la capital vizcaína, titulada Darwin y el ‘diseño inteligente’: creacionismo, cristianismo y evolución.